El primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, afirmó el lunes que su gobierno ha prohibido las actividades militares y de seguridad de Hezbollah y ha limitado el papel del grupo al ámbito político. Así, ordenó al Ejército que haga cumplir un plan para restringir las armas al control estatal al norte del río Litani.
“El Estado rechaza cualquier acción militar o de seguridad lanzada desde territorio libanés”, declaró Salam en una rueda de prensa tras una reunión del Gabinete en el palacio presidencial, al este de Beirut, presidida por el presidente Joseph Aoun.
Señaló que el Gabinete decidió prohibir cualquier operación militar fuera de “las instituciones estatales legítimas”.
“La decisión de la guerra y la paz recae exclusivamente en el Estado”, subrayó.
Salam indicó que la medida implica limitar las actividades de Hezbollah y obligar al grupo a entregar sus armas, calificando sus acciones recientes como “una violación de las decisiones del Gabinete”.
Asimismo, instruyó al mando del Ejército libanés a implementar de manera firme el plan del gobierno, en particular la disposición destinada a restringir las armas al norte del río Litani.
Hezbollah anunció a primera hora del lunes que había atacado un sitio militar en el norte de Israel con una andanada de cohetes y drones, en respuesta a los continuos ataques israelíes contra Líbano y a la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Israel lanzó una serie de ataques aéreos contra los suburbios del sur de Beirut y el sur del Líbano en respuesta, que dejaron al menos 31 muertos y 149 heridos, según el Ministerio de Salud libanés.















