¿Qué ocurre con Fergie Chambers, el activista pro-Palestina que EE.UU. ordenó detener en España?
ESPAÑA
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¿Qué ocurre con Fergie Chambers, el activista pro-Palestina que EE.UU. ordenó detener en España?Fergie Chambers, activista estadounidense a favor de Palestina y heredero de una fortuna, fue detenido en Ibiza a petición de Washington. Las acusaciones que enfrenta plantean varios interrogantes, mientras vence el plazo para sustentar su caso.
El activista pro-Palestina Fergie Chambers permanece detenido en España, mientras EE.UU. busca su extradición por varios cargos.

Extendiéndose ya por 45 días, la detención en España de Fergie Chambers  –activista estadounidense a favor de Palestina y heredero de la fortuna que la familia Cox hizo en las telecomunicaciones– ha puesto el foco sobre las posibles consecuencias penales a manos de Washington contra figuras que financien ayuda humanitaria en Gaza y campañas propalestinas.  

Los detalles del caso de Chambers, de 41 años, son tan complejos como el entramado que llevó a que lo detuvieran en Ibiza durante julio pasado, bajo petición de extradición por parte del Departamento de Estado de EE.UU. en virtud de una orden de la Interpol. La notificación roja lo acusa de varios delitos, incluyendo un supuesto “blanqueo de capitales”, relacionado con una transferencia de 7,5 millones de dólares a Túnez, donde según reportes Chambers vivió. 

Ahora bien, de acuerdo el diario español El País, la orden sostiene que parte de esos fondos fueron para apoyar al grupo de resistencia palestino Hamás, que Washington denomina como “terrorista”. Algo que el diario británico The Guardian destaca sería el primer caso conocido en el que EE.UU. solicita la extradición de un ciudadano por su presunto apoyo a Hamás. El País también reporta que otro de los cargos es “disturbios y conspiración para disturbios”, el cual no existe en el ordenamiento jurídico español. 

“Persecución política”

Por supuesto, la cifra de 7,5 millones de dólares no es menor y abre preguntas sobre los fondos de Chambers. Lo que se explica en que, en 2023, el activista les vendió a familiares acciones valoradas en unos 250 millones de dólares. Dinero que posteriormente ha destinado a fondos de ayuda humanitaria para el pueblo palestino. Por eso su pareja, Stella Schnabel, y su equipo legal, encabezado por el exmagistrado del Tribunal Supremo español Baltasar Garzón, apuntan a que el caso es una “persecución política” por parte de Washington, debido a la solidaridad de Chambers con la causa palestina. 

“Pueden inventarse lo que quieran. Ahora mismo hay una nueva caza de brujas en Estados Unidos. Es muy preocupante”, afirmó Schnabel en declaraciones al diario español El País. Posteriormente, hablando con el medio Al Jazeera sobre su pareja, indicó: “Él debería estar en casa con su familia, continuando con su labor humanitaria. En cambio, se enfrenta a la persecución política por haber apoyado al pueblo palestino”. 

“Esto sienta un precedente aterrador para la represión del movimiento más amplio por una Palestina libre, incluyendo un precedente para que el Gobierno (del presidente de EE.UU., Donald) Trump exporte su represión mucho más allá de las fronteras de Estados Unidos, atacando a la población de Europa”.

¿Cómo se evalúa la extradición?

Volviendo a su detención, ejecutada el 10 de julio, las autoridades de EE.UU. tienen hasta este miércoles –cuando se cumple el plazo de los 45 días tras su arresto– para presentar los documentos que sustenten la petición de extradición y la acusación penal en su contra, que permanece sellada, según le dijo el abogado Garzón a varios medios de comunicación

Actualmente, Chambers se encuentra en prisión preventiva en Madrid, sin posibilidad de fianza, a la espera de una decisión sobre su eventual extradición. Desde allí, el activista envió una nota a El País en la que resaltó: “No soy palestino y no tengo control sobre a quién votan. Soy un defensor de los derechos humanos, y por eso siempre brindaré mi apoyo moral a las personas que luchan por sus vidas, por la vida de sus hijos y por la libertad”.

Este miércoles, la carga de demostrar las acusaciones recae en EE.UU. El reporte de The Guardian indica que si Washington incumple el plazo de los 45 días, “la petición caduca y Chambers queda en libertad”.

Pero si la parte estadounidense hace lo propio en justificar los cargos, entonces España tendrá que evaluar la documentacion en los próximos meses y el caso podría avanzar a través de diversos órganos judiciales y gubernamentales. 

Uno de los aspectos que se considera desde el inicio del proceso y en adelante es si la petición tiene “motivaciones políticas”, lo que permitiría a Madrid denegar la extradición. Por eso, en su conversación con el diario británico, el abogado Garzón afirmó que el camino por delante puede ser largo.

Según la plataforma digital Mondoweiss, el proceso en España no examinará el fondo del caso, sino que se centrará en comprobar que se cumplen los requisitos legales y el principio de reciprocidad entre ambos países, que cuentan con un Tratado de Extradición vigente desde 1970.

España y EE.UU., una relación compleja

El País detalló que el Gobierno de España, liderado por el presidente Pedro Sánchez, tendrá que decidir si concede la solicitud de extradición de Estados Unidos en un momento en que sus relaciones con el Gobierno Trump son particularmente tensas.

En esta coyuntura, el autor Julian Sayarer resaltó en la revista London Review of Books que España es uno de los líderes europeos que ha calificado de genocidio el “barbarismo israelí” en Gaza, mantiene un embargo de armas a Israel y retiró a su embajadora de Tel Aviv. Mientras tanto, el presidente Trump calificó a España de “socio terrible” durante la cumbre de la OTAN en Türkiye, en julio pasado, aunque después matizó sus declaraciones.

A lo que se suma que la firma de Garzón sostuvo que la orden de detención de Chambers debe entenderse con ese telón de fondo. Incluso, señaló que Washington también ha sancionado a Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para los Territorios Palestinos Ocupados.

En palabras de Garzón resulta “llamativo que se esté criminalizando la ayuda humanitaria y la defensa de los derechos humanos”. “Es un caso de persecución... y no van a poder encontrar ni un solo céntimo destinado a actos terroristas o violentos”.

En esta línea, según algunas estimaciones, Chambers enfrenta hasta 30 años de prisión si es extraditado a Estados Unidos.

Criticas

Otros han apuntado contra las acusaciones contra Chambers, como la Asociación Internacional de Abogados Demócratas, que destacó en un comunicado que “Estados Unidos está fabricando una narrativa de financiación del terrorismo para silenciar a Chambers y su vital labor filantrópica, para frenar la ayuda y la solidaridad a través del miedo, y también para justificar su represión en el ámbito interno”.

En esta línea, el diario británico The Observer arrojó luz sobre lo que describió como “una ofensiva para acallar a los activistas propalestinos”, que, según el periódico, comenzó durante el Gobierno de Joe Biden y se ha acelerado desde que Trump regresó a la Casa Blanca, “convirtiéndose en una represión a gran escala contra los grupos de izquierda”.

De hecho, en julio, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, convocó una conferencia de 66 países para debatir sobre el supuesto terrorismo de izquierdas, calificando a quienes se ubican en esta línea como “una oscuridad que avanza” y “los enemigos de la civilización”, según Novara Media, un medio independiente del Reino Unido.

El caso también ha tenido repercusiones dentro de los centros de poder en España. Irene Montero, eurodiputada del partido político Podemos, insistió en X que “España no puede colaborar con Trump en la persecución de la solidaridad con Palestina: el Gobierno debe protegerle y no entregarle a los amigos de Netanyahu”.

El trabajo de Chambers

Chambers, con un patrimonio neto estimado en más de 200 millones de euros, ya había financiado movimientos como Stop Cop City, que se oponía a la construcción de un centro de entrenamiento policial en las afueras de la ciudad Atlanta, Estados Unidos. De hecho, gran parte del dinero que compartió Chambers fue a parar al equipo de fútbol tunecino Club Africain, con el que saldó sus deudas, pagó salarios atrasados y construyó una nueva instalación de entrenamiento.

Ahí, cuando Chambers y su pareja iban a los partidos, Schnabel explicó que él “vio el rigor y la emoción de los aficionados, así como su total devoción y apoyo a Palestina, y de algún modo se enamoró. Había pancartas y obras de arte increíbles de 20 metros de altura (en apoyo a Gaza). Fergie, que siempre ha sido un apasionado del deporte, salvó al club de la ruina financiera”.

Además, ha pagado gastos legales de personas acusadas de “terrorismo” en Reino Unido por apoyar al grupo de campaña Palestine Action.

En Gaza, los esfuerzos de Chambers han tenido impacto en iniciativas como el Sameer Project, un grupo británico-palestino que, en medio de la hambruna y la destrucción del tejido social, hornea pan. 

Sayarer afirmó conocer a personas que han colaborado con Chambers para cubrir los gastos hospitalarios de una niña palestina evacuada de Gaza a Egipto por una enfermedad renal que ya mató a su hermano, con un costo de 8.000 dólares cada dos meses.

Otros esfuerzos humanitarios de Chambers han incluido una planta desalinizadora en medio de la crisis de agua provocada por la destrucción israelí, así como una clínica médica en Yabalia. Además, 100.000 dólares se destinaron a programas de salud mental y apoyo psicosocial para niños huérfanos.

Según detalló The Guardian, citando a un miembro de su equipo legal, poco después de su detención, el 10 de julio, Chambers había ayudado a distintos proyectos humanitarios en Gaza con fondos que superaban el millón de dólares.

Solidaridad

Más de 100 artistas, intelectuales y activistas –entre ellos Richard Gere, Angela Davis y Greta Thunberg– pidieron a España rechazar la extradición de Chambers a EE.UU., al calificar el caso como “persecución política”.

En las últimas horas, el partido Podemos difundió un tuit el martes para "exigir su liberación" y pedir que la gente salga a las calles el fin de semana, el sábado en Barcelona y Madrid. También insistió en que "el único delito de Fergie Chambers es apoyar al pueblo palestino".

Mientras tanto, en palabras de Schnabel, su posición queda clara respecto a la solidaridad de su pareja con el pueblo palestino.

“A Fergie lo están encarcelando porque utiliza su patrimonio para apoyar a Palestina y a quienes sufren un genocidio en Gaza. En definitiva, se enfrenta a una persecución política por haber dedicado su vida a construir una sociedad mejor, en lugar de explotar a las personas y lucrarse con la guerra. Debería estar con nuestra familia, continuando su importante labor humanitaria y de compromiso social”. 

FUENTE:TRT Español y agencias