Una delegación de 19 congresistas estadounidenses viajará a Türkiye para participar en la 31ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), que reunirá en Antalya a representantes de todo el mundo para abordar los desafíos del cambio climático.
La participación fue confirmada este miércoles por un legislador demócrata, apenas un día después de la victoria de su partido en las elecciones de mitad de mandato y en medio del alejamiento de la administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, de las políticas climáticas internacionales.
Estados Unidos no ha participado en las negociaciones desde que Trump retiró al país del Acuerdo de París por segunda vez, tras regresar al poder.
Sin embargo, el representante por Illinois Sean Casten aseguró que la delegación cumplirá de todos modos una “importante función diplomática” en la COP31, que se celebrará del 9 al 20 de noviembre en Antalya.

“Por supuesto, para entonces todavía no seremos mayoría, pero nos recibirán con plena conciencia de lo que acaba de ocurrir”, declaró Casten durante una rueda de prensa telefónica.
El legislador señaló que era importante tener en cuenta que, pese a todo, Estados Unidos no ratificó el Protocolo de Kioto de 1997 y se ha retirado dos veces del Acuerdo de París bajo las presidencias de Trump.
“Pero creo que también tiene un valor real que podamos transmitir al mundo, en primer lugar, que Estados Unidos se ha pronunciado y, en segundo lugar, que muchos de los desafíos que enfrentamos son los mismos”, afirmó. En ese sentido, mencionó a los refugiados climáticos, la volatilidad financiera provocada por el cambio climático y la necesidad de descarbonizar las economías, especialmente en el contexto de la guerra con Irán.
La delegación está encabezada por el Instituto de la Coalición de Energía Sostenible y Medio Ambiente (SEEC, por sus siglas en inglés), un centro de estudios no partidista. Según se indicó, sus integrantes se reunirán con responsables políticos, organizaciones de la sociedad civil y líderes empresariales para “explorar oportunidades de un renovado compromiso de Estados Unidos en materia de política climática, energética y económica”.
Además de los congresistas, líderes estatales y locales de Estados Unidos también tienen previsto viajar a Türkiye como parte de la coalición “America is All In”.

En el plano interno, Trump ha amenazado con ejercer su poder de veto, lo que plantea interrogantes sobre cuánto podrán avanzar los demócratas en materia climática, incluso después de haber conseguido el control de la Cámara de Representantes y del Senado.
No obstante, Casten sostuvo que los aranceles de Trump, que encarecen los paneles solares y los vehículos eléctricos, y la guerra de Irán, que está disparando los precios de la gasolina, son “los dos principales motores de la inflación en este momento”.
A su juicio, estos factores, sumados a los antecedentes del Partido Republicano en el respaldo a determinadas políticas medioambientales, como el comercio de emisiones y la protección de la capa de ozono, le permiten ser “cautelosamente optimista de que en los márgenes se abran algunas oportunidades”.



















