A un mes de las elecciones generales del 27 de octubre, Israel entra en una nueva fase de su convulsa escena política, con la oposición intentando unir fuerzas para disputar el poder a Benjamín Netanyahu, mientras continúa la ofensiva israelí en Gaza y se endurecen las restricciones sobre los palestinos en Cisjordania ocupada.
Los líderes de cinco partidos de la oposición israelí han acordado coordinar sus campañas de cara a las elecciones generales del próximo mes, en un intento conjunto por reemplazar al Gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu y formar una coalición alternativa.
Los dirigentes del denominado "bloque del cambio" se reunieron en la residencia del líder opositor Yair Lapid, en Tel Aviv, aproximadamente un mes antes de las elecciones a la Knéset, previstas para el 27 de octubre, informó el Canal 12 israelí.
En el encuentro participaron Lapid, líder de Yesh Atid; Gadi Eisenkot, dirigente de Yashar; Naftali Bennett, líder de Beyachad; Avigdor Lieberman, jefe de Yisrael Beiteinu; y Yair Golan, líder de los Demócratas.
En este contexto, las conversaciones se centraron en movilizar a los votantes, atraer a los electores indecisos y maximizar las posibilidades del bloque de alcanzar una mayoría parlamentaria.
Compromiso de no agresión
Como resultado de la reunión, los cinco políticos publicaron un documento firmado en el que establecen los principios para coordinar sus campañas antes de las elecciones y sentar las bases de una eventual coalición tras la votación.
En concreto, cada líder se comprometió a movilizar a su propia base electoral, al tiempo que se prohíben expresamente los enfrentamientos internos. "Desde hoy y hasta la formación del Gobierno, ninguno de nosotros, ni nadie que actúe en nuestro nombre, atacará a un partido del bloque ni a su líder", señala el documento.
Además, el pacto contempla la creación, en un plazo de 48 horas, de tres grupos de trabajo conjuntos. El primero se encargará de preparar la jornada electoral, impulsar la participación y garantizar la integridad de los comicios.
Por su parte, el segundo elaborará las líneas maestras de una eventual coalición, entre ellas un reparto equitativo del servicio nacional, límites al mandato de los primeros ministros, la creación de una comisión estatal de investigación sobre los ataques del 7 de octubre de 2023, una nueva Constitución y un plan legislativo para los primeros 100 días de Gobierno.
Finalmente, el tercer grupo coordinará el discurso ante los medios de comunicación y trabajará para combatir la desinformación.
El acuerdo llega, además, después de las tensiones entre Eisenkot, Bennett y Lieberman en torno a la elección de un único candidato para ocupar el cargo de primer ministro. Ante esta disputa, Lieberman instó al bloque a priorizar el resultado global de las elecciones y la obtención de una mayoría parlamentaria por encima de las posiciones individuales de sus líderes.

Hamás cuestiona la posibilidad de un cambio tras las elecciones
Ante este escenario, el líder de Hamás Khalil Al-Hayya ha puesto en duda que las próximas elecciones israelíes vayan a traducirse en un cambio significativo y ha advertido de que los políticos israelíes están haciendo campaña a costa de la "sangre" y el sufrimiento de los palestinos en Gaza.
"Ya sea que llegue al poder esta persona o aquella, este partido u otro, nuestro pueblo ha sufrido a manos de todos los partidos israelíes", declaró Hayya a la cadena catarí Al-Araby.
En la misma línea, añadió: "Nos negamos absolutamente a permitir que la sangre, el sufrimiento y la causa del pueblo palestino sirvan de combustible para las elecciones israelíes. Lo que nos importa es que nuestro pueblo alcance sus objetivos, aspiraciones y derechos legítimos".

Las primeras elecciones desde el 7 de octubre
Las declaraciones de Hayya se producen mientras Benjamín Netanyahu se prepara para las elecciones del 27 de octubre, las primeras que se celebrarán en Israel desde el 7 de octubre de 2023. Su principal rival es el exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, en unos comicios que llegan en un contexto marcado por la ofensiva israelí en Gaza.
Netanyahu, al frente desde finales de 2022 de la coalición más derechista de la historia de Israel, se encuentra por detrás en los sondeos más recientes y ha prometido no retirar las tropas israelíes de Gaza, además de rechazar una propuesta de paz respaldada por Estados Unidos.
Al mismo tiempo, el primer ministro afronta un juicio por corrupción que continúa en Israel y una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en Gaza.
La ofensiva genocida israelí ha desplazado a casi toda la población de Gaza, destruido la mayoría de sus edificios y causado la muerte de más de 74.000 personas, según cifras reconocidas por la ONU.

Israel endurece las restricciones en Cisjordania ocupada
Mientras la batalla electoral se intensifica dentro de Israel, las restricciones sobre la población palestina también se endurecen en Cisjordania ocupada.
Las autoridades israelíes han decidido imponer un "cierre integral sobre Cisjordania ocupada", clausurando los pasos de acceso al territorio y restringiendo aún más la movilidad de los palestinos.
Según informó el domingo la agencia oficial de noticias palestina Wafa, el cierre permanecerá vigente hasta el sábado 3 de octubre. Las autoridades israelíes justificaron la medida por la festividad judía de Sucot, también conocida como Fiesta de los Tabernáculos.
En este sentido, las medidas incluyen un refuerzo de las restricciones militares en puestos de control y barreras, limitando los desplazamientos de los palestinos y su acceso a lugares sagrados.
De hecho, las fuerzas israelíes endurecieron el domingo las restricciones en torno a Ramala y Al Bireh, donde cerraron varias carreteras y accesos y hostigaron a palestinos, según Wafa.
Asimismo, cerraron los accesos a Turmus Ayya, Aboud, Nabi Saleh, Atara y Taybeh, mientras establecían puestos de control en Yabrud, Ein Sinya y Jaba para registrar vehículos y comprobar los documentos de identidad de los palestinos, de acuerdo con la agencia, que citó a fuentes locales.
Estas medidas se producen, además, en un contexto de creciente violencia en Cisjordania ocupada. Según las autoridades palestinas, los ataques de las fuerzas israelíes y de colonos ilegales se han intensificado desde el inicio de la ofensiva israelí contra Gaza en octubre de 2023.
Durante ese periodo, al menos 1.206 palestinos, entre ellos 254 niños, han muerto, unos 13.350 han resultado heridos y más de 24.600 han sido detenidos, según cifras oficiales palestinas.





















