Francia acaba de interceptar en el Mediterráneo un buque petrolero ruso que podría formar parte de la “shadow fleet”, la red de barcos que sigue moviendo petróleo pese a las sanciones de Estados Unidos y la UE.
En este contexto, Macron habla de un posible caso de “bandera falsa”: barcos que cambian de nombre y de bandera para ocultar quién los controla y de dónde sale o a dónde llega el crudo, usando registros laxos y empresas pantalla casi imposibles de rastrear.
