¿De lanzar un ultimátum a extender una especie de rama de olivo? En un anuncio que parece dejar sin efecto la amenaza de destrucción que emitió contra Irán hace menos de 48 horas, el presidente de EE.UU., Donald Trump, reveló este lunes que ordenó suspender todos los ataques contra centrales eléctricas e infraestructura energética de Teherán. Y, sin dar mayores detalles, dijo que su decisión se debía a conversaciones “muy buenas y productivas” con la parte iraní durante los últimos dos días.
“Me complace informar que Estados Unidos e Irán han mantenido, durante los últimos dos días, conversaciones muy buenas y productivas sobre la resolución completa de nuestras hostilidades en Oriente Medio”, empieza el mensaje que Trump publicó en su red Truth Social. Y luego aseguró que le había ordenado al Departamento de Guerra “posponer todos los ataques militares contra las centrales eléctrica y la infraestructura energética iraníes durante un período de cinco días, sujeto al éxito de las ruines y discusiones en curso.
El mandatario explicó que su decisión se basa en el “tono y la naturaleza de estas conversaciones profundas, detalladas y constructivas, que continuarán durante toda la semana”.
Las declaraciones de Trump –que inmediatamente calmaron los mercados y desinflamaron los precios del petróleo con el crudo Brent cayendo más de un 10%– se producen tras una escalada de amenazas que en Oriente Medio miraban con preocupación.
Ante el ultimátum que Trump lanzó al sábado a Teherán para que reabriera el estrecho de Ormuz o se enfrentara a la “destrucción” de sus plantas energéticas, Irán contestó con otra amenaza de alto calibre.
No sólo habría “contención cero”, en palabras del ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, sino que en caso de bombardeos contra instalaciones energéticas y de combustible del país, “toda la infraestructura energética, de tecnología de la información y de desalinización perteneciente a Estados Unidos y al régimen (israelí) en la región será atacada”, apuntó un portavoz del Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, el organismo que supervisa las operaciones militares de Teherán. Sus declaraciones se conocieron a través de un comunicado difundido por la agencia de noticias Fars.
Ahora bien, que la mira esté puesta sobre la infraestructura de desalinización no es algo menor, porque este tipo de plantas “proporcionan entre la mitad y casi el 90 % del suministro nacional de agua en algunos países del Golfo”, advirtió a principios de marzo Mohammed Mahmoud, experto en seguridad hídrica y responsable para Oriente Medio del Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud de la Universidad de las Naciones Unidas.

En su conversación con la agencia de noticias Anadolu indicó que “cuando se interrumpe el suministro de agua y la infraestructura que genera el agua se ve afectada, se crea una situación realmente peligrosa”. ¿La razón? “Cada vez más personas utilizan agua desalinizada para beber, cocinar y lavarse, sobre todo en zonas donde el agua es un recurso escaso”, dice la ONU.
Anadolu, la dependencia del Golfo a las plantas de desalinización ha crecido a la par del desarrollo de la zona. Grandes ciudades como Abu Dabi, Dubái, Doha, Kuwait y Yeda dependen ahora casi por completo del agua desalinizada, señala la publicación. Además, cifras del Instituto de Recursos Mundiales (WRI) revelan que alrededor del 83% de la población de Oriente Medio se enfrenta a una grave escasez de agua renovable
No sólo sería el estrecho de Ormuz
Este lunes llegó otro mensaje de advertencia desde Irán: si Estados Unidos e Israel atacan sus costas o sus islas, Teherán procederá a desplegar minas navales en todo el Golfo Pérsico, lo que podría llevar a un bloqueo de múltiples vías marítimas en la región.
En un comunicado difundido por la agencia de noticias Fars, el Consejo de Defensa Nacional de Irán afirmó que cualquier intento del "enemigo" de atacar sus costas o islas conllevaría al minado de las rutas de acceso y las líneas de comunicación en todo el Golfo. Luego, detalló que las medidas incluirían diversos tipos de minas navales, incluidas unas de tipo flotante que podrían lanzarse desde la costa.
Las declaraciones surgen luego de que medios israelíes reportaran este domingo que Estados Unidos está sopesando una posible operación terrestre para tomar la isla de Kharg, principal centro de exportación de petróleo de Irán. El diario Jerusalem Post, citando a dos fuentes familiarizadas con el asunto, indicó que altos funcionarios estadounidenses informaron recientemente a sus homólogos israelíes y a otros países que Washington podría no tener más alternativa que lanzar una operación terrestre para tomar el control de la isla.
Un funcionario estadounidense también declaró al periódico que las fuerzas armadas del país han acelerado el despliegue de miles de infantes de marina y personal naval en Oriente Medio como parte de los preparativos para una posible operación. Se estima que el despliegue podría involucrar a unas 4.500 tropas adicionales, lo que ha generado especulaciones sobre una posible operación de desembarco en la isla.









