Los ataques de represalia de Irán han alcanzado hasta ahora 500 sitios vinculados a Israel y Estados Unidos en Oriente Medio, informó el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria (CGRI) en el tercer día de combates.
“Desde el inicio del conflicto, los valientes soldados de las Fuerzas Armadas iraníes han atacado 60 objetivos estratégicos y 500 objetivos militares estadounidenses y del régimen sionista (Israel)”, indicó el CGRI en un comunicado este lunes.
Añadió que se han lanzado más de 700 drones y cientos de misiles.
Teherán ha llevado a cabo múltiples oleadas de misiles balísticos y drones en respuesta a los ataques conjuntos de EE.UU. e Israel contra Irán, iniciados el 28 de febrero, que mataron al líder supremo Alí Jamenei y alcanzaron otros puntos estratégicos.
Algunos de los ataques iraníes han tenido como objetivo directo a Israel, provocando al menos 11 muertos, incluidos incidentes en el centro del país, como en Beit Shemesh y cerca de Jerusalén, además de múltiples heridos.
Irán también ha atacado activos y bases militares estadounidenses en toda la región, con un saldo de al menos cuatro militares estadounidenses muertos y varios más heridos.
Estados del Golfo que albergan fuerzas estadounidenses, como Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Bahréin, Arabia Saudí y Omán, también han enfrentado ataques directos iraníes con misiles y drones contra instalaciones militares, civiles y de infraestructura.
El Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) informó el lunes que 18 militares estadounidenses han resultado “gravemente heridos” desde el inicio de la ofensiva militar conjunta contra Irán, según reportó el medio CNN.
La actualización del portavoz, el capitán Tim Hawkins, se produjo tras la confirmación de una cuarta muerte: un militar que sucumbió a las heridas sufridas durante la primera oleada de contraataques iraníes.
Al menos 555 personas han muerto en Irán como resultado de los ataques conjuntos de EE.UU. e Israel en 131 condados hasta el momento, según la Media Luna Roja.
El incidente más mortífero ocurrió en la ciudad de Minab, en el sureste de Irán, donde un ataque contra una escuela primaria femenina dejó 180 estudiantes muertas.















