Día tras día, desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, Washington ha exigido a Teherán la reapertura del estrecho de Ormuz. Pero la situación dio un giro este domingo, cuando desde la Casa Blanca se anticipó un bloqueo a todos los buques que entren o salgan de puertos iraníes, gran parte de los cuales utilizan esta vía. El anuncio –rechazado por Teherán, que asegura que el estrecho continúa bajo su “control total”– se produce tras las negociaciones entre Irán y EE.UU. en Pakistán, que terminó sin acuerdo, mientras rige una frágil tregua.
El estrecho de Ormuz se encuentra desde hace semanas bajo control de Irán, que ha limitado el tránsito de barcos y restringido el paso a buques con bandera de países vinculados a Washington o Israel. Ahora, tras pedir que se levante ese bloqueo, el presidente de EE.UU., Donald Trump, ordenó lo que anunció también como, justamente, otro bloqueo.
“Con efecto inmediato, la Armada de Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará el proceso de bloquear cualquier barco que intente entrar o salir del estrecho de Ormuz”. Y agregó: “Cualquier iraní que dispare contra nosotros o contra buques civiles será destruido”.
El mandatario añadió además que ha ordenado a la Marina interceptar cualquier embarcación en aguas internacionales que haya, supuestamente, pagado a Irán por el paso a través del estrecho de Ormuz. Además, afirmó que las fuerzas navales comenzarían a eliminar las minas marinas que, según la Casa Blanca, Irán ubicó en el área.
Tras las declaraciones de Trump, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), especificó que la medida entrará en vigor en la tarde de este lunes. "El bloqueo se aplicará de manera imparcial a los buques de todas las naciones que entren o salgan de puertos y zonas costeras iraníes, incluidos todos los puertos iraníes", indicó esta división militares en una publicación en X. Es decir, la medida, no afectará a los buques en tránsito hacia o desde puertos no iraníes a través del estrecho.
Desde febrero, Teherán ha restringido parcialmente el tráfico marítimo sin llegar a cerrarlo, permitiendo el paso de buques de países que no considera hostiles —como China o España— y manteniendo sin restricciones su propio flujo de exportaciones. Además, según reportes, ha explorado la posibilidad de establecer tarifas o “peajes” estratégicos para el tránsito de embarcaciones, aunque se desconoce si los ha aplicado.
En este marco, Trump insiste en que Irán no debe beneficiarse del control del paso estratégico. Y lo dejó claro en su red Truth Social, donde escribió este domingo al anunciar el bloqueo que “no se permitirá que Irán se beneficie” de lo que describió como un “acto ilegal de extorsión”. Así, en la práctica, busca afectar económicamente a Teherán, aumentando la presión sobre el país.
Trump también afirmó que el Reino Unido y otros países se sumarían a las operaciones de desminado del estrecho de Ormuz, en una entrevista con Fox News. Sin embargo, el primer ministro británico, Keir Starmer, señaló que no apoyará el bloqueo y que no será arrastrado al conflicto. La medida, además, provocó reacciones inmediatas de gobiernos en Europa, Asia y Oriente Medio, que expresaron preocupación por la seguridad energética y la estabilidad regional.
Con todo, el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz se detuvo tras el anuncio del bloqueo estadounidense, según un informe de inteligencia marítima con sede en Londres. El tráfico, que ya había disminuido previamente, se paralizó por completo cuando varios buques comenzaron a dar media vuelta, según Lloyd’s List.
Irán afirma que estrecho de Ormuz permanece bajo su control
Teherán ha rechazado con dureza el anuncio estadounidense y asegura que el estrecho de Ormuz permanece bajo su “control total”. Las autoridades iraníes advierten de que cualquier intento de impedir su soberanía marítima recibirá una respuesta firme.
La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que el estrecho de Ormuz sigue bajo “control total” de Teherán y que está abierto a buques, pero advirtió que los barcos militares recibirán una “respuesta contundente”. Añadió que la seguridad de los puertos del Golfo y del mar de Omán es “o para todos o para nadie”, según un comunicado publicado por la radiodifusora estatal IRIB.
Las fuerzas armadas iraníes “consideran la defensa de los derechos legítimos del país un deber natural y legítimo, y por lo tanto, el ejercicio de la soberanía sobre las aguas territoriales de Irán es un derecho natural de la nación iraní”, señalaron.
Según el comunicado, a los buques “vinculados a enemigos” se les negará el paso por la vía, mientras que otros barcos podrán transitar sujetos a las regulaciones establecidas por Teherán. “Las restricciones impuestas por los Estados Unidos, un país criminal, al tránsito marítimo en aguas internacionales son ilegales y constituyen piratería”, añade.
Poco antes, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien fue una de las figuras claves en las conversaciones de paz con Estados Unidos en Pakistán, afirmó que su país no cederá ante las amenazas tras la orden de bloqueo naval de Washington.
“Si luchan, lucharemos; y si vienen con lógica, responderemos con lógica. No nos doblegaremos ante ninguna amenaza; que pongan a prueba de nuevo nuestra voluntad para que podamos darles una lección mayor”, dijo tras regresar a Teherán desde Islamabad.
Además, en respuesta a las últimas advertencias de Trump, Ghalibaf afirmó que esas amenazas “no tienen efecto en el pueblo iraní”, según medios estatales.
EE.UU. e Irán estuvieron cerca de un acuerdo, dice ministro Araghchi
Mientras tanto, respecto a las negociaciones del fin de semana, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, acusó a Estados Unidos de haber hecho descarrilar las conversaciones en Islamabad, después de que ambas partes estuvieran muy cerca de alcanzar un acuerdo.
En un comunicado, afirmó que las partes estuvieron “a solo centímetros” de un “Memorándum de Entendimiento de Islamabad” antes de enfrentarse a “maximalismo, cambios de condiciones y un bloqueo” por parte de Estados Unidos.
“Nos comprometimos con Estados Unidos de buena fe para poner fin a la guerra”, dijo Araghchi en un comunicado. Y añadió: “La buena voluntad genera buena voluntad. La enemistad genera enemistad”.
Las negociaciones del sábado, mediadas por Pakistán, terminaron tras varias rondas de conversaciones e intercambio de propuestas, pero no lograron un avance. Las dos partes abandonaron Islamabad con diferencias clave sin resolver y con señales de que serían necesarios más esfuerzos diplomáticos.
Las conversaciones formaban parte de los intentos más amplios para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada el 28 de febrero, bajo un frágil alto el fuego de dos semanas previamente acordado.
Ahora, ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo y con las renovadas amenazas de Trump por el estrecho de Ormuz, aumenta la presión sobre una de las vías energéticas más importantes del planeta y, por ende, de la región.








