29 de enero de 2026
De Venezuela a Irán, el patrón se repite.
Estados Unidos vuelve a construir el relato en tres pasos: presentar al país como una amenaza global, aplicar designaciones de “terrorismo” para ganar legitimidad internacional y reforzar la presencia militar en la región.
Antes fueron el narcotráfico y el “Cartel de los Soles”. Hoy, el argumento son las supuestas armas nucleares iraníes, pese a que Washington aseguró recientemente haber destruido esas capacidades.
El aumento de portaaviones, bases y tropas alrededor de Irán recuerda a la presión militar desplegada meses antes de la intervención en Venezuela.
