La drástica reducción de la ayuda que logra ingresar a Gaza y los obstáculos administrativos impuestos a las ONG amenazan con agravar la crisis humanitaria en el enclave. Las restricciones israelíes ponen en riesgo incluso la continuidad de operaciones de organizaciones internacionales, como la estadounidense World Central Kitchen (WCK), que hasta ahora distribuía a los palestinos cerca de un millón de comidas gratuitas al día.
Según advirtió el miércoles la Oficina de Medios de Gaza, las restricciones podrían obligar a WCK a detener la distribución de alimentos en los próximos días. Además, agregó que la situación se debe a “serios obstáculos impuestos por Israel sobre el terreno”.
Según funcionarios del enclave, el número de camiones de la organización autorizados a ingresar diariamente con suministros cayó de 25 a apenas cinco, debilitando gravemente su capacidad operativa y amenazando la alimentación diaria de miles de personas.
Además, las autoridades señalaron presiones para que WCK compre materias primas dentro de Israel, en lugar de trabajar a partir de los suministros que estaban trasladando desde Egipto.
Este cambio no es menor: encarece los costos, altera la logística de la ayuda y crea nuevas barreras para mantener la continuidad de las operaciones. En un comunicado, la oficina pidió ser concientes de la dura situación en Gaza y subrayó que la raíz de la crisis radica en las restricciones impuestas por Israel.
La Oficina de Medios subrayó que la raíz de la crisis radica en las restricciones impuestas por Israel y advirtió que las limitaciones continuas podrían empujar a Gaza hacia una situación aún más crítica, responsabilizando a Israel de “restringir la ayuda humanitaria en violación del derecho internacional humanitario y de sus obligaciones hacia los civiles”.
Más barreras a la ayuda
Actualmente, WCK, organización sin fines de lucro con base en EE.UU., proporciona aproximadamente un millón de comidas diarias en Gaza, en medio de graves condiciones humanitarias y escasez de alimentos. La ONG aseguró que continuará distribuyendo alimentos mientras se puedan garantizar los suministros, pero advirtió que sus operaciones no podrían sostenerse indefinidamente sin un acceso humanitario seguro y constante desde Egipto.
Asimismo, recordó en un comunicado que varios de sus empleados murieron durante ataques israelíes previos y que en ocasiones se ha visto obligada a suspender operaciones debido a la prohibición de ingreso de camiones de ayuda.
La situación de WCK refleja un problema más amplio que afecta a toda la red de asistencia humanitaria en Gaza. Muchas ONG prestan servicios esenciales, como hospitales de campaña, distribución de alimentos, atención a niños con desnutrición severa y educación sobre los riesgos de artefactos explosivos sin detonar. Pero la reducción de camiones y las restricciones administrativas limitan gravemente su capacidad de respuesta y amenazan la asistencia a la población más vulnerable.

Decenas de ONG piden al Tribunal Supremo de Israel frenar su expulsión de Gaza
En este contexto, organizaciones humanitarias internacionales presentaron un recurso ante el Tribunal Supremo de Israel para bloquear una decisión del gobierno israelí que obliga a 37 ONG a cesar sus actividades en Gaza, Cisjordania ocupada y Jerusalén Este ocupada si no cumplen nuevos requisitos administrativos. Entre las afectadas figuran Médicos Sin Fronteras (MSF), Consejo Noruego para los Refugiados, Oxfam y CARE.
El 30 de diciembre, las autoridades israelíes notificaron a estas organizaciones que sus licencias estaban por expirar y solo serían renovadas si entregaban listas con los nombres de sus empleados palestinos. Las ONG sostienen que revelar esta información podría poner en riesgo la seguridad de su personal local, exponiéndolos a posibles represalias.
En su recurso, presentado por 17 de las 37 afectadas, solicitaron la suspensión urgente de la orden, prevista para entrar en vigor este próximo domingo, 1 de marzo, hasta que se realice una revisión judicial completa.
Para justificar su decisión, el gobierno israelí alegó que busca impedir el desvío de ayuda hacia grupos palestinos. Aseguró que empleados de MSF tenían vínculos con Hamás, algo que la organización rechazó categóricamente, indicando que opera de forma independiente.
En el recurso presentado, las ONG advirtieron que, junto con agencias de la ONU y entidades palestinas, garantizan más de la mitad de la ayuda alimentaria en Gaza, alrededor del 60% de las actividades de hospitales de campaña y la totalidad de la atención para niños con desnutrición aguda severa. Suspender sus operaciones podría tener consecuencias humanitarias “inmediatas e irreversibles” para una población ya devastada por años de conflicto y bloqueo.
Israel sigue atacando Gaza a pesar del alto el fuego
Dos palestinos murieron y otros cuatro resultaron heridos en un ataque con dron israelí contra un parque público en el este de Ciudad de Gaza este jueves, en la más reciente violación del acuerdo de alto el fuego vigente desde octubre, informó una fuente médica a la agencia de noticias Anadolu.
Además, dos fallecidos y cuatro personas heridas llegaron al Hospital Bautista Al-Ahli después de que un dron bombardeara una reunión de civiles dentro del parque Al-Mahatta, en el barrio de Tuffah, al este de Ciudad de Gaza.
Por separado, el Ejército israelí afirmó que mató a un palestino en el sur de Gaza, alegando que cruzó la “línea amarilla”. En un comunicado, el Ejército señaló que sus fuerzas que operan en el sur de Gaza identificaron a un “sospechoso armado” que cruzó la línea amarilla y supuestamente se acercó a su posición. Las tropas le dispararon y lo mataron “para eliminar la amenaza”, según la declaración.
La “Línea Amarilla” es una frontera temporal y que no está demarcada, establecida en virtud del acuerdo de alto el fuego que entró en vigor el 10 de octubre. Separa las zonas donde se despliegan las fuerzas israelíes —alrededor del 53% del territorio de Gaza— de las áreas occidentales donde los palestinos pueden desplazarse.
Según el Ministerio de Salud de Gaza, al menos 618 palestinos han muerto y más de 1.660 han resultado heridos por fuego israelí en Gaza desde el alto el fuego.
En los más de dos años de genocidio, Israel asesinó al menos a 72.000 palestinos muertos e hirió a 171.000 heridos, aunque se estima que las cifras son mucho mayores.
















