Irán volvió a enfilar sus advertencias hacia Estados Unidos este lunes y martes, con una serie de declaraciones que fueron desde el estrecho de Ormuz –convertido ya en el corazón del conflicto desatado hace ya casi ocho meses– hasta represalias ante cualquier ataque en su contra. Y, como telón de fondo en un horizonte ya complejo, Teherán declaró que nunca había “trabajado tan de cerca” con Moscú, en el marco del viaje que realizó el ministro de Relaciones Exteriores, Sergey Lavrov, a territorio iraní.
"La guerra impuesta por Estados Unidos y el régimen sionista (de Israel), sumada al bloqueo económico, constituye la principal fuente de inseguridad en nuestra región", declaró el ministro de Relaciones Exteriores Irán, Abbas Araghchi, en referencia al estrecho de Ormuz, este lunes. Y lo hizo durante una conferencia conjunta con Lavrov, que llegó a Teherán en su primera visita desde que los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán desataron la actual guerra el pasado 28 de febrero.

Ya Lavrov había dicho por su parte, previo al viaje a Irán, que los esfuerzos de Moscú buscan "impedir el regreso de una guerra de gran magnitud", en un momento en que las conversaciones entre Teherán y Washington llevan meses estancadas. Las palabras de Lavrov responden a la línea que desde principios de octubre marcó el presidente de Rusia, Vladimir Putin, al comunicarle a su homólogo de Irán, Masoud Pezeshkian, que el Kremlin estaba dispuesto a ayudar en los esfuerzos de mediación.
Por lo que las recientes declaraciones de Araghchi sobre la proximidad con Moscú deben leerse bajo ese lente. "Nunca en nuestra historia Irán y Rusia habían trabajado tan de cerca como ahora", publicó el ministro iraní en X tras reunirse con Lavrov. Y añadió: "Cubrimos todo desde Europa hasta Asia occidental, incluyendo Líbano, Palestina, Ucrania y Yemen. También nos enfocamos en la expansión de la cooperación económica y nuclear".
Previamente, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia había declarado el domingo que esperaba que las conversaciones durante la visita de Lavrov se centraran en "formas de resolver la grave crisis internacional desencadenada por la agresión ilegal de Estados Unidos e Israel contra Irán". Y afirmó que la guerra ha representado un duro golpe para la estabilidad y la seguridad no solo en Oriente Medio, “sino también a escala global".
Lavrov se reúne con Pezeshkian
Durante un encuentro posterior con el ministro ruso, el presidente Pezeshkian le agradeció a Moscú su apoyo durante la guerra que ha librado contra Estados Unidos, no sin antes advertir que los ataques de Washington contra la infraestructura iraní y el asesinato de altos funcionarios, científicos y escolares violaron las normas internacionales.
Por eso, el mandatario abogó por un marco de seguridad regional basado en el respeto mutuo, el diálogo y la cooperación, argumentando que las bases militares de EE.UU. en Oriente Medio exacerban las tensiones y la inestabilidad.
Por su parte, durante su conferencia de prensa habitual, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, desestimó las declaraciones de funcionarios estadounidenses sobre las relaciones de su país con Rusia y China, afirmando que Teherán continuará desarrollando lazos con ambos países, independientemente de la retórica de Washington.
Afirmó que la cooperación de Irán con Moscú y Beijing se basa en intereses mutuos, y recalcó que Irán comprende que ambos países persiguen sus propias prioridades nacionales.
Advertencia de represalias
El portavoz Baqaei también lanzó este martes una advertencia a EE.UU. al señalar que cualquier agresión en contra de Irán desatará represalias. En esa línea, calificó de "ilusión" las sugerencias de que Washington podría atacar sin enfrentar represalias.
Y luego afirmó que Teherán ha demostrado que no dejará ningún ataque militar sin respuesta. "Si nuestra respuesta no es más contundente, sin duda será de igual fuerza", declaró. Y luego aseveró que la era en la que Washington realizaba ataques y se retiraba sin consecuencias había terminado.
Esta advertencia de Baqaei se produce después de que el viernes pasado, el presidente de EE.UU., Donald Trump, abriera la posibilidad a nuevos ataques contra instalaciones nucleares de Irán, incluyendo una que se sospecha es subterránea y se conoce como la montaña Pickaxe. "Ahora estamos considerando la montaña Pickaxe. Puede que tengamos que ir allí", dijo.
Reiteradamente, Teherán ha señalado que su programa nuclear es de carácter pacífico, tiene fines civiles y no busca desarrollar un arma nuclear, como ha argumentado Washington durante años, incluso antes de lanzar la guerra el pasado 28 de febrero.
Baqaei también sostuvo que Irán se mantenía preparado para la posibilidad de otro ataque de Israel, afirmando que el país no goza actualmente de paz. En respuesta a informes de prensa que indicaban que funcionarios israelíes habían discutido la posibilidad de otra guerra contra Teherán con actores regionales, afirmó que las posibles amenazas se evaluaban constantemente.
“Vivimos con esta posibilidad y la afrontamos día y noche”, declaró, citando el continuo bloqueo naval estadounidense y las amenazas contra Irán como razones para mantener la preparación militar.
“No hemos entablado negociaciones nucleares”
El portavoz iraní también desmintió que Teherán estuviera involucrado en un diálogo nuclear con Washington: “No hemos entablado negociaciones nucleares con la parte estadounidense”. Y, en esa línea, rechazó las especulaciones sobre una posible flexibilización de la postura de Irán respecto al tema nuclear, subrayando que el país se mantiene fiel a sus principios e intereses nacionales.
Este comentario, sin embargo, llega días después de que el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, advirtiera este fin de semana que Teherán debe “renunciar” a sus “ambiciones nucleares” mediante negociaciones o arriesgarse al poderío militar de Washington.

"Irán tendrá que tomar una decisión muy pronto sobre si renunciará a esas ambiciones en la mesa de negociaciones o si se enfrentará a la devastación que Estados Unidos puede infligir y que infligirá rápidamente si es necesario", declaró Hegseth.
Ahora bien, dejando por fuera el tema nuclear, Baqaei matizó que Irán continuaría buscando oportunidades diplomáticas a pesar de su arraigada desconfianza hacia Washington. “Si existe la más mínima posibilidad de que la diplomacia pueda evitar una escalada de tensiones, debemos seguir por ese camino”, completó.
También añadió que la prioridad de Irán sigue siendo proteger sus intereses y seguridad nacionales, ya sea mediante la diplomacia o la defensa militar.
Funcionario de Qatar señala que hay conversaciones en curso
Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos continúan en curso, y ambas partes continúan interactuando a medida que se profundizan las tensiones regionales, señaló este martes el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar, Majed al-Ansari.
"La negociación está en curso. Estamos viendo el compromiso de las partes", dijo Ansari, quien también se desempeña como asesor del primer ministro de Qatar, en el Foro de Seguridad Global en Doha.
En esa línea indicó que también se estaban realizando conversaciones con socios regionales, y expresó su esperanza de que el proceso finalmente produzca un acuerdo, al tiempo que advirtió que las condiciones sobre el terreno se estaban volviendo cada vez más difíciles.
"Si no se controla la escalada significará que nos encaminamos hacia una guerra que se expandirá más allá de las fronteras de nuestra región", advirtió.
Ansari dijo que el proceso actual siguió a un intento anterior de utilizar un alto el fuego como vía hacia las negociaciones, pero ese esfuerzo finalmente fracasó y se reanudaron los enfrentamientos.
"Cualquier alto el fuego es básicamente una puerta que se abre hacia un destino y no hacia el destino en sí", dijo, y añadió que el alto el fuego anterior "se rompió de nuevo".
La guerra entre Teherán y Washington comenzó en febrero con los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. A pesar del alto el fuego de abril, seguido de un memorando de entendimiento entre EE.UU. e Irán en junio, las hostilidades en el estrecho de Ormuz y sus alrededores no han cesado.
Irán reclama el control del estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte de los hidrocarburos mundiales en condiciones normales, y ataca regularmente a los buques que la cruzan sin su autorización. En respuesta, Washington mantiene un contrabloqueo naval sobre los puertos iraníes.
























