Israel intensifica ataques en Líbano, entre amenazas de ministro sobre convertir Beirut en Jan Yunis
Las fuerzas israelíes lanzaron nuevos ataques contra suburbios del sur de Beirut, luego de que el jefe militar ordenara expandir su control en el Líbano. El ministro Bezalel Smotrich amenazó además con una destrucción similar a la de Jan Yunis, Gaza.
Israel ha lanzado una nueva oleada de fuego contra el Líbano, en medio de la guerra que desató junto a Estados Unidos en Oriente Medio al atacar Irán el pasado sábado. Las fuerzas de Tel Aviv señalaron este viernes que habían ejecutado nuevos bombardeos contra los suburbios del sur de Beirut, tras emitir órdenes de evacuación para miles de residentes en el área. La ofensiva llega sólo horas después de que el jefe militar israelí, Eyal Zamir, instruyera a sus tropas que debían expandir el área bajo su control en el sur del país, y de que el ministro de extrema derecha Bezalel Smotrich amenazara con una destrucción parecida a la de Jan Yunis, en Gaza.
"Estamos atacando con fuerza, en primera línea y profundizando en el Líbano. Instruí a las fuerzas israelíes para que avanzaran y extendieran la línea de control a lo largo de la frontera, mientras establecían posiciones en puntos clave del sur" del país, declaró el comandante Eyal Zamir durante un discurso televisado este jueves.
Ese mismo día, las fuerzas israelíes ordenaron a las personas en los suburbios del sur de Beirut que evacuaran sus hogares inmediatamente. El portavoz del ejército, Avichay Adraee, instó específicamente a los residentes de los barrios de Burj al-Barajneh y Hadath a dirigirse al este, hacia el Monte Líbano, por la carretera Beirut-Damasco. Se ordenó a los habitantes de Haret Hreik y Shiyah que se desplazaran hacia el norte, en dirección a Trípoli, por la autopista Beirut-Trípoli, o hacia el este, hacia el Monte Líbano, por la autopista Metn.
Posteriormente, en la mañana del viernes, aviones de guerra israelíes ejecutaron al menos cinco bombardeos contra las zonas de Al-Jamous y Haret Hreik, cerca del Hospital Al-Sahel, informó la Agencia Nacional de Noticias del Líbano (NNA). Por su parte, las fuerzas israelíes informaron que estaban “atacando la infraestructura” del grupo libanés Hezbollah “en la zona de Dahiyeh en Beirut".
Además, en un comunicado, el ejército de Tel Aviv sostuvo que desde el lunes había lanzado 26 rondas de ataques aéreos contra los suburbios del sur de Beirut, dirigidos supuestamente contra rascacielos e infraestructura que, sostiene, pertenecen a Hezbollah.
Esos ataques han matado a por lo menos 123 personas y herido a otras 683 en Líbano, según la agencia NNA.
Ministro israelí amenaza con destrucción similar a la de Gaza
En sus habituales comentarios incendiarios, el ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, amenazó el jueves con intensificar los bombardeos sobre los suburbios del sur de Beirut hasta que queden tan destruidos como la ciudad de Jan Yunis, en el sur de Gaza.
El ministro, de extrema derecha, hizo estas declaraciones durante una visita de campo a lo largo de la frontera de Israel con el Líbano, incluyendo las localidades de Ma'alot, Shlomi y Zarit, según el portal de noticias israelí Walla.
Jan Yunis ha sido prácticamente arrasada durante los más de dos años del genocidio de Israel contra Gaza, que ha matado a más de 72.000 palestinos y herido a más de 172.000. La ofensiva también ha causado daños masivos a cerca del 90% de la infraestructura civil en el enclave, con un coste de reconstrucción estimado por la ONU en unos 70.000 millones de dólares.
Smotrich afirmó que Hezbollah "cometió un error y pagará un alto precio", refiriéndose a los ataques que lanzó el grupo en respuesta a la expansión de los bombardeos israelíes contra el sur del Líbano en los últimos días.
Primer ministro de Líbano alerta sobre “crisis humanitaria”
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, advirtió este viernes sobre una “crisis humanitaria inminente”, mientras el país se enfrenta a un conflicto en expansión. Por lo que instó a los embajadores árabes y extranjeros a apoyar los esfuerzos diplomáticos para poner fin a los combates y ayudar a los civiles desplazados por la violencia.
“Se avecina un desastre humanitario”, declaró Salam durante una reunión con embajadores árabes y extranjeros acreditados en Líbano. Aseguró que el país se ha visto “arrastrado a una guerra devastadora que no buscamos ni elegimos”, describiendo el conflicto como uno “impuesto”.
“Nuestra prioridad es detener esta guerra”, declaró Salam. “Nuestro deber es proteger a nuestro país y a nuestro pueblo”.
Advirtió que el Líbano se está hundiendo cada vez más en el abismo, e hizo un llamado a la unidad y la responsabilidad a medida que la violencia se intensifica. “Su caída hacia una mayor violencia y caos debe detenerse”, sentenció. Salam afirmó que el gobierno continúa trabajando con socios internacionales en las gestiones diplomáticas para detener la escalada y defender la soberanía de la nación.
“Cada paso que damos se guía por un principio: proteger nuestro país y la seguridad y dignidad de nuestro pueblo”, declaró.
Salam afirmó que la administración ha tomado medidas para reducir la carga del desplazamiento, pero advirtió que la magnitud de la crisis supera los recursos disponibles del Líbano, por lo que solicitó un mayor apoyo internacional.
Intensificación del conflicto
Las fuerzas israelíes lanzaron una serie de ataques aéreos en todo el Líbano desde el lunes, luego de la campaña conjunta que emprendieron con sus socios estadounidenses contra Irán.
Teherán ha respondido con ataques con drones y misiles contra Israel, así como contra países del Golfo, donde se encuentran activos estadounidenses.
Israel ha violado repetidamente el acuerdo de alto el fuego con el Líbano, firmado en noviembre de 2024, bombardeando el país a diario en una ofensiva que ha dejado cientos de muertos y heridos. Tel Aviv comenzó su campaña contra esta nación en octubre de 2023 y la intensificó hasta convertirla en una guerra a gran escala en septiembre de 2024, matando a más de 4.000 personas e hiriendo a unas 17.000.