La tensión en el estrecho de Ormuz escaló en las últimas horas después de que Estados Unidos atacara un petrolero iraní y desatara un intercambio de ataques con Irán en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
Desde Teherán, las autoridades acusaron a Estados Unidos de haber violado el alto el fuego decretado unilateralmente el pasado 8 de abril por el presidente estadounidense, Donald Trump, en medio de negociaciones indirectas para alcanzar un acuerdo con Irán.
Según la prensa oficial iraní, la nueva crisis comenzó cuando fuerzas estadounidenses atacaron un petrolero iraní que navegaba hacia un puerto del país. Washington confirmó posteriormente la operación y aseguró que un caza F-18 impactó el timón del buque para dejarlo inutilizado e impedir su avance.
En respuesta a ese ataque, Irán lanzó misiles contra unidades navales estadounidenses desplegadas en el estrecho de Ormuz, según medios iraníes. Citando a una fuente militar no identificada, la prensa estatal afirmó que varios buques estadounidenses sufrieron daños y tuvieron que retirarse de la zona.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) aseguró que fuerzas iraníes atacaron a tres destructores estadounidenses mediante “múltiples misiles, drones y pequeñas embarcaciones” mientras atravesaban el corredor marítimo que conecta el estrecho de Ormuz con el golfo de Omán.
Según Washington, los buques atacados fueron el USS Truxtun, el USS Rafael Peralta y el USS Mason.
Como respuesta a los ataques iraníes, Estados Unidos afirmó haber bombardeado centros de “mando y control” e instalaciones militares iraníes vinculadas a operaciones navales en la zona.
En medio de la creciente tensión, un periodista de Fox News afirmó en X, citando a un alto funcionario estadounidense, que el ejército de Estados Unidos lanzó nuevos ataques contra el puerto de Qeshm y la ciudad portuaria de Bandar Abbas, en el sur de Irán. así como en el puesto de control naval de Bandar Kargan, en Minab.
Poco después comenzaron a llegar reportes de explosiones en distintos puntos de la región. La agencia de noticias semioficial Fars informó de múltiples detonaciones cerca de Bandar Abbas, donde residentes aseguraron haber escuchado fuertes explosiones. Según el medio, partes del muelle Bahman podrían haber sido alcanzadas durante el intercambio entre fuerzas iraníes y estadounidenses.
La agencia de noticias Tasnim también confirmó explosiones en la zona y señaló que podrían estar relacionadas con embarcaciones de advertencia de la Marina de la Guardia Revolucionaria iraní que operan en el estrecho de Ormuz.
En la isla de Qeshm, la radiotelevisión estatal IRIB reportó una explosión en uno de los muelles y afirmó que las autoridades continúan investigando lo ocurrido.
Mientras varios medios iraníes vinculaban las detonaciones a una confrontación militar en curso, el ejército israelí declaró a la agencia de noticias AFP que “no tenía constancia” de un ataque de ese tipo.
Posteriormente, la agencia Mizan aseguró que las explosiones registradas en Qeshm fueron provocadas por sistemas de defensa aérea iraníes al interceptar varios drones pequeños. Tasnim añadió que dos drones fueron derribados en Bandar Abbas.
La nueva escalada se produce apenas un día después de que Trump afirmara que veía “muy posible” alcanzar un acuerdo de paz con Teherán, tras semanas de contactos diplomáticos y mensajes cruzados entre ambos gobiernos.
La nueva crisis vuelve a colocar al estrecho de Ormuz en el centro de la tensión regional, mientras crece la preocupación internacional por el riesgo de una confrontación más amplia entre Irán y Estados Unidos en una de las principales rutas energéticas del mundo.












