Tras meses de bloqueo político, tensas negociaciones entre facciones y una creciente presión de Estados Unidos, Iraq abrió este jueves una nueva etapa política con la aprobación del gobierno encabezado por Ali Al-Zaidi, quien asumió oficialmente el cargo de primer ministro tras obtener el voto de confianza.
“La Cámara de Representantes vota a favor de otorgar la confianza al gobierno del primer ministro Ali Faleh Al-Zaidi y a su programa ministerial”, informó la oficina de medios del jefe de Gobierno.
En Iraq, un Ejecutivo logra la investidura cuando obtiene la aprobación de la mitad más uno de los ministerios propuestos ante el Parlamento.
Poco después de la votación, Al-Zaidi y los ministros respaldados por los diputados prestaron juramento constitucional, marcando así el inicio formal de sus funciones al frente del país.
Sin embargo, el nuevo gabinete todavía está incompleto. Aunque el Ejecutivo debería estar integrado por 23 ministros, las principales fuerzas políticas continúan disputándose varias carteras clave, reflejo de las complejas alianzas y equilibrios que definen la política iraquí.
En ese contexto, la agencia de noticias INA informó de que una “mayoría absoluta” de los parlamentarios aprobó 14 nominaciones ministeriales sometidas a votación.
Durante la sesión parlamentaria, que no fue retransmitida en directo, Al-Zaidi presentó además las líneas generales de su programa de gobierno, aunque este aún no ha sido publicado oficialmente.
Con apenas 40 años, Al-Zaidi se convierte en el primer ministro más joven de Iraq. Su nombramiento, anunciado el pasado 27 de abril, llegó después de meses de parálisis institucional y negociaciones a puerta cerrada.
De hecho, su ascenso político se produjo después de que Estados Unidos, uno de los actores con mayor influencia en Iraq desde la invasión de 2003, vetara al principal candidato para el cargo, el ex primer ministro Nouri Al-Maliki.
El nuevo mandatario cuenta con el respaldo del Marco de Coordinación, la alianza gobernante formada por influyentes grupos chiíes, varios de ellos estrechamente vinculados a Irán.
Desde hace años, Iraq intenta mantener un delicado equilibrio entre las influencias contrapuestas de sus dos principales aliados: el vecino Irán y Estados Unidos.
En este escenario, el nuevo Ejecutivo iraquí deberá afrontar también las exigencias de Washington para que Bagdad desarme a los grupos armados que Estados Unidos considera organizaciones terroristas.
Además, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, esas facciones lanzaron más de 600 ataques contra instalaciones estadounidenses en Iraq antes de que se anunciara un alto el fuego, según un funcionario estadounidense.
Como respuesta, Washington bombardeó posiciones y bases de esos grupos, causando la muerte de decenas de sus miembros.
Türkiye expresa su apoyo al nuevo gobierno iraquí
Por otro lado, Türkiye dio la bienvenida al nuevo gobierno iraquí liderado por Ali Al-Zaidi, después de que este recibiera el voto de confianza del Consejo de Representantes y asumiera oficialmente sus funciones este jueves.
“Deseamos éxito al primer ministro Zaidi en esta importante responsabilidad”, señaló el ministerio de Relaciones Exteriores turco en un comunicado.
Asimismo, Ankara expresó su deseo de que el nuevo Ejecutivo adopte medidas firmes, en un momento especialmente sensible para la región, con una agenda positiva orientada a la estabilidad, la prosperidad y la integración regional de Iraq.
“Como Türkiye, seguiremos brindando el apoyo necesario a los esfuerzos de Iraq en esta dirección”, añadió el ministerio.
Del mismo modo, Türkiye reafirmó su voluntad de fortalecer la cooperación bilateral en todos los ámbitos, subrayando los profundos lazos históricos entre ambos países.









