Los continuos ataques israelíes contra el Líbano han causado más de 3.000 muertos y obligado a más de un millón de personas a abandonar sus hogares, afirmó el presidente libanés, Joseph Aoun, quien subrayó que “no hay otra opción que la negociación” con Israel. Las declaraciones se producen antes de que Tel Aviv y Beirut comenzaran una nueva ronda de conversaciones directas en Washington el martes.
“El Líbano ha sufrido más de 3.000 muertes, más de un millón de desplazados y miles de viviendas destruidas, sin que se vislumbre el fin de esta situación”, declaró Aoun durante una reunión con una delegación de representantes sindicales, según un comunicado de la presidencia emitido el mismo día.
“Es deber del Estado cuidar de sus ciudadanos y no permanecer de brazos cruzados. No hay otra opción que la negociación”, añadió.
Aoun señaló además que su administración está comprometida con la preservación de la paz civil y la estabilidad interna en el Líbano, así como con “evitar conflictos internos que puedan amenazar la supervivencia del país, ya que cualquiera que alimente esa discordia está sirviendo a los intereses de Israel”.
“La fortaleza no reside en hacer la guerra, sino en tener el valor de ponerle fin mediante negociaciones que respondan a los intereses del país”, agregó.
El presidente estadounidense, Donald Trump aseguró el lunes que mantuvo conversaciones indirectas con ambas partes y que recibió garantías de que “todos los disparos se detendrán”. Sin embargo, el ejército israelí continuó bombardeando territorio libanés pese a la tregua que entró en vigor el 17 de abril y que posteriormente fue prorrogada por 45 días tras conversaciones indirectas mediadas por Estados Unidos. Según el Ministerio de Salud del Líbano, más de 3.400 personas han muerto en ataques desde el 2 de marzo.
En un contexto marcado por la continuidad de los ataques, la cuarta reunión entre representantes de Israel y el Líbano, países que no mantienen relaciones diplomáticas, comenzó este martes en el Departamento de Estado de Estados Unidos y está previsto que se prolongue durante dos días.
Entre los participantes figuran el embajador israelí en Washington, Yechiel Leiter; la enviada libanesa Nada Hamadeh Moawad; y Daniel Holler, asesor principal del secretario de Estado, Marco Rubio. Ninguno de los funcionarios realizó declaraciones públicas.
La OMS verifica 190 ataques contra la atención sanitaria en Líbano en tres meses
Mientras continúan los esfuerzos diplomáticos, la situación humanitaria en el Líbano sigue deteriorándose.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó este martes que ha verificado 190 ataques contra instalaciones y personal sanitario en los últimos tres meses y alertó de que el sistema de salud del país está sometido a una presión creciente debido a la escalada de violencia.
Abdinasir Abubakar, representante de la OMS en el Líbano, declaró a periodistas en Ginebra que más de 3.400 personas han muerto y cerca de 10.400 han resultado heridas desde el inicio de la más reciente escalada israelí en marzo.
“Estos han sido algunos de los meses más mortíferos para el Líbano desde el comienzo del conflicto en octubre de 2023”, afirmó.
Según Abubakar, los ataques contra el sector sanitario han causado la muerte de 128 trabajadores de la salud y han dejado 332 heridos.
“Estos ataques no solo matan y mutilan, sino que también privan a las personas de los servicios sanitarios que necesitan, precisamente cuando más los necesitan”, señaló.
De acuerdo con la OMS, unas 130.000 personas viven actualmente en refugios tras haber huido de los combates, una cifra que podría aumentar después de las recientes órdenes de evacuación emitidas por Israel para zonas de los suburbios del sur de Beirut.
Abubakar indicó que 17 hospitales han sufrido daños parciales, mientras que tres hospitales y 42 centros de atención primaria de salud permanecen cerrados.
También destacó un ataque contra el Hospital Jabal Amel ocurrido el lunes y que aún está siendo verificado. La información preliminar proporcionada por el Ministerio de Salud del Líbano señala que al menos 86 personas, entre ellas trabajadores sanitarios, resultaron heridas y que varias áreas del centro médico, incluido el servicio de urgencias y la unidad de cuidados intensivos, sufrieron daños.
“Necesitamos que los ataques cesen y que la atención sanitaria sea protegida activamente”, afirmó Abubakar, quien pidió una financiación sostenida, acceso humanitario sin obstáculos y un alto el fuego duradero.
Consejo de Seguridad de la ONU denuncia la escalada militar en Líbano
La mayoría de los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU condenaron el lunes la expansión de las operaciones militares israelíes en el Líbano, mientras que Estados Unidos evitó criticar a Tel Aviv y responsabilizó exclusivamente a Hezbollah e Irán.
El representante permanente de Francia ante la ONU, Jérôme Bonnafont, explicó que la sesión de emergencia fue solicitada “en respuesta a la importante escalada en curso y a la significativa expansión de las operaciones militares israelíes en el Líbano, pese al alto el fuego que entró en vigor el 17 de abril bajo los auspicios de Estados Unidos”.
Bonnafont advirtió que una nueva ocupación no contribuiría a la seguridad de Israel y, por el contrario, podría agravar la inestabilidad.
“Lejos de aportar seguridad a Israel y a sus ciudadanos, una nueva ocupación corre el riesgo de alimentar aún más la inestabilidad, porque cada aldea bombardeada y destruida, cada civil asesinado, fortalece a Hezbollah y debilita al Ejecutivo libanés”, afirmó.
Asimismo, sostuvo que “ninguna consideración de seguridad puede justificar una vulneración permanente de la soberanía de un Estado”.
Por su parte, el embajador ruso ante la ONU, Vassily Nebenzia, comparó la situación en el Líbano con la de Gaza y denunció lo que describió como “una repetición casi idéntica” del escenario vivido en el enclave palestino mediante el establecimiento de un control de ocupación a gran escala y el desplazamiento forzado de la población local.
Nebenzia exigió la retirada inmediata de las fuerzas israelíes y afirmó que, sin ello, “será imposible lograr un alto el fuego genuino”.
El representante chino ante la ONU, Fu Cong, calificándolo calificó la incursión más allá del río Litani y la ocupación del castillo de Beaufort como la incursión militar israelí más profunda en territorio libanés en más de dos décadas. También expresó preocupación por los planes anunciados por Tel Aviv para ampliar aún más sus operaciones terrestres.
En contraste, el representante estadounidense, Mike Waltz, atribuyó los avances hacia la desescalada al liderazgo del presidente Donald Trump y responsabilizó exclusivamente a Hezbollah e Irán de la situación, sin mencionar las violaciones israelíes.
España califica de “injustificable” la violencia en el sur del Líbano
Sumándose a la oleada de críticas internacionales a la violencia israelí en la región, España denunció este martes la reciente escalada de violencia en el sur del Líbano, calificándola de “injustificable” y advirtiendo que podría socavar los esfuerzos para preservar el frágil alto el fuego vigente desde mediados de abril.
“La escalada de violencia en el sur de Líbano no tiene justificación”, escribió el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en la red social X.
"Viola la soberanía y la integridad territorial del país, obstaculiza las conversaciones directas en curso, agrava la crisis humanitaria y erosiona los esfuerzos internacionales por consolidar el alto el fuego", añadió.
Albares instó a todas las partes a cumplir plenamente el acuerdo de alto el fuego alcanzado el 16 de abril, y destacó que “España apoya las iniciativas internacionales de desescalada y al Gobierno libanés en sus esfuerzos por restaurar el monopolio estatal del uso de la fuerza en todo el territorio nacional”.






















