Una serie de acontecimientos políticos se precipitó este jueves en Paraguay tras la crisis desatada por la intervención de Ueno Bank, que dejó a millones de clientes sin acceso a sus ahorros. El presidente Santiago Peña presentó su renuncia en medio de masivas protestas, pero el Congreso dejó en suspenso su dimisión, mientras se aprobó un juicio político que tendrá sesión este mismo viernes.
Aunque la crisis mantenía en vilo a la sociedad paraguaya desde principios de semana, la situación dio un giro político decisivo este jueves al mediodía. Mientras la Cámara de Diputados se reunía para votar sobre si iniciar un juicio político contra Peña, el mandatario anunció su dimisión.
"He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República (...) quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado", afirmó en un video publicado en su cuenta de la red social X.

Su dimisión podría permitirle evitar las consecuencias de una eventual destitución mediante juicio político. El artículo 189 de la Constitución paraguaya establece que los expresidentes elegidos democráticamente se convierten en senadores vitalicios, "salvo que hubiesen sido sometidos a juicio político y hallados culpables". Esta condición les otorga fueros parlamentarios, por lo que no pueden ser sometidos a un proceso penal sin la autorización del Senado.
Pero su renuncia no fue aceptada, al menos por el momento. Peña, de 47 años, permanece formalmente en el cargo, ya que el Congreso dejó en suspenso la decisión sobre su dimisión. La sesión conjunta convocada para resolver si se aceptaba su renuncia quedó sin quorum tras el retiro de varios legisladores oficialistas.
Un sector del oficialismo buscaba aprobarla para facilitar la rápida asunción del vicepresidente Alliana. Por su parte, la oposición pretendía avanzar con el juicio político para evitar justamente que Peña conservara sus fueros en caso de que el Congreso aceptara su renuncia y pudiera eludir así un eventual proceso penal.
En paralelo, la Cámara de Diputados votó a favor de iniciar un juicio político contra el mandatario, quien anunció que se defenderá de las acusaciones. Corresponde a la Cámara de Diputados formular la acusación y al Senado juzgarlo.
Así, mientras su renuncia sigue sin resolverse, Peña continúa formalmente al frente de la Presidencia de Paraguay, con su futuro político pendiente de la decisión del Senado.
Está previsto que el juicio político se ponga en marcha este viernes a las 10 a.m., hora local. Tras conocerse la decisión, Peña aseguró que comparecerá para ejercer su defensa. "Ante la continuidad del juicio político, me presentaré y ejerceré mi derecho a la defensa. Lo haré con argumentos y pruebas, con respeto a la Constitución y a las instituciones de la República", escribió en X.
¿De qué se acusa a Peña en el juicio político?
La acusación contra Peña apunta a presuntos conflictos de intereses, cooptación del Estado y prácticas de "puertas giratorias", término que alude al paso de funcionarios entre el sector público y el privado.
Entre los señalamientos figuran los vínculos del mandatario con Ueno Holding, un conglomerado empresarial que incluye a Ueno Bank y del que fue accionista hasta marzo de 2025, cuando vendió sus participaciones. Peña niega haber participado en la gestión de la entidad.
El comunicado oficial de Diputados indica que al jefe de Estado se “le atribuye, en primer lugar, un conflicto de intereses por su participación en Ueno Holding. A ello suma el nombramiento de Carlos Carvallo, expresidente de Financiera Ueno, al frente del Banco Central del Paraguay, designación que los firmantes consideran incompatible con el deber de resguardar el interés público”.
También acusa a Peña “de haber impulsado modificaciones a la ley de conflictos de intereses. Lo acusa además de haber permitido que cientos de miles de millones de guaraníes del Instituto de Previsión Social (IPS) se concentraran en Ueno Bank, por encima de los límites que fija la normativa vigente”.
El mandatario ha negado las acusaciones.
En el ámbito judicial, la Fiscalía General de Paraguay anunció el jueves que incluirá al mandatario en las investigaciones de tres causas penales abiertas relacionadas con Ueno Bank, entre ellas las vinculadas con la supervisión de la entidad y la colocación de fondos públicos.
Peña sería así el segundo presidente sometido a un juicio político en la historia reciente de Paraguay, después de Fernando Lugo (2008-2012), quien fue destituido mediante ese procedimiento.
La crisis bancaria y la incertidumbre en las calles
La crisis que terminó comprometiendo la continuidad de Peña en el poder estalló el martes, cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) ordenó la intervención de Ueno Bank e inició un proceso de resolución o cierre de la entidad debido a una grave insuficiencia de capital.
Ueno Bank, considerado el principal banco digital del país y una de las mayores instituciones bancarias, cuenta con casi tres millones de ahorristas que quedaron sin acceso a sus depósitos, una cifra equivalente a más del 60% de la población adulta de Paraguay.

Según explicó el BCP, el índice de solvencia de Ueno Bank había caído por debajo del 50% del mínimo exigido, "como consecuencia de ajustes realizados a sus estados financieros durante el proceso de regularización". Ueno gestionaba entre 800 y 850 millones de dólares de fondos públicos, incluidos unos 380 millones del Instituto de Previsión Social
Tras la intervención, Peña exigió la renuncia del presidente del Banco Central y promulgó una ley que estableció un plazo máximo de cinco días hábiles para devolver a los depositantes la mayor parte de sus fondos.
La medida dejó congelados los depósitos de miles de clientes, así como fondos de organismos estatales.
La situación desató una ola de reclamos de ahorristas preocupados por recuperar su dinero y abrió interrogantes sobre el destino de los millonarios recursos públicos depositados en el banco, en su mayoría procedentes de pensiones.
Este jueves, el BCP comenzó a pagar las garantías de depósitos a un primer grupo de ahorristas de Ueno Bank. En un comunicado, la entidad informó que los desembolsos, de hasta 10 millones de guaraníes (unos 1.565 dólares al tipo de cambio del día), están dirigidos a clientes que no tengan deudas con el banco y dispongan de cuentas en otras entidades para recibir el dinero.
Las consecuencias de la intervención también alcanzaron a otros sectores. La crisis afectó, por ejemplo, los patrocinios que Ueno Bank otorgaba a equipos de fútbol locales, la selección paraguaya y eventos deportivos, incluida la etapa paraguaya del Mundial de Rally.
Mientras tanto, las protestas continuaron por tercera noche consecutiva en Asunción y otras ciudades, como Ciudad del Este, donde miles de personas salieron a las calles para reclamar la devolución de sus ahorros.
En la capital, cientos de manifestantes se concentraron además frente al Congreso para exigir una solución a la crisis bancaria y la destitución de Peña.


















