El acuerdo que debía frenar la violencia en el sur de Líbano se ha convertido en papel mojado. Israel ha violado unas 7.700 veces el marco pactado con Beirut desde su firma en junio, según el Ejército libanés, mientras sus ataques siguen golpeando la región: al menos 12 personas, entre ellas mujeres y niños, murieron recientemente en Kfar Remman y una nueva incursión con dron dejó este miércoles otro muerto.
Las violaciones israelíes, según el Ejército libanés, incluyen también disparos efectuados cerca de sus efectivos y patrullas. La institución sostiene que esta presión militar está provocando además una nueva oleada de desplazamientos desde las zonas que habían sido designadas como seguras.
"Estas violaciones reiteradas han provocado una nueva oleada de desplazamientos desde las zonas designadas como seguras y han demostrado que la ocupación israelí pretende socavar la credibilidad del Ejército libanés tanto dentro como fuera del país", afirmó el Ejército en un comunicado publicado en X.
La denuncia llega mientras las fuerzas libanesas intentan consolidar su presencia en las áreas que, de acuerdo con el pacto, deben quedar bajo su control. El Ejército aseguró que ha comenzado a establecer el control operativo en esas zonas mediante un plan de mando coordinado con el grupo de coordinación militar para Líbano.
Como parte de este despliegue, las fuerzas libanesas han instalado seis puestos de control y 13 puestos de observación en las localidades sureñas de Zoutar Al-Gharbiyeh, Fren y Sarfina y sus alrededores. También han puesto en marcha operaciones para retirar y confiscar armas y munición sin detonar.
Según el Ejército, estas operaciones han permitido incautar alrededor de 1.818 armas y piezas de munición, entre ellas cohetes, drones y explosivos. Además, sus unidades han despejado cerca de 12 kilómetros de carreteras.
Sin embargo, mientras Beirut trata de reforzar el control de estas zonas, los ataques israelíes continúan. Este miércoles, un dron israelí atacó una motocicleta en Zebdine, en la región de Nabatiye, y mató a un hombre, informó la Agencia Nacional de Noticias de Líbano.
Los medios estatales libaneses informaron asimismo de nuevos ataques aéreos y de artillería israelíes contra varias zonas del sur del país.

La ONU denuncia el coste sobre la población civil
La escalada también ha provocado una nueva advertencia de Naciones Unidas. El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó el martes su "profunda preocupación por la escalada de los ataques militares israelíes en el sur de Líbano, particularmente en Nabatiye y sus alrededores".
En un comunicado difundido por su portavoz, Stéphane Dujarric, Guterres condenó "el creciente número de víctimas civiles, incluidas mujeres y niños muertos y heridos en los ataques cada vez más intensos, la angustia y el desplazamiento provocados por las órdenes de evacuación y las escenas de destrucción y devastación masivas".
El jefe de la ONU mostró además especial preocupación por los ataques israelíes que, según los informes recibidos, han afectado a hospitales, trabajadores sanitarios e instituciones públicas, así como por las restricciones al acceso humanitario. En este sentido, subrayó que "los civiles y los bienes de carácter civil deben estar protegidos en todo momento, y los ataques dirigidos contra ellos son inaceptables".
Ante la escalada, Guterres "pide el cese inmediato de las hostilidades" y "llama a Israel a retirar sus fuerzas del territorio libanés". Asimismo, instó a todas las partes a respetar la soberanía de Líbano y a cumplir sus obligaciones en virtud de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU.
La declaración llegó después de tres días de intensos ataques israelíes contra el sur de Líbano que dejaron 27 muertos y 69 heridos, entre ellos niños, mujeres y paramédicos, según el Ministerio de Salud libanés.
Un acuerdo bajo presión
La sucesión de ataques y las violaciones denunciadas por Beirut ponen de manifiesto la fragilidad del marco alcanzado con la mediación de Estados Unidos. Sobre el terreno, mientras el Ejército libanés intenta asumir las responsabilidades previstas en el acuerdo, Israel mantiene sus operaciones militares y continúa ocupando zonas del sur del país.
Algunas de esas áreas llevan décadas bajo control israelí, mientras que otras fueron ocupadas durante la guerra de 2023-2024. Su permanencia bajo control israelí constituye uno de los principales puntos de tensión que siguen abiertos entre ambos países.
Según las autoridades libanesas, los ataques israelíes contra Líbano desde el 2 de marzo han dejado al menos 4.381 muertos y 12.402 heridos, mientras que más de un millón de personas han sido desplazadas de sus hogares.



















