Aunque en el horizonte se consolida una nueva ronda de negociaciones nucleares entre Estado Unidos e Irán, las partes han vuelto a remarcar los puntos que parecen separarlas. Por un lado, Teherán ha reivindicado su derecho “inherente, innegociable y protegido por el derecho internacional” a la energía nuclear, mientras el presidente de EE.UU., Donald Trump, redobló su ya conocida retórica sobre la posibilidad de un ataque militar si no se concreta un acuerdo, al punto de señalar que ese escenario constituiría “un día muy malo” para Irán.
“Preferiría llegar a un acuerdo antes que no hacerlo, pero si no logramos un acuerdo, será un día muy malo para ese país y, muy tristemente, para su gente, porque son grandiosos y maravillosos, y algo como esto nunca debería haberles ocurrido”, escribió el mandatario en su red Truth Social este lunes. Estas declaraciones se enmarcan en la larga lista de amenazas que Trump ha lanzado contra Teherán durante meses, pero que escaló recientemente como estrategia de presión para avanzar en un acuerdo. Al punto que el pasado jueves fijó un plazo de entre 10 y 15 días para que las conversaciones den resultados.
En líneas similares, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este lunes que Washington mantiene todas las opciones abiertas en su enfoque hacia Irán, al tiempo que instó al país a negociar un acuerdo, repitiendo un mensaje que otros funcionarios estadounidenses ya habían dado antes.
Justamente, Hegseth reiteró que Trump prefiere una solución diplomática, pero señaló que las fuerzas militares están preparadas con planes de contingencia si Teherán se niega a alcanzar un acuerdo. “Irán debería llegar a un acuerdo. Irán tiene la oportunidad de llegar a un acuerdo. Ese es el resultado que el presidente preferiría”.
Entonces agregó: “Nuestro trabajo es proporcionar opciones, y tendremos opciones para el presidente si Irán decide no aceptar un acuerdo”. Ante la pregunta de si los ataques militares siguen considerándose, Hegseth respondió que “todo está sobre la mesa”.
“Es decisión del presidente. Estamos aquí para ayudar a garantizar que se logre un acuerdo. Y creo que Irán sería prudente en alcanzar un buen acuerdo”, añadió.
Irán “no tiene intención de adquirir armas nucleares”
Por su lado, Irán remarcó que su país sigue comprometido con las obligaciones derivadas del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), al que calificó como la “piedra angular del régimen mundial de no proliferación y desarme”.
El viceministro de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, insistió en que Irán “no posee armas nucleares, no ha buscado adquirirlas ni tiene intención de hacerlo en el futuro”, al contrario de lo que Estados Unidos ha sostenido como justificación para la presión militar y diplomática sobre Teherán.
Durante el Foro de Desarme de Ginebra, Suiza, este lunes, el funcionario defendió la necesidad de un desarme completo y de la aplicación no discriminatoria del tratado. En ese contexto, señaló que es el arsenal nuclear de Israel el que constituye el “principal obstáculo para lograr un Oriente Medio libre de armas nucleares”.
El diplomático también advirtió que las consecuencias de una eventual agresión contra Irán no se limitarían a un solo país y subrayó que Teherán está preparado para ejercer su “derecho inherente a la legítima defensa conforme a la Carta de la ONU”. Asimismo, instó a los Estados poseedores de armas nucleares a ofrecer garantías de seguridad jurídicamente vinculantes a los países que no disponen de este tipo de armamento.
En su discurso, Gharibabadi abogó por la reactivación de un “multilateralismo efectivo, un desarme genuino y el respeto incondicional del derecho internacional”. Afirmó que las armas nucleares siguen siendo la “mayor amenaza para la humanidad y la civilización”. Por lo que sostuvo que la dependencia de algunos países de este tipo de armamento en sus doctrinas de seguridad contradice sus obligaciones internacionales y socava los fundamentos del régimen de no proliferación.
También se refirió a la diplomacia nuclear indirecta entre Teherán y Washington, mediada por Omán, cuya nueva ronda de conversaciones se celebrará en Ginebra, Suiza, este jueves 26 de febrero. La describió como “una nueva oportunidad” para resolver las diferencias mediante el diálogo.
“Cualquier negociación sostenible debe basarse en el respeto mutuo, la igualdad de trato y la aplicación no selectiva de las normas internacionales”, dijo. Así lo afirmó también el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Aragchi, a la cadena CBS News, el domingo, calificando el diálogo como una “buena oportunidad” para alcanzar una salida diplomática.
En líneas similares al viceministro iraní, el embajador de China ante el foro, Shen Jian, advirtió que la cuestión nuclear iraní se encuentra en “una encrucijada crítica” y expresó su oposición al “acoso unilateral y al uso de la fuerza en las relaciones internacionales”. También pidió crear un entorno favorable para los esfuerzos diplomáticos y evitar que la situación derive en una confrontación.
La polémica sobre el general Caine oponiéndose a posibles ataques
En medio de la escalada retórica y militar, se abrió una nueva controversia en Washington tras informaciones de prensa que apuntaban a supuestas reticencias del jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, ante un eventual ataque contra Irán. De acuerdo a los reportes, Caine supuestamente le había advertido al presidente y a otros altos funcionarios que una acción militar en Irán podría conllevar riesgos sustanciales y dejar a EE.UU. implicado en un conflicto prolongado en Oriente Medio.
Trump respondió directamente a esas versiones a través de su cuenta en Truth Social señalando que “numerosas historias de los medios de noticias falsas han estado circulando afirmando que el general Daniel Caine, a veces llamado Razin, está en contra de que vayamos a la guerra con Irán”, escribió. “La historia no atribuye esta vasta cantidad de conocimiento a nadie y es 100% incorrecta”, añadió.
En su mensaje, Trump aseguró que Caine, aunque preferiría evitar una guerra, considera que una acción militar contra Irán sería “algo que se ganaría fácilmente” si se llegara a tomar esa decisión. Destacó además que el general estuvo a cargo de la operación “Midnight Hammer”, el ataque contra el desarrollo nuclear iraní, y subrayó que, si recibe la orden, “estará liderando la ofensiva”.
Y, sobre todo, reiteró que la determinación final sobre una acción militar o no recae en él mismo: “Yo soy el que toma la decisión”, aseveró.
Las declaraciones de Trump se produjeron después de que varios medios estadounidenses publicaran reportes sobre posibles advertencias internas en el Pentágono. Según el diario The Washington Post, Caine habría expresado preocupación por la escasez de municiones y la falta de apoyo de aliados, factores que podrían aumentar el riesgo para el personal estadounidense.
Por su parte, el periódico The Wall Street Journal señaló que altos funcionarios militares alertaron sobre posibles bajas y el desgaste de las defensas aéreas si se producía un ataque.
Refuerzo militar
Estados Unidos ha estado desplegando crecientemente sus fuerzas militares cerca de Irán, incluyendo buques de guerra, aviones de combate y aviones de reabastecimiento, sentando las bases para una posible ofensiva sostenida, si Trump da la orden.
Y ahora, aviones cisterna de reabastecimiento aéreo de Washington llegaron la noche del lunes al aeropuerto Ben Gurión, cerca de Tel Aviv, en el centro de Israel, de acuerdo a informes.
Los canales israelíes 12 y 13 publicaron imágenes que, según afirmaron, muestran aeronaves militares estadounidenses de reabastecimiento poco después de su arribo al aeropuerto.
Teherán ha buscado demostrar su propio poderío, con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán realizando maniobras militares a principios de esta semana en el estrecho de Ormuz. Los políticos iraníes han amenazado repetidamente con bloquear este paso, una importante vía global para el petróleo y el gas. Incluso, el temor a un conflicto ha disparado los precios del petróleo esta semana.








