El luto cubre a Bolivia después de que un avión militar de carga se accidentara este viernes en el aeropuerto de El Alto, el segundo más importante del país, saliéndose de la pista de aterrizaje e impactando a varios vehículos en una carretera cercana. "Son alrededor de 20 (fallecidos), tal vez algo más", aseguró el director de la División de Homicidios de la Policía, coronel René Tambo, al dar un balance actualizado desde el lugar de los hechos y cuyas palabras citó la agencia de noticias AFP.
También señaló que las tareas de búsqueda y rescate todavía continúan, por lo que la cifra de muertes podría seguir aumentando. Reportes oficiales iniciales señalaron que eran 15 los fallecidos.
Partes del fuselaje destruido del avión Hércules yacían en una carretera contigua a la terminal aérea, rodeadas de autos que también sufrieron daños graves, según imágenes del lugar captadas por AFP.
El avión militar, que transportaba cajas de dinero recién impreso, “aterrizó y después salió de la pista un kilómetro”, informó en rueda de prensa el ministro de Defensa, Marcelo Salinas, el viernes. El funcionario puntualizó que las causas de la tragedia “se desconocen” por el momento y “están en investigación”.
Una fuente oficial le dijo a la agencia de noticias EFE que el avión de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) tocó tierra y no logró frenar, presumiblemente porque la pista se encontraba con hielo debido a una granizada que cayó más temprano en El Alto, por lo que terminó fuera del perímetro del aeropuerto.
Luego, la aeronave derrapó en una carretera cercana al aeropuerto, que también sirve a La Paz, antes de quedar destruido en un terreno contiguo, de acuerdo a imágenes que circularon en redes sociales. El director nacional de Bomberos, el coronel Pavel Tovar, dijo al canal privado Unitel que son "como 15 vehículos afectados”. La cifra preliminar de heridos la situó en alrededor de seis, que “han sido evacuados a diferentes centros".
En el momento del accidente caía "una granizada fuerte" y "había rayos", dijo Cristina Choque, vendedora de 60 años, cuyo auto fue impactado por los restos de la aeronave. "La llanta es lo que ha caído encima de nosotros (...), mi hija está afectada, tiene una herida en la cabeza", relató, en conversación con AFP.
“Un día de mucho dolor” para Bolivia
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, publicó un mensaje en Twitter el viernes señalando que “hoy es un día de mucho dolor para la ciudad de El Alto y la Patria por el trágico accidente ocurrido”.
El mandatario también envió sus condolencias a las familias de los heridos y los fallecidos: “Sé que nada sirve de consuelo ante la pérdida de un ser querido, pero quiero que sepan que no están solos, nuestras acciones y oraciones están con ustedes”.
Luego añadió que “todos los miembros del gobierno están trabajando activamente, asistiendo a los heridos y a los afectados”. Reiteró que las causas de la tragedia aún se desconocen, por lo que avanzan las investigaciones.
Los billetes que iban a bordo del avión
El avión militar provenía de la ciudad de Santa Cruz, en el este del país, y tenía como misión abastecer de papel moneda a La Paz, la capital administrativa. Tras el accidente, transeúntes se precipitaron para recoger los billetes que quedaron regados por los suelos y que eran propiedad del Banco Central de Bolivia, aunque según las autoridades han reiterado que no tienen ningún valor.
Justamente, el Ministerio de Defensa señaló en un comunicado que "el dinero transportado en la aeronave accidentada no tiene numeración ni serie oficial, por lo tanto carece de valor legal y adquisitivo". También indicó que "su recolección, posesión o uso constituye delito".
Varias personas intentaron aproximarse al lugar para recoger los billetes, ante lo cual primero los bomberos tuvieron que echarles descargas de agua e incluso luego, cuando llegó la Policía, se tuvieron que emplear gases lacrimógenos para dispersar a la gente.
También fueron desplazados militares para apoyar a la Policía en el resguardo del lugar.
Las cajas que quedaban con el dinero ardieron durante la noche en una enorme hoguera improvisada, que se inició en el lugar por disposición de las autoridades.









