“No a la guerra”: con estas cuatro palabras, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, reiteró este miércoles la posición de su país respecto al escalado conflicto que vive Oriente Medio, por cuenta de los ataques conjuntos de EE.UU. e Israel contra Irán y la posterior represalia de Teherán. Los comentarios de Sánchez, además, llegan en un momento de alta tensión con Washington, pues su homólogo estadounidense, Donald Trump, había amenazado apenas horas antes a Madrid con suspender el comercio por completo, ante la negativa de La Moncloa a que EE.UU. utilice las bases militares de Morón y Rota en su guerra contra Irán.
“Desde España estamos en contra de este desastre, porque entendemos que los gobiernos estamos aquí para mejorar la vida de la gente, para aportar soluciones a los problemas, no para empeorar la vida de la gente”, sostuvo Sánchez. Y luego añadió: “Es absolutamente inaceptable que aquellos dirigentes que son incapaces de cumplir con ese cometido usen el humo de la guerra para ocultar su fracaso y llenar de paso los bolsillos de unos pocos, los de siempre”.
Por eso, refiriéndose a la andanada de acciones militares que cruzan Oriente Medio explicó que “nadie sabe con certeza qué pasará ahora. Ni siquiera están claros los objetivos de quienes lanzaron el primer ataque. Pero tenemos que estar preparados. Tal y como dicen los promotores para la posibilidad de que esta sea una guerra larga, con numerosas bajas y por tanto, con consecuencias graves también a escala global”.
Y, pidiendo que las partes involucradas pongan fin al conflicto añadió que la posición de España “es la misma que hemos mantenido en Ucrania o también en Gaza”. “En primer lugar, no a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos a la población civil. En segundo lugar, no asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de conflictos de bombas y finalmente, no a repetir los errores del pasado”, detalló.
En esa línea indicó que Madrid va a colaborar “con todos los países de la región que abogan por la paz y por el cumplimiento de la legalidad internacional, que son dos caras de la misma moneda”. También anticipó un trabajo conjunto con los aliados europeos “en una respuesta coordinada y que pueda ser definitivamente eficaz”.
De hecho, aseguró que “rechazamos este conflicto y pedimos una solución diplomática y política. Algunos nos van a acusar de ser ingenuos por hacerlo, pero lo ingenuo es pensar que la solución es la violencia. Ingenuo es creer que las democracias o el respeto entre naciones brotan de las ruinas”.
Y luego sentenció, en lo que pareció ser una alusión superficial a las amenazas de Trump, “no vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses. Simplemente por el miedo a las represalias de algunos, porque nosotros tenemos una confianza absoluta en la fortaleza económica, institucional y también diría moral, de nuestro país”.
España cuenta “con los recursos necesarios”
Al principio de su intervención, Sánchez sostuvo que “España cuenta en estos momentos con los recursos necesarios para hacer frente también de nuevo a esta crisis. Tenemos la capacidad también la voluntad política, y lo haremos de la mano de los agentes sociales, como lo hicimos durante la pandemia, la crisis energética o recientemente la crisis arancelaria”.
Una declaración que parece tener el objetivo de proporcionar tranquilidad al país y a la población, después de que Trump planteara este martes la posibilidad de suspender las relaciones comerciales con España, al calificarla de "terrible" aliado. "Vamos a cortar todo el comercio", declaró en una rueda de prensa con el canciller alemán Friedrich Merz en la Casa Blanca.
"Podría mañana, o mejor aún hoy, detener todo lo que tenga que ver con España, todos los negocios relacionados con España". "El Tribunal Supremo reafirmó su capacidad para implementar un embargo", añadió el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
La reacción del mandatario estadounidense y de su gobierno se debió a que Madrid no permitió el uso por parte de Washington de las bases que tiene en el país para atacar Irán. Se trata de la base naval de Rota y la base aérea de Morón, herencia de un acuerdo firmado en 1953 entre Estados Unidos y España. La medida del Gobierno de Sánchez llevó a que las fuerzas de EE.UU. reubicaran 15 aviones, incluidos aviones cisterna de reabastecimiento
Aunque este miércoles, el presidente español no mencionó directamente las amenazas de Washington sí afirmó: “No temeremos represalias”. El martes por la noche, el gobierno español emitió un comunicado en el que afirmaba que cualquier revisión de las relaciones comerciales debe respetar el derecho internacional y los acuerdos vigentes.
Por su parte, la Comisión Europea expresó este miércoles solidaridad "plena" con todos los Estados miembros y aseguró que está dispuesta a actuar para salvaguardar los intereses de la Unión Europea (UE).
"La comisión velará por que se protejan plenamente los intereses de la Unión Europea. Nos solidarizamos plenamente con todos los Estados miembros y todos sus ciudadanos y, a través de nuestra política comercial común, estamos dispuestos a actuar si es necesario para salvaguardar los intereses de la UE", indicó el portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill.
Recordó que el comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos está "profundamente integrado y es mutuamente beneficioso", y agregó que "salvaguardar esta relación, especialmente en un momento de perturbaciones a escala mundial, es más importante que nunca y redunda claramente en interés de ambas partes".
El recuerdo de la guerra en Iraq
A través de su “no a la guerra”, Sánchez recuperó un lema cargado de historia: el que enarbolaron millones de españoles contra la invasión de Iraq en 2003, durante el Gobierno de José María Aznar, que se alineó plenamente con Washington. “Esa guerra desencadenó la mayor oleada de inseguridad que ha sufrido nuestro continente desde la caída del Muro de Berlín”, destacó el presidente español.
Aunque matizó que “es verdad que aún es pronto para saber si la guerra de Irán tendrá consecuencias semejantes a la de Iraq”. Pero, completó “lo que sí sabemos es que de ella no va a salir un orden internacional más justo, ni tampoco va a salir de ella salarios más altos, ni mejores servicios públicos, ni un medio ambiente más saludable”.
Garantía de evacuación para los españoles en la región
De igual modo, Sánchez abordó la situación de los españoles presentes en Oriente Medio y destacó los esfuerzos para su seguridad. También ha prometido asistencia para ayudarles a regresar, algo para lo que ha dicho que están trabajando "día y noche" el servicio exterior y el ejército.
Precisó que las operaciones de evacuación son muy delicadas debido a que el espacio aéreo no es seguro, pero insistió en que los españoles en la región pueden tener la certeza de que se les protegerá y se les traerá de vuelta al país.










