El futuro del tratado de libre comercio T-MEC dio un giro este miércoles, después de que Estados Unidos decidiera no extenderlo por otros 16 años. La decisión no pone fin al acuerdo que mantiene con México y Canadá, pero sí abre un período de revisiones anuales que añade incertidumbre sobre el futuro de uno de los mayores bloques comerciales del mundo.
Los tres socios tenían hasta el 1 de julio para comunicar si deseaban prorrogar el pacto por otros 16 años. Sin embargo, Washington sostuvo que aún existen diferencias con sus países vecinos que deben resolverse antes de considerar una renovación de largo plazo.
"Estados Unidos no aceptó renovar el T-MEC en su forma actual", declaró el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, tras una reunión virtual con sus homólogos de México y Canadá.
Según Greer, Estados Unidos considera que un sistema de revisiones anuales permitirá evaluar el funcionamiento del acuerdo y corregir las deficiencias que, a juicio de Washington, aún persisten.
"Estados Unidos seguirá trabajando con México y Canadá para abordar las deficiencias del acuerdo y reducir nuestros déficits comerciales con estos países", afirmó. Mientras esos asuntos permanezcan abiertos, el tratado seguirá vigente, salvo que alguno de los tres países decida denunciarlo formalmente.
La decisión no sorprendió del todo. A comienzos de junio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya había adelantado que no contemplaba renovar el T-MEC en sus términos actuales.
En ese entonces, Trump llegó a afirmar que Estados Unidos "no necesita nada" de Canadá ni de México y sostuvo que ambos países, en cambio, necesitan "muchas cosas" de la economía estadounidense. Sus declaraciones se producen además después de que Washington firmara acuerdos comerciales recíprocos con varios países latinoamericanos, basados en reglas estrictamente iguales entre las partes.
México descarta que el T-MEC esté en riesgo inmediato
Pese al anuncio estadounidense, el Gobierno mexicano buscó transmitir tranquilidad. La presidenta de ese país, Claudia Sheinbaum, recordó que el tratado no expira por más que se haya cumplido el plazo este miércoles y subrayó que una eventual salida de Estados Unidos requeriría la aprobación del Congreso de ese país. "No es que hoy se vaya a acabar el tratado, ni mucho menos", declaró.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, principal negociador en la revisión del T-MEC, aseguró que la decisión de Washington no representa una "sorpresa".
"En cualquier momento (...) si las tres partes se ponen de acuerdo", el acuerdo puede extenderse por otros 16 años, afirmó. "No hay una diferencia que yo identifique sustantiva o suficiente como para que no la podamos resolver".
Ebrard explicó que en 2025, Washington tenía 54 temas pendientes y en este año son 14. "Nos vamos a ver cada año hasta que se resuelvan porque es como está diseñado" el tratado, añadió.
“El tratado sigue vigente hasta 2036. Nos vamos a un proceso de revisión anual (...) Si Estados Unidos quisiera salir, ya se habría salido. No hay ningún impedimento. Entonces, no quiere salirse", sostuvo el secretario tras la reunión virtual con sus homólogos.
Agregó que una de las principales preocupaciones planteadas por el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, sigue siendo el déficit comercial de Estados Unidos con México, una crítica reiterada por Trump.
Las negociaciones continúan
Ahora bien, lejos de cerrar el proceso, la decisión estadounidense abre una nueva etapa de negociación.
Una delegación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) viajará a México el próximo 20 de julio para continuar las conversaciones derivadas de esta revisión, según adelantó Sheinbaum. Hasta el momento no se ha anunciado una nueva reunión con Canadá.
La importancia del T-MEC
El T-MEC sustituyó en 2020 al TLCAN, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que estaba vigente desde 1994.
El acuerdo cubre un mercado de cerca de dos billones de dólares, según datos de 2024, y más de 510 millones de consumidores, lo que lo convierte en una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo.
Con la decisión de Washington, las revisiones anuales abren la puerta a nuevas negociaciones y cambios sujetos al clima político y económico de cada momento, lo que podría aumentar la incertidumbre sobre la solidez del marco comercial norteamericano, según señalaron analistas y empresarios consultados por la agencia de noticias AFP.






















