30 de enero de 2026
Estados Unidos vuelve a endurecer su política contra Cuba, esta vez poniendo el foco en el petróleo.
La nueva orden firmada por Donald Trump no solo aumenta la presión sobre La Habana, sino que amenaza con sanciones a cualquier país que venda crudo a la isla. Con Cuba al borde del colapso energético, la medida busca aislarla aún más y llevar la crisis a un punto límite.
En medio del pulso está México, que defiende los envíos como ayuda humanitaria pese al riesgo de represalias. La pregunta es clara: ¿hasta dónde llegará Washington para estrangular a Cuba y quién asumirá las consecuencias de esta presión?
