El presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, expresó su profundo pesar por el sufrimiento de los civiles en Irán y añadió que Türkiye intensificará sus esfuerzos diplomáticos para lograr un alto al fuego que contribuya a restablecer la paz.
“Compartimos el dolor del pueblo iraní. Nos entristece profundamente ver este sufrimiento, donde son los civiles, los niños inocentes, quienes soportan la carga del conflicto”, dijo Erdogan el lunes durante un evento en la capital, Ankara.
Türkiye intensificará los contactos diplomáticos hasta que se establezca un alto al fuego y se restablezca la calma en la región, prometió Erdogan.
“Estamos del lado de la paz, queremos que se detenga la sangre, que cesen las lágrimas y que nuestra región finalmente alcance esa paz duradera que tanto anhela”, agregó.
El presidente subrayó que la prioridad de Türkiye es asegurar un alto al fuego y abrir la puerta al diálogo.
“Si no se realiza la intervención necesaria, el conflicto tendrá graves consecuencias para la seguridad regional y global”, afirmó Erdogan.
“Nadie puede soportar las incertidumbres económicas y geopolíticas que un proceso así traería. Por eso este fuego debe extinguirse antes de que se propague más.”
Llamada con el jefe de la OTAN
Erdogan también habló por teléfono con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, tras los ataques contra Irán y los posteriores enfrentamientos.
Según un comunicado de la Dirección de Comunicaciones de Türkiye, Erdogan dijo a Rutte que Türkiye “está monitoreando cuidadosamente el conflicto en la región”, enfatizando que “darle una oportunidad a la diplomacia es importante para lograr una paz duradera”.
Erdogan mencionó que los preparativos para la Cumbre de Líderes de la OTAN, que se celebrará en Ankara en julio, continúan y que “Türkiye albergará la cumbre de manera acorde a su importancia”.
Rutte afirmó que la OTAN “continuará contribuyendo a garantizar la seguridad de sus aliados con una perspectiva de 360 grados”.
Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva importante contra Irán el sábado, que provocó la muerte de varias figuras iraníes de alto rango, incluido el líder supremo Alí Jamenei.
Teherán respondió con ataques con drones y misiles dirigidos a sitios vinculados a Estados Unidos en países del Golfo, causando múltiples víctimas. Cuatro militares estadounidenses han muerto y otros cuatro resultaron gravemente heridos.
La Media Luna Roja iraní informó que el saldo de muertos por los ataques aéreos de EE.UU. e Israel desde el sábado ha ascendido a 555.
















