La posibilidad de una nueva ofensiva militar contra Irán vuelve a ganar peso en Washington. El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha asegurado que su Gobierno contempla atacar a Irán incluso "mañana". Sus declaraciones llegan mientras las informaciones sobre los preparativos militares estadounidenses e israelíes apuntan a una posible reanudación de los ataques después de las elecciones legislativas de medio mandato en EE.UU.
"Estamos pensando en hacerlo, y quizá mañana", ha declarado Trump ante los periodistas, al ser preguntado hasta qué punto había avanzado en sus deliberaciones sobre un posible ataque. Sin embargo, el mandatario se ha negado a aclarar si ya ha tomado una decisión y ha respondido con otra pregunta: "¿De verdad creen que voy a decirles si voy a hacerlo?".
En este sentido, Trump ha justificado la presión militar sobre Irán alegando que su objetivo es impedir que el país llegue a desarrollar un arma nuclear. A su juicio, una operación estadounidense anterior en la que participaron bombarderos B-2 no habría bastado para garantizar un resultado duradero.
"Tengo que hacerlo permanente", afirmó. "Esa es la única razón por la que lo hago".
Por otra parte, Trump aseguró que los envíos de petróleo a través del estrecho de Ormuz han aumentado desde el comienzo de la guerra. Sin embargo, no aclaró qué medidas contempla adoptar a continuación ni si se inclina por una nueva ofensiva o por un acuerdo negociado.
"Puede que tenga que rematarlo, o quizá lleguen a un acuerdo", declaró. "Pero no estoy seguro. En cualquier caso, ganamos".

Trump afirma que debe dejar de matar a líderes iraníes para saber con quién negocia
Las amenazas de una nueva ofensiva se producen, además, mientras Trump insiste en que las operaciones militares estadounidenses han debilitado tanto las capacidades militares de Irán como su cúpula dirigente. Durante un mitin de campaña celebrado el sábado en Georgia, el presidente afirmó que necesita dejar de matar a dirigentes iraníes para averiguar con quién está negociando Washington.
"Tengo que dejar de matar a líderes iraníes, porque tengo que averiguar con quién demonios estamos negociando", declaró.
A continuación, Trump describió el alcance de la destrucción militar que atribuye a las operaciones estadounidenses. "No tienen aviones, ni barcos, ni nada, ni líderes. El líder de nivel uno ha desaparecido, el líder de nivel dos ha desaparecido", afirmó, al reiterar su versión sobre la eliminación de altos cargos iraníes y el debilitamiento de las capacidades militares del país.
El mandatario también aprovechó su intervención para defender su decisión de 2018 de retirar a Washington del acuerdo nuclear con Irán de 2015, firmado durante la presidencia de Barack Obama. El pacto, conocido como Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés), establecía restricciones al programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de sanciones.
"Di por terminado uno de los peores acuerdos jamás alcanzados, el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) de Barack Hussein Obama, o como algunos lo llaman, el acuerdo nuclear con Irán, que era un camino hacia un arma nuclear para Irán. Lo terminé, por suerte, justo a tiempo", sostuvo.
Asimismo, Trump aseguró que las operaciones militares estadounidenses denominadas Midnight Hammer y Epic Fury, llevadas a cabo en 2025 y entre febrero y mayo de este año, respectivamente, destruyeron la capacidad iraní de enriquecimiento de uranio.
"Destruimos por completo la capacidad de enriquecimiento nuclear de Irán con la Operación Midnight Hammer y la Operación Epic Fury", afirmó.
"Los derrotamos militarmente, financieramente y de otras maneras. Tenemos que asegurarnos de que nunca, nunca tengan un arma nuclear", añadió.
EE.UU. e Israel preparan una posible nueva ofensiva
Las declaraciones de Trump coinciden con informaciones de The New York Times sobre los preparativos de Washington y Tel Aviv para reanudar los ataques contra Irán después de las elecciones legislativas de medio mandato en EE.UU.
El diario, que cita a funcionarios estadounidenses y a personas informadas sobre las deliberaciones de alto nivel, señala que ambos ejércitos han intensificado sus ejercicios y elaborado planes para una campaña militar potencialmente breve, pero intensa.
Entre las maniobras figuran vuelos a través del espacio aéreo iraquí para ensayar operaciones de ataque. Los posibles objetivos incluirían infraestructuras energéticas iraníes, instalaciones nucleares y arsenales de misiles y drones.
Estos preparativos no confirman que se haya tomado una decisión definitiva. La Casa Blanca ha mantenido abiertas las opciones militares, mientras Trump continúa alternando las amenazas de nuevos ataques con la posibilidad de alcanzar un acuerdo.
Irán asegura haber derribado un dron estadounidense
En paralelo a las declaraciones de Trump, el Ejército iraní aseguró este domingo que sus sistemas de defensa aérea derribaron y destruyeron un dron estadounidense del tipo LUCAS sobre la ciudad portuaria de Bandar Abbas, en el sur de Irán.
La agencia de noticias semioficial Tasnim informó del incidente citando al departamento de relaciones públicas del Ejército iraní, que atribuyó la destrucción del aparato "al fuego de los sistemas de las Fuerzas de Defensa Aérea, bajo la red integrada de defensa aérea del país".

Teherán advierte a Israel de que un error de cálculo podría dejarlo inhabitable
En respuesta a las amenazas de EE.UU. de reanudar los ataques contra Irán y a los preparativos militares conjuntos de Washington y Tel Aviv, Teherán ha advertido de las consecuencias que tendría una nueva escalada. Ebrahim Azizi, presidente de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, aseguró el sábado que un solo error de cálculo podría dejar Israel inhabitable en menos de una hora.
"Solo hace falta un error de cálculo: los territorios ocupados quedarían inhabitables en menos de una hora", escribió Azizi en la red social X, donde publicó un mapa con infraestructuras estratégicas israelíes.
El mapa señalaba instalaciones relacionadas con el suministro de agua, la energía, el petróleo y el transporte, además del centro de investigación nuclear de Dimona, situado en el desierto del Néguev.
Entre los puntos identificados figuraban las refinerías de Haifa, los túneles del Carmelo y los viaductos de Yokne'am, en el norte de Israel. A lo largo de la costa mediterránea, aparecían la planta desalinizadora de Hadera, la central eléctrica de Orot Rabin, la planta desalinizadora de Sorek y varias instalaciones de Ashdod y Ashkelon, incluida la central eléctrica de Eshkol.
El mapa también incluía infraestructuras de transporte, como los puentes del intercambiador de Ayalon, en Tel Aviv; el enlace de Anava, que conecta las autopistas 1 y 6; los puentes viarios y ferroviarios del valle de Motza, cerca de Jerusalén, y el puente de Cuerdas de Jerusalén. Asimismo, señalaba el oleoducto que conecta Eilat con Ashkelon.
La advertencia de Azizi pone el foco en las infraestructuras esenciales de Israel en un momento en que Washington contempla una nueva ofensiva e Irán asegura estar preparado para responder. No obstante, la publicación del mapa no confirma que Teherán haya decidido atacar esos emplazamientos ni que estos formen parte de un plan operativo.
La confrontación, iniciada a finales de febrero con los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, ha desencadenado una escalada regional que sigue sin una solución definitiva, pese al alto el fuego y a los esfuerzos para alcanzar un acuerdo de paz.


















