Las expectativas se enfriaron, pero la vía diplomática sigue abierta: EE.UU. e Irán dieron por concluida este miércoles la nueva ronda de conversaciones indirectas en Doha sobre la implementación del memorando de entendimiento para poner fin a la guerra. Qatar, uno de los principales mediadores, calificó el encuentro como un paso adelante y aseguró que las partes prevén retomar el diálogo la próxima semana, tras el funeral del ex líder Supremo Alí Jamenei.
Tras el diálogo, el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, confirmó que concluyeron estas conversaciones en Doha y que las partes acordaron establecer a partir de este jueves un mecanismo para documentar cualquier incumplimiento del memorando, según la agencia estatal IRNA.
Durante estos diálogos indirectos, Irán abordó la cuestión de sus activos congelados en el extranjero. Gharibabadi indicó que parte de los 6.000 millones de dólares desbloqueados se destinarán a la compra de "bienes necesarios", en particular tras conversaciones con las autoridades de Qatar.
Asimismo, Teherán reiteró que su programa de defensa no forma parte de las negociaciones. El ministro interino de Defensa de Irán, Majid Ebn al-Reza, afirmó que las capacidades militares, de misiles y de drones del país constituyen una "línea roja" para la seguridad nacional y que "no son negociables, ahora ni en el futuro".
Las conversaciones de Doha se desarrollaron de forma indirecta, tal como había insistido previamente Teherán, que rechazó la posibilidad de mantener negociaciones directas con Washington.
Qatar destaca avances y confirma futuras reuniones
Qatar, uno de los mediadores junto con Pakistán, aseguró que las conversaciones registraron "avances positivos".
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores qatarí, Majed Al Ansari, explicó que los mediadores mantuvieron reuniones separadas con las delegaciones de Estados Unidos e Irán en Doha. Señaló que se lograron progresos en cuestiones relacionadas con el memorando de entendimiento firmado en Islamabad, sobre la base de los avances alcanzados previamente en la cumbre del Lago de Lucerna.

Según Al Ansari, las partes acordaron continuar las conversaciones y celebrar una nueva ronda "lo antes posible" después de las ceremonias fúnebres del fallecido líder Supremo iraní. Jamenei murió el 28 de febrero, primer día de la guerra. El funeral público comenzará el sábado en Teherán y su entierro está previsto para el 9 de julio en el santuario del imán Reza, en la ciudad de Mashhad, donde nació.
Además, un alto funcionario del Gobierno estadounidense señaló que los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner se reunieron en Doha con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani. Aclaró, sin embargo, que esos encuentros fueron paralelos a las conversaciones con Irán y que ninguno de los dos participó en las negociaciones técnicas.
EE.UU. dice que las conversaciones avanzan y evita reactivar la vía militar
Desde Washington, el presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró que las conversaciones sobre el programa nuclear iraní "avanzan bien" y afirmó que sus enviados Witkoff y Kushner mantuvieron reuniones "muy buenas" en Doha.
“Han mantenido reuniones muy buenas”, declaró Trump a los periodistas el miércoles.
Además, Trump restó importancia a la preocupación por un posible retorno a una guerra a gran escala, al asegurar que Irán ha “avanzado mucho”.
Sus declaraciones se produjeron tras un informe de The Wall Street Journal que sugería que recientemente había discutido la posibilidad de volver a una guerra total con altos asesores militares —incluido el secretario de Guerra, Pete Hegseth—, pero que había decidido priorizar la diplomacia por el momento.

En la misma línea, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, aseguró este miércoles que las negociaciones en Doha transcurrían “bien" y que Trump no tiene intención de reanudar una acción militar contra Irán sin un "propósito claramente definido". "Lo que puedo asegurar es que el presidente no volverá a enviar a nuestras fuerzas armadas a la región a menos que sea necesario", declaró Vance.
No obstante, advirtió que cualquier intento de Irán de reconstruir su programa nuclear o de atacar buques comerciales cambiaría la estrategia de Washington.
El memorando de entendimiento alcanzado entre Washington y Teherán el 17 de junio abrió un período de negociación de 60 días. Contempla el fin permanente de la guerra iniciada a finales de febrero, la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre puertos iraníes, mientras continúan las negociaciones para un acuerdo definitivo que también aborde el programa nuclear iraní.























