Mientras Estados Unidos endurece las sanciones y profundiza el cerco energético sobre Cuba, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este lunes el envío de un nuevo barco con ayuda humanitaria hacia la isla para “aminorar el sufrimiento” de la población.
"Hoy sale un barco de ayuda humanitaria a Cuba. Pues de alguna manera aminorar el sufrimiento del pueblo cubano. Vamos a seguir enviando ayuda humanitaria", afirmó la mandataria en su conferencia de prensa diaria desde Ciudad de México.
Sheinbaum reiteró que México “siempre va a ser fraterno y solidario con todas las naciones del mundo, particularmente con Cuba”. Asimismo, recordó la postura histórica del país respecto a la autodeterminación de los pueblos y rechazó el bloqueo estadounidense.
"Nunca hemos estado de acuerdo, desde el primer momento, en 1962, cuando se planteó, con el bloqueo a Cuba. Nosotros vamos a seguir enviando ayuda humanitaria a un pueblo que lo necesita", sostuvo.
La presidenta aclaró que la asistencia mexicana no incluye petróleo, dado que Rusia ha estado suministrando ese recurso a Cuba y, en su lugar, explicó que el apoyo mexicano se orienta hacia el envío de otros insumos esenciales para aliviar la situación que atraviesa la población cubana. "Entonces, nosotros vamos a seguir enviando ayuda humanitaria a un pueblo que lo necesita", indicó.
El nuevo cargamento se suma a otros envíos realizados por México en los últimos meses ante el endurecimiento de las medidas de Washington contra La Habana. Desde febrero, el país ha enviado al menos cuatro cargamentos con más de 3.000 toneladas de productos básicos, entre ellos leche, productos cárnicos, frijoles, arroz y artículos de higiene.
El anuncio ocurre en un contexto de creciente tensión regional. Desde enero, EE.UU. intensificó la presión económica sobre La Habana con un bloqueo petrolero que ha limitado casi por completo la llegada de crudo y combustibles desde el exterior. En paralelo, Washington endureció las sanciones económicas contra la isla mediante órdenes ejecutivas firmadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
A esto se suman las recientes amenazas de Trump, quien hace dos semanas aseguró que tomará el “control” de Cuba “casi de inmediato” tras terminar con el “trabajo” en Irán, en referencia a la guerra iniciada junto con Israel a finales de febrero.

La crisis económica que afecta a Cuba está marcada por escasez de combustible, apagones y dificultades en el acceso a alimentos y medicinas. No obstante, aunque Estados Unidos endureció su política exterior hacia la isla desde que Trump inició su segundo mandato, el historial de duras sanciones de Washington se remonta a 1960. Funcionarios de La Habana han insistido que las dificultades actuales son consecuencia de décadas de medidas estadounidenses que han asfixiado la economía del país.










