Jugando sus últimas cartas para movilizar al electorado republicano de cara a las elecciones intermedias de este martes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó haber “ganado” la guerra contra Irán y prometió 5.000 dólares a cada ciudadano si su partido sale victorioso. Se trata de una votación con mucho en juego, ya que las encuestas favorecen a los demócratas y, si estos lograran recuperar el control de una o ambas cámaras del Congreso, podrían poner límites a las políticas de Trump y cambiar el rumbo de los dos años que le quedan de mandato.
En la víspera de los comicios, Trump defendió su gestión y arremetió contra la oposición durante un acto en Washington, celebrado con motivo de la reinauguración del estanque del monumento a Lincoln. “Creo que son las elecciones intermedias más importantes de nuestras vidas”, afirmó el mandatario sobre la votación de este martes.
“El Partido Demócrata ha nominado a la lista de candidatos más extremistas y peligrosos de la historia de Estados Unidos”, añadió, en una nueva ofensiva contra sus rivales políticos.
“Si ganamos las elecciones, todos recibirán 5.000 dólares. Cada adulto recibirá 5.000 dólares. Pero tienen que gastarlos en Estados Unidos”, añadió, al reiterar una promesa que ya había hecho anteriormente, en septiembre, aunque ni entonces ni ahora brindó más detalles.
En tanto, Trump afirmó: “Tuvimos una guerra con Irán. Ganamos”. Y aseguró que Estados Unidos controla el estrecho de Ormuz. “Quieren llegar a un acuerdo, y eso podría suceder”, sostuvo. Además, señaló que Teherán había pedido a Washington que dejara de atacar a sus líderes, “y lo haremos”. Algo que no coincide con los últimos desarrollos en el Golfo, donde los ataques en Ormuz continúan.
El acto puso el broche a una campaña en la que Trump busca un Congreso que permita continuidad a sus políticas, mientras que los demócratas buscan darle un giro, centrando sus críticas en el costo de la vida, la guerra contra Irán y las políticas migratorias.

¿Qué dicen las encuestas?
Las encuestas publicadas en vísperas de las elecciones intermedias apuntan a un escenario favorable para los demócratas, que llegan a la votación con un cauto optimismo ante la posibilidad de recuperar el control del Congreso.
Según el modelo de pronóstico de Decision Desk HQ, los demócratas tienen un 84% de probabilidades de recuperar la Cámara de Representantes y un 64% de hacerse con el Senado.
Por su parte, el último sondeo del diario The New York Times y Siena anticipa un posible vuelco demócrata en el Senado, con ventajas en cinco estados actualmente representados por republicanos: Texas, Maine, Ohio, Kansas y Alaska.
Más que simples escaños: qué está en juego
Este martes, los estadounidenses están llamados a renovar el total de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 del Senado. También elegirán a los gobernadores de 36 estados.
Más allá de la distribución de escaños, el resultado determinará qué partido controla el Congreso durante los próximos dos años y, por lo tanto, la capacidad de Trump para impulsar su agenda política durante la segunda mitad de su mandato.
Una victoria demócrata podría abrir un nuevo escenario político para Trump, ya que la oposición busca impulsar investigaciones contra el presidente, su Gobierno y su familia, además de intentar bloquear nombramientos y la financiación de la guerra contra Irán.

Por su parte, los republicanos aspiran a conservar el control de al menos una de las dos cámaras, lo que les permitiría mantener capacidad de negociación frente a los demócratas, especialmente en materia presupuestaria.
Ahora bien, en cifras, hasta ahora los republicanos cuentan con una mayoría en el Senado de 53 escaños frente a 47. Para recuperar el control de esa cámara, los demócratas necesitan arrebatar cuatro escaños a los republicanos y alcanzar los 51.
Un caso de 50-50 favorecería a los republicanos ya que, de ocurrir, quien tiene el voto decisivo sería el vicepresidente, JD Vance, y favorecería a su partido, el republicano.
Este mecanismo de desempate ya se ha utilizado en otras ocasiones, especialmente durante la presidencia de Joe Biden. Entre 2021 y 2023, el Senado estuvo dividido en partes iguales, pero los demócratas mantuvieron el control gracias al voto decisivo de la entonces vicepresidenta Kamala Harris quien, de hecho, estableció un récord histórico al emitir 33 votos de desempate.
La situación en estados clave, según los sondeos
Texas | El candidato demócrata James Talarico lidera las encuestas con un 50% de intención de voto frente al 43% del republicano Ken Paxton. Una victoria demócrata en ese estado sería histórica, ya que supondría el primer triunfo del partido en una elección al Senado desde 1988.

Ohio | El demócrata Sherrod Brown alcanza el 49% frente al 44% del republicano Jon Husted.
Kansas | Adam Hamilton aventaja al republicano Roger Marshall por el mismo margen, 49% frente a 44%. En este estado, un triunfo demócrata sería el primero desde 1932.
Alaska | Una de las disputas más ajustadas, donde la demócrata Mary Peltola obtiene el 48% de apoyo frente al 46% del republicano Dan Sullivan.
Iowa | La contienda permanece abierta, sin un favorito claro. El demócrata Josh Turek supera por apenas un punto a la republicana Ashley Hinson, con un 48% frente al 47%.
Michigan | En este estado clave, el candidato demócrata Abdul El-Sayed lidera las encuestas con un 53% de intención de voto frente al 42% del republicano Mike Rogers. Allí, la recta final de la campaña estuvo marcada por una inesperada controversia.
Apenas 24 horas antes de las elecciones, la congresista demócrata Haley Stevens, que había perdido las primarias de su partido frente a El-Sayed, apareció junto a Rogers y anunció su respaldo al candidato republicano. La decisión provocó fuertes críticas entre los demócratas, algunos de los cuales la calificaron como una “traición”.
El-Sayed, un candidato progresista que ha destacado por sus posiciones críticas hacia Israel, también ha sido blanco de ataques directos del presidente Trump, quien lo calificó infundadamente de “yihadista”, lo vinculó sin pruebas con la Hermandad Musulmana y cuestionó su lealtad a Estados Unidos. El candidato demócrata rechazó las acusaciones y las calificó de vergonzosas.
La controversia se produce en una contienda especialmente importante para el equilibrio de poder en Washington. Michigan debe elegir al sucesor del senador demócrata Gary Peters, cuyo escaño quedará vacante, en una de las disputas que podrían resultar decisivas para determinar qué partido controla el Senado.
Antecedentes relevantes
Los antecedentes históricos no parecen favorecer a Trump. En las últimas 20 elecciones intermedias de Estados Unidos, el partido del presidente en funciones solo consiguió aumentar su representación en la Cámara de Representantes en dos ocasiones: en 1998, durante el mandato del demócrata Bill Clinton, y en 2002, bajo la presidencia del republicano George W. Bush.
Esta tendencia, conocida como “castigo presidencial”, refleja las dificultades que suele enfrentar el partido gobernante en las elecciones de mitad de mandato.
Desde 1946, algunas de las mayores derrotas las han sufrido los demócratas. La más pronunciada ocurrió en 2010, en la mitad de la presidencia de Barack Obama, cuando los demócratas perdieron 64 escaños en la Cámara de Representantes, que pasaron a manos republicanas.
Trump tampoco escapó a esta tendencia durante su primer mandato. En las elecciones intermedias de 2018, los republicanos perdieron 41 escaños y, por ende, el control de la Cámara de Representantes.
Claves de las elecciones intermedias: ¿cuándo se conocerán los resultados?
Las elecciones intermedias se celebran a mitad del mandato presidencial de cuatro años. Este año tienen lugar el martes 3 de noviembre.
En ellas se renueva toda la Cámara de Representantes: 435 escaños, cada uno por un período de dos años. También se eligen 35 escaños del Senado: 33 escaños ordinarios con períodos de seis años y dos elecciones especiales en Florida y Ohio.
El Congreso –integrado por ambas cámaras– redacta las leyes y controla el gasto federal, por lo que un cambio en el partido que ostenta la mayoría puede frenar o reorientar la agenda del presidente y abrir la puerta a investigaciones. Actualmente, los republicanos tienen la mayoría en ambas cámaras.
Además, este martes 36 estados eligen gobernador y muchos también votan en elecciones locales y sobre medidas sometidas a referéndum.
Los resultados podrían hacerse esperar. Los centros de votación cerrarán de manera escalonada durante la noche del martes y la madrugada del miércoles, debido a los distintos husos horarios de Estados Unidos.
Muchas contiendas se deciden esa misma noche, pero las elecciones muy reñidas y los recuentos lentos pueden tardar días, ya que cada estado establece sus propias reglas sobre cuándo y cómo se procesan las papeletas electorales.
Como antecedente, en las elecciones intermedias de 2022, la mayoría en la Cámara de Representantes no quedó confirmada hasta aproximadamente dos semanas después de la votación.





















