Con considerable acidez cayeron en Teherán los comentarios del presidente de EE.UU., Donald Trump, este miércoles acerca de que Washington tiene la potestad para poner fin a la guerra que desató –junto a Israel– en Oriente Medio “cuando quiera”. Poco después de que el mandatario le asegurara al medio Axios que el conflicto “va muy bien” y que le pondría fin en cualquier momento que él deseara, la Guardia Revolucionaria de Irán lanzó un desafío.
En palabras de Alí Fadavi, asesor del comandante en jefe de esa fuerza, EE.UU. e Israel “deben considerar la posibilidad de verse envueltos en una guerra de desgaste a largo plazo que destruirá por completo la economía estadounidense y la economía mundial". Además, afirmó que ahora apuntarán contra “centros económicos y bancos” que considere vinculados a intereses de Washington y Tel Aviv.

En su conversación con Axios el miércoles, Trump afirmó: “La guerra va muy bien. Estamos muy adelantados en el cronograma. Hemos causado más daño del que creíamos posible, incluso en el periodo original de seis semanas”. Y agregó: “Un poco esto y aquello... Cuando quiera que termine, terminará”.
El mandatario señaló que los iraníes “iban por el resto de Oriente Medio. Están pagando por 47 años de muerte y destrucción que provocaron. Esto es una represalia. No se librarán tan fácilmente”.
Trump ya había dicho a los periodistas el martes que la guerra terminaría “muy pronto” y añadió que los precios del petróleo bajarán. “Estamos logrando avances importantes para completar nuestro objetivo militar”, señaló. Pero lo que ocurrió este jueves puso en duda esa seguridad.
El estrecho de Ormuz sigue bajo presión
En paralelo, Teherán mantuvo sus advertencias sobre el estrecho de Ormuz y los ataques a buques de carga en áreas cercanas. La Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI) volvió a reiterar este jueves que la estratégica vía marítima sigue bajo su control y que no permitirá ni que EE.UU. ni otros países involucrados en la reciente ofensiva contra su nación atraviesen el paso.
“Sin lugar a dudas ni negligencia, el estrecho de Ormuz está bajo la sabia gestión de las valientes fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria. Los agresores estadounidenses y sus socios no tienen derecho a pasar por aquí”, declaró la unidad responsable de supervisar las operaciones militares.
Y esto no se quedó sólo en palabras. Horas después, las fuerzas de la CGRI aseguraron que atacaron un petrolero estadounidense en el estrecho, luego de que el buque supuestamente ignorara las reiteradas advertencias. A través de un comunicado, la entidad militar explicó que la embarcación Safesea Vishnu, propiedad de una empresa estadounidense y con bandera de las Islas Marshall, fue impactada al norte de la vía tras incumplir las advertencias.
También reiteró que el tráfico marítimo en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz se enfrenta a riesgos crecientes, responsabilizando a Washington por la situación. Luego, instó a los buques comerciales a cumplir con las regulaciones marítimas iraníes para evitar ser blanco de misiles.
Irán cerró el estrecho de Ormuz casi por completo desde el pasado 2 de marzo, como represalia a los ataques militares conjuntos que lanzaron EE.UU. e Israel en su contra el 28 de febrero y que desataron el conflicto. Desde entonces, altas tensiones rodean esta vía marítima clave, por la que normalmente circula el 20% del petróleo mundial y cuyas restricciones dispararon los precios del crudo por encima de los 100 dólares el jueves, tras el pico similar que había alcanzado el lunes.
De hecho, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) declaró que la guerra en Oriente Medio está provocando la mayor interrupción del suministro de petróleo de la historia, a pesar de que un día antes la entidad había acordado liberar un volumen récord de sus reservas estratégicas. De acuerdo al reporte de la agencia de noticias Reuters, se prevé que el suministro mundial disminuya en 8 millones de barriles diarios en marzo debido al bloqueo del estrecho de Ormuz.
Los países del Golfo Pérsico en Oriente Medio también han reducido la producción total de petróleo en al menos 10 millones de barriles por día—un volumen equivalente a casi el 10% de la demanda mundial— como consecuencia del conflicto, según indicó la AIE en su último informe mensual sobre el mercado petrolero. Y lo que se espera no es mucho más alentador pues añadió que, sin una rápida reanudación del transporte marítimo, estas pérdidas aumentarán.
Presidente de Irán delinea condiciones para terminar la guerra
Este miércoles, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, aseveró que la única manera de poner fin a la actual guerra con EE.UU. e Israel contra su país consta de tres condiciones: reconocer los "derechos legítimos" de Teherán, pagar reparaciones y asegurar fuertes garantías internacionales contra agresiones futuras.
A través de una publicación en la red social X, a propósito de sus conversaciones con los líderes de Rusia y Pakistán, Pezeshkian declaró: "Reafirmé el compromiso de Irán con la paz en la región. La única manera de poner fin a esta guerra, iniciada por el régimen sionista y Estados Unidos, es reconociendo los derechos legítimos de Irán, el pago de reparaciones y firmes garantías internacionales contra futuras agresiones".

En esa línea, pero en otras declaraciones, el mandatario advirtió que cualquier ataque contra Irán lanzado desde bases militares de EE.UU. en países vecinos sería "inaceptable bajo cualquier circunstancia". De acuerdo a los reportes de medios estatales, Pezeshkian hizo estos comentarios durante una conversación telefónica con el sultán de Omán Haitham bin Tariq.
El mandatario también comentó sobre los informes de un incidente en el puerto de Salalah, en Omán, afirmando que las acciones militares de Teherán se dirigen únicamente a las zonas directamente implicadas en los ataques contra el país, añadiendo que "sin duda se llevará a cabo una investigación exhaustiva sobre este incidente".
Por su parte, Esmail Baghaei, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, señaló que Teherán no puede aceptar ningún llamado de EE.UU. a negociar un alto el fuego mientras se cometen "crímenes de guerra" contra el país.
"No podemos aceptar que el enemigo a veces hable de diálogo y negociaciones, mientras que al mismo tiempo nos enfrentamos a crímenes de guerra", indicó en declaraciones difundidas por la agencia estatal de noticias IRNA.
Añadió que Irán se enfrentaba a una situación similar por segunda vez en menos de un año, y que Teherán había participado en un proceso diplomático, y había negociado con seriedad y "de buena fe".
Baghaei afirmó que las conversaciones nucleares previas al ataque del 28 de febrero parecían estar cerca de alcanzar un acuerdo, citando los resultados de la última ronda de negociaciones con Estados Unidos en Ginebra bajo mediación omaní, en la que ambas partes describieron el ambiente como serio y constructivo. "Pero Estados Unidos e Israel llevaron a cabo ataques militares mientras las negociaciones estaban en curso", cuestionó. "Estábamos en medio de las negociaciones y ellos cometieron este crimen", insistió.
Informe de inteligencia de EE.UU. revela que no hay riesgo de colapso en Irán: Reuters
Los servicios de inteligencia de Estados Unidos han evaluado que el liderazgo iraní permanece prácticamente intacto y no corre riesgo de colapso, a pesar de las casi dos semanas de bombardeos sostenidos por Estados Unidos e Israel, revelaron fuentes citadas por la agencia de noticias Reuters.
Una “multitud” de informes de inteligencia proporciona un análisis consistente de que el gobierno en Teherán no corre peligro de colapso y que mantiene el control de la opinión pública iraní, según una de las fuentes. La evaluación más reciente se completó en los últimos días, añadió.
Los hallazgos se producen en un momento en que aumenta la presión política por el alza de los precios del petróleo y tras la sugerencia del presidente estadounidense, Donald Trump, de que la guerra podría terminar "pronto".
Sin embargo, las evaluaciones de inteligencia indican que el liderazgo clerical iraní se ha mantenido cohesionado a pesar del asesinato del líder Supremo, Alí Jamenei el 28 de febrero, durante la primera ola de ataques de EE.UU. e Israel.
A lo que se suma que funcionarios israelíes han reconocido en privado preocupaciones similares sobre los límites de la guerra. Un alto oficial de Tel Aviv declaró a Reuters que no hay certeza de que la guerra conduzca al colapso del gobierno clerical iraní. Las fuentes advirtieron que la situación sigue siendo fluida y podría cambiar dependiendo de los desarrollos.
Daños a bases de EE.UU.
Al menos 17 instalaciones militares, diplomáticas y de defensa aérea de Estados Unidos en Oriente Medio han resultado dañadas por ataques con drones y misiles de Irán, según un análisis del diario The New York Times publicado el miércoles.
Al menos 11 de las instalaciones con daños son bases o unidades militares, lo que representa casi la mitad de todos los lugares de este tipo que tiene EE.UU. en la región.
Los sistemas de defensa aérea se encuentran entre las pérdidas más costosas. Imágenes satelitales muestran daños en un radar de alerta temprana de 1.100 millones de dólares cerca de Umm Dahal, Qatar, diseñado para proporcionar cobertura en un radio de 4.800 kilómetros.
Irán también ha atacado componentes del Sistema de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud (THAAD), según el análisis.
Una evaluación del Pentágono estima los daños en el cuartel general de la Quinta Flota de la Armada estadounidense en Bahréin, atacado el 28 de febrero, en unos 200 millones de dólares, según un funcionario del Congreso citado por el periódico.
Irán también atacó instalaciones diplomáticas estadounidenses, lo que obligó al cierre temporal del consulado en Dubái y de las embajadas en Ciudad de Kuwait y Riad. No se reportaron heridos en ninguno de estos ataques.
Funcionarios estadounidenses declararon al medio de comunicación que los ataques demuestran que Irán estaba más preparado para la guerra de lo que muchos en el Gobierno de Trump habían anticipado.
ONU aprueba polémica resolución sobre guerra en Oriente Medio
Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó este miércoles una resolución en contra de "los ataques atroces" de Irán contra Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, pero con el detalle de que no menciona los bombardeos iniciales de Estados Unidos e Israel que originaron el conflicto.
El documento, presentado por Bahréin en nombre del resto de países atacados, contó con el apoyo de 13 de los 15 países que forman el órgano, ningún voto en contra y las abstenciones de China y Rusia.
Antes de la votación, 135 países, entre ellos Estados Unidos e Israel, además de Reino Unido, Francia o España, habían respaldado esta iniciativa, que "exige" que Teherán "ponga fin de inmediato y sin condiciones a toda provocación o amenaza contra los Estados vecinos".
En este sentido, el Consejo de Seguridad exhorta a Irán a cumplir "plenamente con sus obligaciones en virtud del derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario, en particular con respecto a la protección de los civiles y los bienes de carácter civil en los conflictos armados".
Sin embargo, Irán rechazó con fuerza la resolución al señalar que constituye una “injusticia flagrante” en su contra. El embajador de Teherán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, denunció que la medida “envalentona a los agresores a cometer más crímenes”, pues deja de lado que Irán es “la principal víctima de un claro acto de agresión".
El enviado aseguró que el texto aprobado "distorsiona la realidad e ignora deliberadamente las causas profundas de la crisis": "La consideramos injusta e ilegal, incompatible con la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional".
"El propósito de este texto sesgado y con motivaciones políticas, impulsado por el régimen israelí y los Estados Unidos, es claro: invertir las reglas y la posición de víctimas y agresores. Recompensa a los regímenes de los Estados Unidos e Israel, que han violado la Carta de las Naciones Unidas y cometido actos de agresión", dijo.
Además, Iravani acusó a Estados Unidos, que ostenta la presidencia rotatoria del órgano este mes, de haber cometido un "abuso flagrante" del poder al "obstruir los esfuerzos para poner fin a esta guerra" e impedir que el Consejo "cumpla con sus responsabilidades".
Previamente, el Consejo de Seguridad rechazó otra resolución, presentada por Rusia, que instaba a "todas las partes" a detener los ataques.













