Trump lanza Junta de Paz para Gaza y aborda acuerdo sobre Groenlandia: claves de su paso por Davos

El presidente de EE.UU., Donald Trump, lideró en Davos la ceremonia de firma de la Junta de Paz, que apoyará la reconstrucción de Gaza. También moderó su postura sobre Groenlandia, al anticipar un principio de acuerdo con la OTAN para negociar.

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Durante la 56ª reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, se firmó el documento principal para la Junta de Paz. / Reuters

En su paso por Davos, donde se lleva a cabo el Foro Económico Mundial, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso dos temas clave sobre la mesa: la presentación formal este jueves de una “Junta de Paz”, concebida inicialmente para supervisar la gobernanza de Gaza pero que se extenderá a otros conflictos, y su insistente campaña sobre Groenlandia. Respecto a esta última, tras amenazas que auguraban una crisis con Europa, afirmó que alcanzó un principio de entendimiento con la OTAN y que no planea usar la fuerza para anexionar la isla ni imponer aranceles.

Así, mientras bajaba la tensión diplomática en Europa, Trump hizo gala de su faceta de pacificador al presentar formalmente la Junta de Paz. Y aclaró que, aunque su objetivo inicial era respecto a Gaza, su alcance no se limitará al enclave palestino, sino que trabajará en coordinación con la ONU para abordar otros conflictos internacionales.

“Estamos comprometidos a garantizar que Gaza esté desmilitarizada, bien gobernada y bellamente reconstruida. Será un gran plan, y ahí es donde realmente comenzó la Junta de Paz. Y creo que, a medida que tengamos éxito en Gaza, podremos expandirnos a otros temas”, sostuvo Trump. Agregó que “existe un enorme potencial con las Naciones Unidas”, y que la combinación entre la Junta de Paz y la ONU “puede ser algo muy, muy único para el mundo”.

Trump presidirá el organismo, que inicialmente incluyó como miembros fundadores a altos funcionarios de su gobierno y luego extendió invitaciones a decenas de jefes de Estado. 

Finalmente, líderes y ministros de 19 países firmaron el documento este jueves, entre ellos el presidente de Argentina, Javier Milei, y el de Paraguay, Santiago Peña. También rubricaron la carta fundacional los presidentes de Indonesia y Kazajistán; los ministros de Relaciones Exteriores de Türkiye, Marruecos, Arabia Saudita, Qatar y Jordania; y el primer ministro de Hungría, entre otros.

Ahora bien, no todos los gobiernos aceptaron la invitación. La iniciativa generó controversia ante el temor de que la ampliación del organismo derive en una estructura que en realidad compita con la ONU. En ese contexto, algunos países optaron por la cautela y evitaron confirmar su participación, mientras que otros, como Francia y Gran Bretaña, expresaron abiertamente su escepticismo sobre el propósito de la junta. En contraste, Türkiye —en una postura similar a la de varios países de Oriente Medio— subrayó que, en el marco de los esfuerzos por detener la ofensiva israelí en Gaza, considera relevantes todas las iniciativas orientadas a alcanzar la paz.

Aun así, surgieron nuevos cuestionamientos. La junta contará con una membresía permanente que exigirá un pago de 1.000 millones de dólares, un esquema que despertó críticas. En ese marco, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, confirmó que Moscú evalúa sumarse y cubrir el monto con activos rusos congelados.

La mayor polémica, sin embargo, se desató este miércoles tras la aceptación del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. Su inclusión generó cuestionamientos, dado que el organismo fue presentado como un mecanismo internacional vinculado a la reconstrucción de Gaza y no contemplaba en ningún caso su participación. Hasta el momento, no se difundieron detalles sobre las condiciones de su posible membresía.

Groenlandia y un principio de acuerdo con la OTAN

Por otro lado, la participación de Trump en el Foro de Davos aportó, sorpresivamente, una relativa calma a los países europeos e incluso a los mercados, respecto a sus intenciones con Groenlandia. La isla atrajo la atención del presidente estadounidense por su posición estratégica en el Ártico, sus vastos recursos minerales y, según argumentó, la preocupación por una creciente presencia rusa y china en la región. Dinamarca rechazó reiteradamente cualquier propuesta de venta del territorio, reafirmando la soberanía danesa, mientras Trump lanzaba reiteradas amenazas sobre su anexión a Estados Unidos.

Los ánimos se calmaron cuando Trump descartó el uso de la fuerza militar este miércoles, aunque sí se refirió a la isla como “nuestro territorio” e instó a iniciar “negociaciones de inmediato”. “Probablemente no obtendríamos nada a menos que decidiera usar una fuerza excesiva, en cuyo caso seríamos imparables, pero no lo haré. No quiero usar la fuerza”, dijo.

Más tarde, anunció un principio de acuerdo al que llegó con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, que incluiría negociaciones entre Washington, Copenhague y las autoridades groenlandesas.

El mandatario declaró a la CNBC que él y Rutte llegaron a "un concepto de acuerdo". "Creo que será un muy buen acuerdo para Estados Unidos, también para ellos, y vamos a trabajar juntos en algo relacionado con el Ártico en su conjunto, pero también con Groenlandia", afirmó Trump.

Por otra parte, se refirió a los aranceles que había anunciado para países europeos. “Sobre la base de este entendimiento, no impondré los aranceles programados para entrar en vigor el 1 de febrero”, escribió en su red Truth Social. Días antes, había dicho que impondría aranceles del 10% a bienes de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, el Reino Unido, Países Bajos y Finlandia a partir de febrero, que subirían al 25% en junio si no se alcanzaba un acuerdo sobre Groenlandia. Los líderes europeos habían rechazado esas amenazas y reafirmado su solidaridad con Dinamarca.

Acuerdo marco, pero sin abordar soberanía de Groenlandia

Tras la reunión, Rutte aclaró en entrevista con la cadena Fox News que no abordaron la soberanía de Groenlandia y que el diálogo se centró en cómo garantizar colectivamente la seguridad del Ártico. Señaló, además, que Trump está enfocado en lo que se puede hacer para “proteger” la región.

"Lo que hablamos ayer —y fue una conversación muy buena— fue cómo podemos asegurarnos de que estos países (Estados Unidos, Canadá, Islandia, Dinamarca, Suecia, Finlandia y Noruega) garanticen colectivamente que el Ártico permanezca seguro”, indicó Rutte. Subrayó que aún queda “mucho trabajo por hacer”, pero aseguró que el proceso avanzará “paso a paso” y con “diplomacia reflexiva”.

Asimismo, la portavoz de la OTAN, Allison Hart, declaró que la conversación se centró en la seguridad del Ártico y subrayó la importancia estratégica de la región para todos los aliados de la OTAN, incluido Estados Unidos. "Las conversaciones entre los aliados de la OTAN sobre el marco al que se refirió el presidente se centrarán en garantizar la seguridad del Ártico mediante el esfuerzo colectivo de los aliados, especialmente de los siete aliados árticos", declaró.

“Las negociaciones entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos seguirán adelante con el objetivo de garantizar que Rusia y China nunca se afiancen, ni económica ni militarmente, en Groenlandia", añadió Hart.

China rechazó este jueves esas alusiones: "Beijing siempre ha defendido que las relaciones entre países se gestionen de acuerdo con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. La llamada ‘amenaza china’ carece totalmente de fundamento", afirmó el portavoz del Ministerio de Exteriores Guo Jiakun.

Reacciones dentro de la Unión Europea

Líderes europeos recibieron con cautela el anuncio del marco de un acuerdo y la suspensión de los aranceles. Desde Dinamarca calificaron como “positivo” que Trump descartara el uso de la fuerza, pero advirtieron que su ambición sobre Groenlandia “sigue intacta”.

Dinamarca desea "un diálogo constructivo con sus aliados" sobre su territorio autónomo Groenlandia y la seguridad del Ártico, pero que respete su "integridad territorial", dijo este jueves su primera ministra, Mette Frederiksen. "Podemos negociar todos los aspectos políticos: seguridad, inversiones, economía. Pero no podemos negociar nuestra soberanía. Me han informado de que no ha sido así", concluyó Frederiksen en un comunicado.

En la misma línea positiva se expresaron altos funcionarios de Suecia, Alemania e Italia, entre otros.

¿Se congela el acuerdo comercial de Unión Europea y EE.UU.?

Aunque las tensiones han bajado, dejaron huella. En paralelo, el Parlamento Europeo anunció que suspende el avance del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Washington en protesta por las demandas de Trump sobre Groenlandia.

La Asamblea de la UE debatía propuestas legislativas para eliminar numerosos aranceles de importación sobre productos estadounidenses, una parte clave del acuerdo alcanzado en Turnberry, Escocia, a fines de julio, así como para mantener aranceles cero a las langostas estadounidenses, pactados inicialmente con Trump en 2020. Muchos legisladores se quejaron de que el acuerdo es desigual, ya que la UE reduciría la mayoría de los aranceles, mientras Estados Unidos mantendría una tasa general del 15%. Aun así, estaban dispuestos a aceptarlo bajo ciertas condiciones.

La Comisión de Comercio debía fijar su postura a fines de enero, pero el proceso quedó en suspenso en medio de las amenazas de Trump. El presidente del comité, Bernd Lange, dijo el miércoles en una conferencia de prensa que las nuevas advertencias arancelarias rompieron el acuerdo de Turnberry y que ahora quedará congelado hasta nuevo aviso.