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Horas críticas en Colombia tras letal terremoto: las víctimas aumentan, entre esfuerzos contra reloj
Ante la destrucción causada por el terremoto de magnitud 7,4 que afectó gran parte del occidente y centro de Colombia, los equipos de rescate se apresuran por encontrar sobrevivientes. En medio, la cifra de personas muertas y heridas sigue creciendo.
Horas críticas en Colombia tras letal terremoto: las víctimas aumentan, entre esfuerzos contra reloj
La emergencia no es menor: el presidente Abelardo de la Espriella señaló una cifra inicial de 1.600 edificios afectados.

Colombia atraviesa la primera noche de una tragedia que llevaba décadas sin experimentar. El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país en la mañana de este lunes deja cifras estremecedoras que, por la magnitud de la devastación, sólo aumentarán con el pasar de las horas: más de 130 muertos y casi 600 heridos. Pero esta información es preliminar y limitada, ya que únicamente recoge los datos de las capitales departamentales del país. Es decir que las víctimas de municipios y localidades aledañas, donde la destrucción también fue generalizada, no están incluidas.

Y al caer la noche, el trabajo urgente y contra el tiempo de los rescatistas enfrenta la dificultad adicional de la oscuridad. La emergencia no es menor: el presidente Abelardo de la Espriella señaló una cifra inicial de 1.600 edificios afectados. Posteriormente, este martes, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA, por sus siglas en inglés) calculó en 5.000 las viviendas que sufrieron daños y en 387 las que quedaron destruidas. Añadió que 61 edificios colapsaron.

El reto ahora está en arrancarle cada segundo a las horas. Las primeras 72 horas tras un terremoto son la ventana más crítica para encontrar personas con vida bajo los escombros. Y, si bien los esfuerzos de búsqueda y rescate avanzan en una decena de ciudades del país, también hay lugares a los que no se ha podido acceder del todo. Entre ellos el epicentro del sismo, San José del Palmar, un municipio del departamento del Chocó con una población de 4.800 habitantes. Un lugar acerca del cual durante horas no se supo nada.

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Mano a mano, pala a pala, los socorristas y voluntarios intentan ganar el pulso por la vida. En Cali, la tercera ciudad más importante de Colombia y uno de los lugares más golpeados, los rescatistas atienden sin descanso los barrios más afectados. La agencia de noticias AFP señaló que durante la noche de este lunes armaron cadenas humanas para sacar los restos de edificios colapsados, con picos y herramientas básicas. Cada tanto el grito de "silencio" se extiende por la devastación para recibir las señales de vida de los atrapados.

"Llegar hasta acá fue impresionante, parecía el fin del mundo, los carros y las motos en contravía buscando sus seres queridos", dijo a la agencia el socorrista Nelson Moreno, que llegó en busca de una amiga bajo dos torres de cinco pisos colapsadas. El padre de su amiga y el bebé de la mujer están heridos, pero salieron con vida. "Ahora necesitamos linternas y gafas" por el polvo, para seguir con las labores en la noche, añadió, rodeado de cientos de voluntarios con perros en el lugar.

"Estamos haciendo todas las labores pertinentes para sacar a la gente con vida (...) Ha venido mucha gente, con dotaciones, con comida, ayudando a los bomberos, ayudando a las personas", dijo por su parte Andrés Felipe Mejía, un rescatista voluntario en la ciudad.

Cali, devastada

Al visitar Cali este lunes, De la Espriella sostuvo que, por el momento, en la ciudad hay 35 fallecidos y por lo menos 188 desaparecidos, además de unos 700 heridos y 5.000 viviendas destruidas o afectadas. Estas cifras, que no se detalló si incluían a las reportadas a nivel de capitales departamentales, aumentarían la cantidad de víctimas. A medida que la respuesta al desastre avance, los números podrán contrastarse con mayor certeza.

El mandatario agregó que por el momento sólo en Cali hay tres hospitales colapsados, 18 hospitales con daños, 39 centros educativos afectados y el aeropuerto sufrió algunos daños, razón por la cual las operaciones están restringidas.

Adicionalmente, la Alcaldía de Cali decretó un toque de queda entre las 8 p.m. del lunes, hora local, hasta las 6:00 a.m. del martes, así como la militarización de la ciudad ante amenazas de saqueos y para facilitar las labores de los organismos de emergencia. "Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali", afirmó el alcalde, Alejandro Eder, quien explicó que la presencia de la Policía y el Ejército será reforzada especialmente en las zonas más afectadas.

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Eder reiteró que las primeras 48 horas son "críticas" para rescatar con vida a las personas que puedan permanecer atrapadas en los edificios colapsados. Como parte del refuerzo de las labores de emergencia, la ciudad recibirá 60 rescatistas procedentes de Bogotá y otros 32 integrantes de las Fuerzas Militares.

Los hospitales de Cali declararon además la alerta roja al encontrarse al 100% de su capacidad por la cantidad de heridos.

Cuatro centros médicos de gran tamaño tuvieron que ser evacuados completamente, entre ellos el Hospital Universitario del Valle Evaristo García (HUV), que sufrió el derrumbe parcial de una de sus alas.

“Demasiado angustiante”

La mayor parte de Pereira, capital del departamento de Risaralda y una de las más cercanas a San José del Palmar, estuvo sin electricidad en la noche del lunes, mientras decenas de personas buscaban con linternas señales de vida bajo las ruinas de edificios. "Demasiado angustiante, no tengo palabras para todo lo que está pasando en este momento. Estamos intentando sacar los escombros porque acá estaban todos los vendedores de lotería", dijo a AFP Juana Marín, una mercadóloga de 25 años que buscaba frente a la plaza principal.

Solo en Pereira se cuentan 60 fallecidos, según la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales que entregó el último balance del lunes. "Me siento derrotada. Es demasiado triste ver a toda la ciudad así, sabiendo que hay allá gente todavía con vida", añadió Marín.

La emergencia en esta ciudad llevó a que su alcalde, Mauricio Salazar, declarara este lunes un toque de queda para evitar saqueos. “Desde hoy, a la seis de la tarde hemos decretado toque de queda hasta las cinco de la mañana (del martes) para proteger el comercio de la ciudad. Este toque de queda será en el centro de Pereira, en la Comuna Universidad y en el subcentro Cuba", manifestó. La agencia EFE detalla que, en medio de las declaraciones, la voz se le entrecortó al dar la cifra de las personas que murieron.

"Llevamos ya cerca de 55 personas fallecidas, algunos centros hospitalarios han colapsado dada la demanda, tenemos 18 edificaciones que han sido reportadas como colapsadas completamente y 60 edificaciones que de manera parcial se han visto afectadas", agregó Salazar.

La angustia por los que aún no aparecen

La fuerza del terremoto redujo a escombros hospitales, edificios, bloques de apartamentos y vías. Calles enteras convertidas en polvo. Y para muchos familiares un silencio posterior a los estruendos en los que aún buscan respuestas. Las comunicaciones, como suele suceder ante este tipo de desastres, fueron lo primero en fallar.

Rápidamente las redes sociales fueron el escenario para buscar y compartir información sobre aquellos en las áreas más golpeadas que seguían sin aparecer. “No contestan y no se sabe cómo están”, fue una frase que se difundió a la par de la noticia del terremoto. Las familias empezaron a publicar información sobre sus seres queridos desaparecidos en línea. Pedían a personas en el área que fueran a mirar. Teléfonos, direcciones y fotos llenaron las postales de la zozobra.

También se pusieron a disposición sitios web comunitarios para compartir la información. Para este martes, más de 3.000 personas habían sido reportadas como desaparecidas, registró la agencia de noticias AP. Esta cifra no ha sido confirmada por las autoridades de manera oficial.

Dana Carolina Zamora publicó una imagen de su tío desaparecido, Miguel Ángel Zamora, de 60 años, acunando a su perro. Según relata AP, el campesino vivía en una zona rural de El Cairo, departamento de Valle del Cauca, cerca del epicentro del terremoto.

Las autoridades locales informaron que el 80% de este municipio, con aproximadamente 7.000 habitantes, sufrió daños. Zamora expresó su preocupación porque su tío vivía en una casa tradicional, pero frágil, hecha de palos y barro. “Tenemos miedo. Esperamos que no sea así, que esté bien y que solo se trate de una falla en la comunicación. Pero no hemos tenido noticias suyas”, le dijo a la agencia.

Chocó, el centro de una tragedia

El Chocó, el departamento donde se ubica el epicentro del terremoto, es una de las regiones más pobres y marginadas de Colombia, asolada con frecuencia por la violencia de los grupos armados. Gran parte del departamento, detalla AP, solo es accesible por barco, a través de la selva o en avión. Llegar hasta aquí no va a ser tarea fácil.

El presidente De la Espriella viajó a Quibdó, la capital del Chocó, el lunes por la noche para evaluar los daños y anunció la movilización de “todo el aparato militar y policial” para responder a la emergencia, desplegando ingenieros, rescatistas y perros de búsqueda. Anunció subsidios de alquiler para quienes perdieron sus viviendas mientras se realizan las reparaciones.

"El Chocó tiene un lugar especial en mi corazón porque ha sido un departamento abandonado", afirmó el mandatario. Y luego afirmó: “El Chocó jamás volverá a ser la ‘tierra de los olvidados’”.

En las primeras horas de la tragedia, De la Espriella declaró el “desastre nacional”.

El recuerdo del terremoto de Armenia

Durante 25 años, Colombia no se había enfrentado a un terremoto de estas proporciones. Y las imágenes que circularon ampliamente desde los primeros momentos de la tragedia revivieron el desastre de Armenia en 1999, cuando un terremoto de magnitud 6,1 golpeó a una profundidad de apenas 21 kilómetros.

Ese sismo cobró la vida de casi 1.200 personas, 921 de ellas sólo en Armenia. Además hubo 8.536 heridas y 731 desaparecidas en la región, en un episodio que para los colombianos pareció repetirse este lunes.

FUENTE:TRT Español y agencias