En una crítica sin rodeos, el presidente del Parlamento de Irán y principal negociador en los diálogos con EE.UU., Mohammad Bagher Ghalibaf, señaló que Washington emplea una “diplomacia teatral repetitiva”, en referencia al patrón del presidente Donald Trump de anunciar ataques contra Teherán y luego cancelarlos.
"‘Un ataque masivo se avecina... esperen, olvídenlo, ahora quieren negociar’. Eso es diplomacia teatral repetitiva”, escribió Ghalibaf en un mensaje de la red social X.
En ese sentido, afirmó que “usar la intimidación, más promesas incumplidas, más noticias falsas es una estrategia fallida".
"Reconozcan los hechos y cumplan sus compromisos. No necesitamos más teatro", completó.
El mensaje del alto negociador iraní llega luego de que Trump señalara que está “involucrado” en las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz, insistiendo en que “pronto” podría alcanzarse un acuerdo.
Al responder una pregunta de la prensa en la Casa Blanca sobre si se había llegado a un pacto para la reapertura de la estratégica vía marítima, Trump respondió: "No quiero afirmar que se haya logrado".
Y acto seguido acotó que el estrecho de Ormuz "ahora mismo está prácticamente abierto. Tenemos un bloqueo naval, liderado por la Armada de EE.UU., y nosotros lo controlamos", afirmó.
Después añadió que Irán “siempre puede disparar. Siempre tienen algo preparado, o lanzar una mina, y si hay una mina ahí, se complica la situación porque la gente no quiere arriesgar sus barcos multimillonarios para que les caiga una mina por accidente", añadió.
Entonces, insistió: "Estoy involucrado en la negociación. Creo que vamos bien. Podría ser pronto", dijo, refiriéndose a un posible acuerdo con Irán.

Teherán ha negado reiteradamente que Washington tenga el control del estrecho de Ormuz reafirmando su soberanía sobre el paso. Además, este miércoles llegó a un acuerdo con Omán sobre la ruta para los buques que utilicen la vía.
Desacuerdos
En las últimas semanas, Estados Unidos e Irán han intercambiado ataques militares. Washington apuntó contra lo que afirma son instalaciones pertenecientes a la Guardia Revolucionaria de Irán, mientras que Teherán respondió con ofensivas contra lo que describió como bases militares estadounidenses en varios países del Golfo, en particular Jordania, Bahréin y Kuwait.
Esta escalada se produjo a pesar de un memorando de entendimiento firmado por Estados Unidos e Irán en junio, y del inicio de las negociaciones para un acuerdo final.
Posteriormente, las conversaciones se estancaron debido a desacuerdos sobre las garantías de seguridad y la libertad de navegación a través del estrecho de Ormuz, una de las rutas más estratégicas del mundo para el suministro de energía y el comercio global.
La semana pasada, Trump amenazó con atacar a Irán “con mucha fuerza”, advirtiendo que podría impactar instalaciones energéticas, puentes y centrales eléctricas. Más tarde, afirmó que detuvo los ataques porque Irán accedió a reanudar las conversaciones.
Según varios medios de comunicación de EE.UU., el agotamiento de las reservas de misiles interceptores también influyó en su decisión de posponer nuevos ataques contra Irán.




















