En una exigencia que ya había planteado antes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este lunes en que quiere que Irán pague una compensación como parte de cualquier acuerdo de paz al que se llegue, sumando una capa más de dificultad a los esfuerzos estancados para poner fin al conflicto.
En sus declaraciones, el mandatario aseguró que Teherán estaba buscando una compensación por los daños causados durante el conflicto militar de cinco meses.
Afirmó que Washington buscaría de igual manera un pago por parte de Irán por los estadounidenses muertos o heridos en ataques que atribuyó a Teherán a lo largo de varias décadas.
Trump amplía las exigencias de negociación
En una publicación en Truth Social, Trump citó el atentado de 2000 contra el USS Cole y acusó a Irán de supuestamente haber apoyado o llevado a cabo ataques que mataron e hirieron a múltiples personas durante los últimos 50 años.
En esa línea, dijo que había instruido a los representantes de EE.UU. para que incluyeran la compensación en “cualquier y todas las futuras negociaciones” con Irán.
Los comentarios de Trump se producen después de semanas de señales contradictorias sobre la guerra que lanzó contra Teherán el pasado 28 de febrero.

Justamente, ha amenazado repetidamente con nuevas acciones militares contra Irán, mientras que al mismo tiempo ha indicado que podría alcanzarse un acuerdo diplomático.
El domingo, Trump dijo que estaba “bajando el tono” de su enfoque, sugiriendo que la presión económica podría tener prioridad sobre nuevos ataques.
El bloqueo del estrecho de Ormuz, un punto clave
Las negociaciones también se han visto obstaculizadas por la continua disrupción del estrecho de Ormuz, una ruta vital para el suministro energético mundial.
Teherán ha exigido que Washington ponga fin a su bloqueo de los puertos iraníes y levante las sanciones sobre su industria petrolera antes de acceder a reabrir la vía marítima, de acuerdo a varios reportes.
La situación ha elevado los precios del combustible y ha desestabilizado los mercados mundiales.
Las últimas exigencias de EE.UU. podrían complicar aún más los esfuerzos por alcanzar un acuerdo, ya que Washington y Teherán siguen divididos tanto sobre el conflicto como sobre los términos de cualquier posible pacto.

















