Türkiye redobla su diplomacia mientras la tensión de EE.UU. con Irán amenaza la paz de Oriente Medio
Las relaciones equilibradas que Türkiye sostiene tanto con Estados Unidos como con Irán le permiten mantener los canales de comunicación abiertos con ambas partes y evitar una guerra completa, afirman analistas.
Türkiye se ha posicionado como un mediador clave para prevenir una guerra regional, en un contexto de crecientes tensiones entre EE.UU. e Irán que amenazaban con derivar en una confrontación abierta.
Mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, intensifica la presencia militar en Oriente Medio y el líder Supremo de Irán, Ali Jamanei, advierte sobre una guerra más amplia, Ankara comenzó a facilitar el diálogo entre Washington y Teherán.
Trump amenazó con una intervención militar si Teherán no acepta un nuevo acuerdo nuclear o detiene su represión contra los manifestantes iraníes que exigen el fin de sus problemas económicos.
Posteriormente, EE.UU. reforzó su despliegue militar en la región, enviando activos navales adicionales, entre ellos el portaaviones USS Abraham Lincoln.
A su vez, Irán señaló estar listo para conversaciones si son “justas y equitativas”, mientras rechaza las demandas maximalistas de EE.UU. y designa a los ejércitos de la UE como “grupos terroristas”.
En este clima, Türkiye ofreció formalmente su mediación. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, se reunió con su homólogo turco, Hakan Fidan, la semana pasada, cuando Fidan enfatizó su oposición a la acción militar contra Irán y expresó su apoyo a una resolución pacífica del conflicto.
A nivel presidencial, el presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, transmitió directamente la disposición de Türkiye para mediar en una llamada con su homólogo iraní Masoud Pezeshkian. De forma paralela, Erdogan también mantuvo una conversación con Trump, ofreciéndose a organizar una teleconferencia entre los dos países para aliviar las tensiones.
Estos esfuerzos no se han limitado a Ankara. Aliados regionales como Qatar también se sumaron a los esfuerzos para establecer canales diplomáticos e impulsar negociaciones.
Analistas coinciden en que las relaciones equilibradas de Türkiye tanto con EE.UU. como con Irán la posicionan para mantener abiertos los canales de comunicación y evitar una escalada.
Gokhan Ereli, investigador independiente con sede en Ankara, explicó a TRT World que Türkiye está utilizando múltiples canales diplomáticos para ayudar a resolver el conflicto.
Según Ereli, en lugar de depender de reuniones aisladas, Türkiye ha “instrumentalizado canales superpuestos” como conversaciones cara a cara, diplomacia telefónica y consultas paralelas con funcionarios estadounidenses en Ankara, incluso mientras la retórica pública se endurecía.
Este enfoque metódico, señaló, refleja la búsqueda innovadora de Türkiye de “formatos flexibles” como la reunión trilateral propuesta, que pueden “reducir las tensiones sin forzar a ninguna de las partes a retractarse de inmediato”.
Ereli valora altamente estos esfuerzos en términos de ganancias intangibles. Si bien no se ha materializado ningún acuerdo formal y persiste la confrontación entre EE.UU. e Irán, la diplomacia de Türkiye ha ayudado a mantener vivo el diálogo, ha evitado un colapso total de la comunicación y ha posicionado a Ankara como interlocutor en lugar de espectador, señaló.
“Mantener la conversación puede parecer modesto, pero a menudo es la delgada línea que separa la tensión manejada de la confrontación abierta”, añadió el investigador .
"Un salvavidas vital” para Teherán
La coordinación de Türkiye con otras potencias regionales amplifica aún más su efectividad como mediador de paz.
Según Gökhan Ereli, Ankara ha alineado su postura con países como Qatar y Arabia Saudí, impulsados por una “preocupación compartida de que una guerra desestabilizaría aún más un orden regional ya de por sí frágil”.
De acuerdo con el analista, estos países están motivados no por afinidad con Irán sino por el temor a “efectos de desbordamiento incontrolable” de una escalada.
En ese sentido, Türkiye ha intensificado su diálogo de seguridad con Arabia Saudí, mientras colabora estrechamente con Qatar y Omán para prevenir un ataque militar contra Irán, añadió.
A estos factores se suma la dimensión geográfica. Ereli subraya que la frontera de 560 kilómetros de Türkiye con Irán y la proximidad marítima de Qatar las hacen extremadamente vulnerables, afirmó Ereli.
Por ello, a través del cabildeo diplomático, advertencias públicas y esfuerzos entre bastidores, estos países han intentado reorientar el enfoque estadounidense hacia la moderación.
Oral Toga, investigador del Centro de Estudios Iraníes con sede en Ankara, explicó a TRT World que Teherán ve la mediación de Türkiye como un salvavidas vital.
Según Toga, el impulso de Türkiye a favor de un diálogo trilateral es visto en Teherán como una “ventana de oportunidad”
“Es probable que la propuesta sea bien recibida por las facciones en Irán que sostienen una perspectiva realista”, sostuvo. Puede inquietar a los conservadores, pero la propuesta probablemente será aceptable dada la “gravedad de la situación actual y las preocupaciones sobre la supervivencia nacional”.
El analista también destacó el elemento de confianza que sostiene esta dinámica. Las relaciones Türkiye-Irán están “moldeadas por las necesidades impuestas por la realidad geopolítica”, con una historia de cooperación e interdependencias mutuas que fomentan la sinceridad.
Además, señaló que la evidencia de esta confianza incluye el compromiso continuo de Araghchi con Türkiye tanto antes como después de la guerra de 12 días, cuando EE.UU. se unió a Israel en un ataque sorpresa contra las instalaciones militares y nucleares de Irán en junio del año pasado.
Tal confianza refuerza el papel de Türkiye, como se vio en la reciente llamada telefónica de Erdogan con Pezeshkian, en la que Ankara reafirmó su posición facilitadora.
No obstante, Toga advirtió sobre los riesgos potenciales si fracasa la mediación, señalando que si bien la migración no es la preocupación principal debido a la frontera montañosa, la escalada podría interrumpir los vínculos energéticos, el turismo y la estabilidad regional más amplia, afectando a vecinos desde el Golfo hasta Asia Central.
Ankara como “estabilizador regional”
Matthew Bryza, ex embajador de Estados Unidos en Azerbaiyán y experto en asuntos euroasiáticos con sede en Estambul, afirmó a TRT World que los esfuerzos de paz de Türkiye se alinean con el espíritu central de la política exterior del país.
En ese marco, trazó paralelismos con 2002-2003, cuando Türkiye aconsejó a EE.UU. contra la invasión de Iraq, y alertó sobre la inestabilidad regional, un consejo que EE.UU. ignoró a gran costo.
A diferencia de entonces, Bryza sostuvo que Trump está “escuchando al presidente Erdogan” del mismo modo que el secretario de Estado Marco Rubio presta atención al ministro de Relaciones Exteriores Hakan Fidan, una dinámica que atribuyó al “respeto” que los líderes estadounidenses mantienen hacia sus homólogos turcos.
Mientras Trump apunta a “destruir las capacidades de producción de misiles balísticos de Irán” y las defensas aéreas para mantener opciones sin invasión, Bryza describió la mediación de paz de Türkiye como “diplomacia de crisis” enfocada en la persuasión más que en una estrategia a largo plazo.
El ex diplomático señaló la bienvenida de Teherán a la mediación de Türkiye, aunque el Gobierno de Trump aún no se ha comprometido con procesos formales como una reunión trilateral.
En este contexto, Bryza destacó que los recientes movimientos militares estadounidenses como el despliegue del USS Abraham Lincoln sugieren que no hay una campaña a gran escala inmediata, lo que potencialmente da a los esfuerzos de Türkiye un respiro.
Al mismo tiempo, restó importancia a los vínculos con la OTAN, al señalar que las acciones de Türkiye provienen de su estatus inherente como potencia regional.
En la misma línea, Ereli afirmó que Ankara vincula la estabilidad de Irán con su propia seguridad y el equilibrio de poder más amplio en Oriente Medio .
Según explicó, Ankara impulsa una “política exterior multivectorial” que mantiene abiertos los canales de comunicación con diversos actores.
“Al promover el diálogo y ofrecerse como mediador, Türkiye refuerza su papel como estabilizador regional cuya participación es difícil de obviar”, concluyó Ereli.