Irán habría respondido a los recientes bombardeos estadounidenses atacando 18 emplazamientos militares de Estados Unidos en Kuwait y Bahréin, incluidos las bases aéreas Ali Al Salem, Ahmad Al Jaber y Sheikh Isa, así como sistemas de defensa antimisiles Patriot y comunicaciones vinculadas a la Quinta Flota. Paralelamente, una investigación del New York Times apunta a que ataques de Washington en el sur de Irán destruyeron una planta de agua potable que abastecía a unas 20.000 personas cerca del estrecho de Ormuz.
En Filipinas un terremoto de magnitud 7,8 frente a Mindanao dejó al menos 53 muertos, cientos de heridos y casi una veintena de desaparecidos.
En Gaza, el director del hospital Kamal Adwan, el doctor Husam Abu Safia, pidió ante el Tribunal Supremo israelí su liberación inmediata tras casi un año detenido, calificando su arresto de injusto y arbitrario, mientras la corte aplazó la decisión.
En el ámbito diplomático, Türkiye y Grecia abordaron en Sofía sus tensiones marítimas y la cooperación regional, y el ministro turco Hakan Fidan reclamó respeto al derecho internacional.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió la fuerte subida del precio de las entradas para el próximo Mundial, pese a las críticas, alegando que el organismo actúa en línea con otros organizadores y recordando que se han puesto a la venta cupos limitados de boletos más baratos a través de las federaciones.
