GUERRA CONTRA IRÁN
4 min de lectura
Pedro Sánchez reivindica el "No a la guerra" en Irán, que tacha de "ilegal, absurda y cruel"
El presidente de España, Pedro Sánchez, reivindicó en una comparecencia ante el Congreso de los Diputados el "orgullo de ser español", con el país convertido en un “referente” internacional ante una guerra "ilegal, absurda y cruel".
Pedro Sánchez reivindica el "No a la guerra" en Irán, que tacha de "ilegal, absurda y cruel"
Sánchez criticó firmemente la guerra contra Irán, calificándola de “error colosal” y advirtiendo de consecuencias de gran alcance. / EFE
26 de marzo de 2026

"Callar ante una guerra injusta e ilegal no es prudencia o lealtad, es un acto de cobardía y complicidad", fue la advertencia que lanzó el presidente de España, Pedro Sánchez, en una comparecencia en el Congreso de los Diputados el miércoles. Durante la sesión, además, se ratificó el apoyo al decreto que llegará este jueves al pleno, con medidas para paliar los efectos económicos del conflicto que sacude Oriente Medio, y que se sienten a nivel global.

Sánchez criticó firmemente la guerra contra Irán, calificándola de “error colosal” y advirtiendo de consecuencias de gran alcance, al tiempo que reafirmó la negativa de España a formar parte de ella.

“Esta guerra es un error colosal cuyos costes humanitarios, morales, económicos y de seguridad ni aceptamos ni estamos dispuestos a pagar”, afirmó con contundencia.

Señaló que la situación actual es “mucho peor” que la guerra de Iraq de 2003, advirtiendo: “No estamos ante el mismo escenario que en la guerra ilegal de Iraq. Estamos ante algo mucho peor, con un impacto potencial mucho más amplio y mucho más profundo”.

“Lamentablemente, la historia se repite, pero esta vez no como farsa, sino como tragedia… en lugar de Iraq, tenemos a Irán”, criticó el presidente.

Al explicar por qué España negó a Estados Unidos el uso de sus bases de Rota y Morón para operaciones relacionadas con Irán, incluso para repostaje, Sánchez afirmó: “Somos un país soberano que no quiere participar en guerras ilegales”. 

Subrayó así que lo último que necesita el mundo es otra “guerra ilegal, absurda y cruel”, que “solo sirve a un propósito: alimentar los intereses de unos pocos… de los que están arriba”. 

En este contexto, afirmó que ahora "es un orgullo ser español", con el país convertido en "referente" internacional ante una guerra "ilegal, absurda y cruel".

Además, Sánchez afirmó que la postura de España refleja las históricas protestas contra la guerra de 2003 en Iraq, señalando que el mismo mensaje de “No a la guerra” se ha repetido desde los primeros ataques contra Irán el 28 de febrero y continúa a medida que el conflicto se expande.

“Decimos no a la ruptura unilateral del derecho internacional; decimos no a repetir los errores del pasado; decimos no a disfrazarse de democracia, lo que en realidad es codicia y cálculo político”, dijo. “En resumen, ¡decimos no a la guerra!”.

Plan para amortiguar el impacto económico de la guerra

El líder del Gobierno español también mencionó su plan de respuesta de 5.000 millones de euros (más de 5.800 millones de dólares) para amortiguar el impacto económico del conflicto, que incluye ayudas, exenciones fiscales y medidas para proteger a hogares y empresas, calificándolo como “la mayor red de protección social de toda la Unión Europea”.

“Cada bomba que cae en Oriente Medio acaba impactando, y ya lo estamos viendo, en el bolsillo de nuestras familias”, señaló.

Las tensiones en Oriente Medio se han intensificado desde el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque conjunto contra Irán que ha dejado más de 1.300 muertos, incluido el entonces líder Supremo Alí Jamenei. Irán respondió con ataques con drones y misiles dirigidos contra Israel y países del Golfo que albergan activos militares estadounidenses.

Además, desde principios de marzo, Teherán cerró casi por completo el estrecho de Ormuz, un paso clave para la circulación del petróleo global que, en condiciones normales, maneja unos 20 millones de barriles diarios y aproximadamente el 20% del comercio mundial de gas natural licuado. Esta decisión ha elevado los costos de transporte marítimo y de los seguros, por un lado, y disparado los precios del petróleo, desatando una ola de preocupación económica a nivel mundial.


FUENTE:TRT Español y agencias