A pesar de que actores como Israel buscan reavivar las llamas de la guerra, el presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, ha declarado que su país sigue el proceso y los consecuentes desarrollos con un “optimismo cauteloso”. Y, en un tono similar, el ministro de Relaciones Exteriores turco, Hakan Fidan, advirtió desde Reino Unido que Tel Aviv se ha convertido en una “amenaza directa” a la seguridad global.
Durante el evento “El siglo de Türkiye: un fuerte centro de inversión”, celebrado este viernes en la Oficina Presidencial del Palacio Dolmabahce en Estambul, Erdogan afirmó que ni la región ni el mundo pueden volver al pasado. En esa línea, añadió que “las repercusiones de las fracturas causadas por una convulsión de tal magnitud se harán más evidentes con el tiempo”.
“Al gestionar con éxito una de las mayores crisis de seguridad de los últimos años, Türkiye ha confirmado y consolidado una vez más su estatus como un oasis de estabilidad en la región”, agregó el mandatario.
Las declaraciones de Erdogan se producen justo cuando Israel ha intensificado su agresión militar en múltiples frentes de la región, incluyendo la ofensiva genocida en Gaza, los continuos ataques contra Líbano y Siria, y la escalada directa con Irán.
Ankara ha advertido de manera reiterada que los crecientes esfuerzos bélicos de Tel Aviv amenazan con agravar la inestabilidad regional y desencadenar un conflicto más amplio. Un escenario ante el que Türkiye se ha posicionado como un actor estabilizador que aboga por la moderación y la desescalada en todo Oriente Medio.
Fidan advierte sobre amenaza de Israel
Por su parte, el ministro de Exteriores Fidan señaló también este viernes que Israel se ha convertido en una "amenaza directa para la seguridad global", advirtiendo que la escalada de los conflictos regionales tiene ahora consecuencias mundiales y se requiere una respuesta internacional unificada.
Durante su intervención en la Universidad de Oxford, sobre el asunto del reordenamiento global, el funcionario declaró que el mundo no está atravesando simplemente una transición geopolítica, sino una transformación estructural mucho más profunda. "Lo que presenciamos hoy no es una transición, sino una transformación", afirmó.
Argumentó que los Estados ya no pueden permitirse depender de otros para su supervivencia estratégica. “Los países ya no pueden externalizar su seguridad, su diplomacia ni su visión estratégica”, explicó. De hecho, Fidan señaló a la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán como un ejemplo de la forma en que las crisis regionales están sacudiendo directamente la estabilidad a nivel mundial.
“La distinción entre crisis regionales y globales ha desaparecido por completo”, declaró Fidan, subrayando que la inestabilidad en Oriente Medio impacta ahora la prosperidad, la seguridad y las cadenas de suministro mundiales. “La amenaza sistemática de Israel para desestabilizar la región ha trascendido las fronteras locales y ahora constituye una amenaza directa a la seguridad global”, insistió.
Y, bajo ese precepto, explicó que tales acciones exigen una “respuesta colectiva de la comunidad internacional en su conjunto”, argumentando que ningún país puede afrontar las consecuencias por sí solo.
Türkiye impulsa soluciones regionales
De acuerdo al ministro, esta nueva era ha incrementado la importancia estratégica de las potencias medianas: países con alcance diplomático, influencia geográfica y voluntad política para actuar.
Señaló el papel de Türkiye como miembro de la OTAN, candidato para pertenecer a la Unión Europea y mediador regional como prueba de la creciente importancia de Ankara en la diplomacia de crisis.
Citando iniciativas como la de los cereales del mar Negro y el compromiso diplomático en el Cuerno de África, indicó de qué manera Ankara ha contribuido a la estabilidad internacional.
Fidan también abogó por la reforma de las instituciones globales y un nuevo orden en Oriente Medio, basado en la cooperación en lugar de la dominación.
Afirmó que la región necesita “soluciones regionales a problemas regionales por parte de los países de la región”, advirtiendo que los antiguos modelos de seguridad ya no son sostenibles.
Centro de inversión
Ahora bien, más allá de la diplomacia que impulsa en la región y el mundo, el presidente Erdogan también prometió reformas integrales para posicionar a Türkiye como un centro de inversión global líder. En ese sentido, anunció nuevos incentivos para atraer capital internacional al principal distrito financiero del país.
Al hablar sobre la hoja de ruta económica del gobierno, el mandatario afirmó que Ankara implementaría una regulación integral diseñada para convertir a Türkiye en uno de los centros de inversión más atractivos del mundo, lo que subraya un renovado impulso para fortalecer la confianza y la competitividad de los inversores.
El eje central del plan es el Centro Financiero de Estambul, donde el gobierno tiene previsto ofrecer beneficios fiscales adicionales a las empresas que operan desde el distrito.
El líder turco indicó que las empresas que realizan transacciones comerciales a través del centro se beneficiarían de una exención fiscal del 95% sobre sus ganancias, una medida destinada a convertir a Estambul en un nodo clave para los flujos financieros y comerciales globales.
Estas medidas revelan la estrategia más amplia de Türkiye para aprovechar su posición geográfica estratégica entre Europa, Asia y Oriente Medio, al tiempo que refuerza su atractivo para las empresas multinacionales que buscan bases financieras alternativas.
El presidente Erdogan presentó la iniciativa como parte de una visión a largo plazo para fortalecer la resiliencia económica y expandir la inversión de alto valor, lo que indica que podrían seguir otras acciones regulatorias a medida que Ankara busca afianzar su ventaja en un panorama de inversión global cada vez más competitivo.















