El presidente turco Recep Tayyip Erdogan mantuvo una llamada telefónica con Mohammed bin Salman para abordar la creciente tensión regional tras los ataques vinculados a la ampliación del enfrentamiento con Irán.
Según informó el domingo la Dirección de Comunicaciones de Türkiye, Erdogan expresó sus buenos deseos tras los recientes ataques contra Arabia Saudí y advirtió que no detener la escalada podría acarrear “consecuencias muy graves” para la seguridad regional y global.
La conversación se produce mientras Irán ha lanzado ataques con misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en varios países de Oriente Medio, asegurando que los golpes estaban dirigidos a bases utilizadas para operaciones en su contra. Estas represalias han afectado a varios estados del Golfo y han incrementado los temores de un conflicto regional más amplio.
“La diplomacia sigue siendo la vía más racional”
La escalada se produce tras importantes ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel en territorio iraní, que alcanzaron instalaciones militares y estratégicas y habrían causado la muerte de figuras de alto rango, entre ellas el líder supremo iraní, Ali Jameneí, según medios estatales iraníes y reportes internacionales.
En ese contexto, Erdogan subrayó que Türkiye y Arabia Saudí han invertido esfuerzos considerables en promover el diálogo, y reiteró que la diplomacia sigue siendo la vía más racional para evitar un conflicto de mayor alcance.
Ankara se ha posicionado de manera constante como defensora de la desescalada, advirtiendo que una escalada militar descontrolada no solo desestabilizaría Oriente Medio, sino también la seguridad global.















