En un nuevo pulso del interés que mantiene sobre la guerra de Rusia y Ucrania, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva este viernes que suspende el reciente paquete de sanciones y aranceles que Washington impuso a los ingresos energéticos de Moscú. La medida, aplaudida en cuestión de horas por el Kremlin, marca un nuevo punto bajo en su distanciamiento con Kiev.
De hecho, la medida de Trump se produjo mientras el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, instaba a los líderes de la Unión Europea a seguir financiando la lucha de su país con casi 80.000 millones de dólares más el próximo año, insistiendo en que él estaba defendiendo a su nación ante el declive del apoyo a Trump.
La Ley Lindsey Graham –que lleva el nombre del fallecido senador estadounidense que la impulsó y era un firme defensor de Ucrania– otorgaba a Trump la autoridad para imponer aranceles de hasta el 100% a los principales compradores de petróleo y gas rusos. El mandatario la suspendió dos días antes de que entrara en vigor, pese a haberla promulgado apenas el mes pasado tras su aprobación en el Congreso de EE.UU.
Esta legislación apuntaba a los sectores energético y de defensa de Rusia, al presidente Vladimir Putin y a otros altos funcionarios, así como a la llamada “flota fantasma” de petroleros de Moscú utilizada para eludir las sanciones occidentales.
"Tal como está descrito en la sección 4 de esta orden, dejo sin efecto la aplicación de tales sanciones, restricciones y derechos previstos en la Ley Graham", señala la orden suscrita por Trump, que invoca "los intereses nacionales de Estados Unidos".
Rusia habla de “momento histórico”, mientras Zelenskyy dice que es “lamentable”
La decisión de Trump desató reacciones casi inmediatas tanto en Rusia como en Ucrania. Kirill Dmitriev, emisario de Putin que en los últimos meses participó en conversaciones directas con los enviados de EE.UU. Steve Witkoff y Jared Kushner, lo definió como un momento “realmente histórico”.
"La suspensión por parte del Gobierno de Trump de la Ley Graham es un momento importante y realmente histórico", dijo en sus redes sociales Dmitriev. También señaló que la legislación habría causado "graves daños, ante todo, a la economía estadounidense y a los mercados mundiales".

En contraposición, el presidente Zelenskyy aseveró en sus redes sociales que "en Estados Unidos se tomó lamentablemente la decisión de desestimar por completo la Ley Lindsey Graham, que debía ejercer una presión eficaz sobre Rusia para terminar esta guerra. Esa ley podría haber ayudado enormemente, ¡y todavía puede!".
Y luego sentenció: "Que Estados Unidos prescinda de las sanciones, que se relaje la presión al agresor y se premie financieramente a Putin no sirve más que para animarlo a seguir atacando".
El diésel, el punto clave
El cambio de postura de Trump respecto a las sanciones contra Rusia llega días después de que alcanzara un acuerdo con Putin para suavizar las sanciones a cambio de que Moscú liberara grandes cantidades de diésel en los mercados mundiales.
La guerra que Trump lanzó el pasado 28 de febrero contra Irán, y que sigue sin una salida a la vista, ha provocado una grave escasez de petróleo y un aumento drástico de los precios. Lo cual representa un importante obstáculo para su Partido Republicano de cara a las elecciones al Congreso de EE.UU., conocidas como intermedias, que se realizarán el 3 de noviembre.

Previamente, cuando se le preguntó si estaba siendo utilizado como chivo expiatorio de los problemas internos de Trump antes de las elecciones, Zelenskyy se limitó a sonreír. "Esta es mi respuesta", dijo tras una larga pausa a los periodistas en Bruselas, donde se realiza una cumbre de la Unión Europea.
En otra señal de las tensas relaciones entre Estados Unidos y Ucrania, Trump calificó las acciones de Kiev de "vergüenza" después de que Zelenskyy ordenara a sus fuerzas reanudar los ataques contra las refinerías rusas.
“Defiendo exclusivamente los intereses de Ucrania y del pueblo ucraniano”, declaró Zelenskyy tras reunirse con líderes de la Unión Europea.
El pedido de ayuda de Zelenskyy a la UE
Durante el segundo día de la cumbre de líderes de la Unión Europea en Bruselas, Zelenskyy instó al bloque a no suavizar las sanciones contra Rusia, subrayando la necesidad de un nuevo paquete "contundente" de medidas. Además, solicitó a los europeos un apoyo adicional de 79.000 millones de dólares el próximo año.
Zelenskyy acusó a Putin de intentar prolongar la guerra en Ucrania hasta el próximo año, afirmando que Europa debe estar preparada para ello. "Les insto a no suavizar las sanciones contra Rusia ni contra nadie vinculado a ella. Putin utiliza cualquier artimaña para conseguir dinero para fabricar más armas", declaró.
El líder ucraniano también argumentó que el acuerdo sobre el diésel entre Estados Unidos y Rusia nunca será suficiente para compensar el impacto de la situación en el estrecho de Ormuz en los mercados mundiales, sino que, por el contrario, "pondrá más dinero directamente en el bolsillo de Putin para financiar esta guerra".
También afirmó que el costo financiero del conflicto en curso para Ucrania ascenderá a 174.000 millones de dólares el próximo año, y que se necesitan al menos 79.000 millones de dólares adicionales para gastos, incluyendo compras de defensa.
“Esta es una cantidad realista. Y les pido que nos brinden este apoyo. Nos ayudará a contener a Rusia”, añadió.
Además planteó la necesidad de abordar el problema de los activos rusos congelados, e instó a los líderes europeos a aprovechar cada oportunidad para reforzar la defensa aérea, haciendo hincapié en la necesidad de un paquete de invierno que incluya 300 interceptores Patriot contra misiles rusos.






















