Más de 330 palestinos, en su mayoría mujeres y niños, murieron en Gaza tras una nueva ola de ataques aéreos israelíes la madrugada del martes que ponen fin al alto el fuego en Gaza.
Israel se ha negado a negociar la segunda fase del alto el fuego y los ataques se han producido mientras Netanayahu se encuentra bajo una creciente presión interna, con protestas masivas planeadas por su gestión de la crisis de los rehenes y su decisión de despedir al jefe de la agencia de seguridad interna de Israel.





















