Los polémicos videos que ha publicado el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, en los que aparece hablando o caminando entre cadáveres de supuestos criminales que murieron durante operaciones militares, deberá ocultarse de las redes sociales oficiales, según la orden de un juez citada en un reporte de la agencia de noticias AFP.
De la Espriella ha recibido críticas por una serie de imágenes, difundidas en el perfil oficial de la Presidencia de la República en Instagram el 2 y el 4 de septiembre, en los que se le ve caminar en medio de cuerpos envueltos en bolsas de plástico blancas tras informar sobre el resultado de los operativos.
Producto de esto, un legislador del Partido Verde, de centroizquierda, interpuso un recurso legal para solicitar a la justicia que esas imágenes se eliminen de las redes sociales, detalla AFP. Y luego añade que, según un documento judicial al que tuvo acceso este miércoles, un juzgado de Bogotá aceptó el recurso.
Según la publicación, el juez del caso ordenó provisionalmente "el ocultamiento de las publicaciones efectuadas desde el usuario @infopresidencia mientras hay un fallo en firme (...), sin que ello comporte su eliminación definitiva".
De la Espriella asumió el poder hace un mes, tras ganar unas reñidas elecciones con la promesa de combatir con mano dura a organizaciones criminales que se disputan las rentas del narcotráfico en Colombia.
Desde entonces, el ejército ha lanzado tres bombardeos que han dejado al menos 42 muertos, entre ellos seis menores, en la Amazonía y la frontera con Venezuela.

En el último de estos episodios, AFP reporta que De la Espriella ofreció el 4 de septiembre una rueda de prensa en la ciudad de Riohacha, departamento de La Guajira para informar sobre la muerte en un operativo de la fuerzas militares de alias Bendito Menor, acusado de ejercer terror en el norte del país.
La declaración a medios estuvo acompañada por cuatro cuerpos tendidos en el suelo.
Previamente, el 2 de septiembre, se difundió en las redes de Presidencia un video en el que De la Espriella camina entre múltiples cadáveres, lo cual también desató malestar en el país.
“La fortaleza del Estado no está en parecerse a quienes combate”
Por su parte, la Defensoría del Pueblo encendió las alarmas con respecto a estos episodios. La líder de la entidad, Iris Marín, publicó un mensaje oficial en el que señaló que no se puede “normalizar que los cuerpos de personas muertas hagan parte de la escenografía de una declaración pública ni que la muerte se convierta en una forma de exhibir autoridad”.
En ese sentido indicó que el Estado no puede “entrar en una competencia por demostrar quién puede ser más cruel. Precisamente porque es el Estado, su actuación tiene límites”.
Y añadió que “enfrentar militarmente a los grupos armados ilegales y proteger a la población es un deber constitucional. Pero incluso en la guerra hay límites, y la dignidad humana no desaparece con la muerte”.
“La fortaleza del Estado no está en parecerse a quienes combate, sino en conservar sus límites incluso frente a quienes los han desconocido. Su legitimidad se afirma cuando protege a la población, hace cumplir la ley y mantiene intacto aquello que dice defender: la dignidad humana”, continuó la defensora del Pueblo.
Y, finalmente, en un llamado a recordar la historia completó: “Colombia conoce demasiado bien lo que ocurre cuando los cuerpos, la humillación y el miedo se utilizan para enviar mensajes de dominio. Ese no puede ser el lenguaje del Estado”.





















