Mientras Estados Unidos completaba 12 días consecutivos de operaciones contra Irán, los hutíes de Yemen, alineados con Teherán, aseguraron este jueves haber atacado dos petroleros saudíes con misiles balísticos y de crucero, además de drones, en el mar Rojo. La acción marca una nueva escalada que amenaza con agravar la presión sobre el suministro energético mundial y el comercio más allá del Golfo.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, afirmó que la operación apuntó contra los petroleros saudíes Encelia y Layla, a los que acusó de violar el bloqueo marítimo impuesto el lunes pasado por el grupo, y aseguró que ambos ataques impactaron directamente en sus objetivos.
Además, agregó que esta acción obligó a cerca de 10 buques a devolverse y cambiar de rumbo.
La agencia de noticias, AP indicó que se trataría del primer ataque reivindicado contra una embarcación desde que los hutíes anunciaron el bloqueo a la navegación vinculada con Arabia Saudí a través del estrecho de Bab Al-Mandeb.

Y es que no se trata de un paso cualquiera. Bab Al-Mandeb, situado en el extremo sur del mar Rojo, es un cruce crítico entre continentes: separa Yemen, en la península Arábiga, de Yibuti y Eritrea, en el Cuerno de África.
Así, forma una estrecha conexión marítima entre el canal de Suez, en el norte, y el golfo de Adén y el océano Índico, en el sur, una ruta que sustenta el comercio entre Europa y Asia.
Con una longitud de unos 100 kilómetros (62 millas) y una amplitud que se reduce a aproximadamente 30 kilómetros (19 millas) en su punto más estrecho, esta vía canaliza enormes volúmenes del comercio mundial.
Millones de barriles de petróleo, gas natural licuado (GNL) y cargamentos en contenedores transitan el estrecho cada día, lo que lo convierte en uno de los pasos marítimos clave más sensibles del mundo.
La advertencia de los hutíes
El portavoz Saree también advirtió que cualquier ataque de Arabia Saudí contra Yemen será respondido con operaciones de gran envergadura en el interior del reino.
Según los hutíes, el ataque fue presentado como una respuesta al bloqueo saudí sobre Yemen, y al reciente bombardeo contra el aeropuerto internacional de Saná, la capital controlada por el grupo.
Saree añadió que el grupo continuará llevando a cabo operaciones marítimas contra Arabia Saudí, y mantendrán la política de "bloqueo por bloqueo", en referencia a la situación crítica que atraviesa el estrecho de Ormuz por cuenta de los ataques cruzados entre EE.UU. e Irán.
Estados Unidos e Irán cruzan ataques sin pausa
En medio del endurecimiento de la postura de los hutíes, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom, por sus siglas en inglés) mantuvo sus ataques contra Irán. De acuerdo a lo que reporta AP, el Centcom señaló que sus bombardeos buscan "seguir degradando la capacidad de Irán para amenazar a los marinos civiles y a los buques comerciales que transitan por las aguas de la región".
Estas acciones se desprenden del intento de Washington por recuperar el control del estrecho de Ormuz y restablecer el flujo del comercio marítimo internacional.
Por su parte, medios iraníes informaron que Estados Unidos atacó este jueves en dos ocasiones un objetivo militar en Bushehr, cerca de la única central nuclear comercial operativa del país, lo que supone el tercer bombardeo contra esa zona en apenas dos días, informó el diario The Guardian.

Citando a medios estatales iraníes, el periódico señaló además que dos personas murieron y otras 11 resultaron heridas en lo que un funcionario de la provincia de Juzestán describió como un ataque con misiles estadounidenses contra el paso fronterizo de Shalamcheh, en la frontera con Iraq.
Por su parte, y en retaliación, esta semana, Teherán atacó plantas estratégicas de desalinización y de producción energética en Kuwait, además de instalaciones militares estadounidenses en ese país.
En los últimos días también han sido alcanzados objetivos en Bahréin y Jordania, ambos aliados de Estados Unidos, según The Guardian.
Efecto de las acciones hutíes
Previamente, la agencia británica Operaciones de comercio marítimo del Reino Unido, (UKMTO, por sus siglas en inglés) informó de que se declaró un incendio a bordo de un buque tras ser alcanzado por un proyectil a unas 70 millas náuticas al suroeste de Al Shaqiq, en Arabia Saudí.
La agencia indicó que las autoridades competentes habían abierto una investigación sobre el incidente.
Horas más tarde, la Autoridad General de Transporte de Arabia Saudí (TGA), citada por la agencia oficial SPA, confirmó que el petrolero Encelia fue atacado mientras navegaba por el mar Rojo, lo que provocó un incendio en la proa del buque.
Una fuente oficial del organismo aseguró que todos los miembros de la tripulación se encontraban a salvo, y que las autoridades habían adoptado las medidas necesarias para proteger tanto la embarcación como a su tripulación y minimizar cualquier impacto sobre el medio marino.
La misma fuente calificó el ataque como una violación del derecho internacional y de los convenios que garantizan la seguridad de los buques mercantes y de sus tripulaciones.
Desvío de buques
Cinco buques modificaron su ruta en el mar Rojo el miércoles, dos de ellos con el canal de Suez como nuevo destino, después de que los hutíes advirtieran a los buques que evitaran navegar hacia puertos saudíes, según datos de seguimiento marítimo citados por Reuters.
"La amenaza que representan las acciones hostiles de los hutíes contra Arabia Saudí... ya ha comenzado a tener un impacto general sobre la actividad de los petroleros", señaló en una nota la firma de corretaje marítimo Clarksons.
"Hay informes de varios buques que, tras cargar en el puerto saudí de Yanbu, en el mar Rojo, han cambiado de rumbo hacia el canal de Suez en lugar de dirigirse al sur, hacia el estrecho de Bab el Mandeb, mientras que otros permanecen fondeados a la espera de nuevas instrucciones", añadió.
Los buques con vínculos con Israel, Estados Unidos o Arabia Saudí presentan un mayor riesgo de ser atacados por los hutíes y se les recomienda evitar navegar por el mar Rojo y el golfo de Adén hasta que disminuya el nivel de amenaza, señaló el miércoles en un aviso la misión naval europea Aspides, citado por Reuters.
El aviso añade que cualquier embarcación que haya atracado recientemente, cargado o descargado mercancías en puertos saudíes debería "reducir su huella electrónica minimizando las transmisiones del AIS (sistema de identificación automática), y limitando cualquier información digital de acceso público que pueda facilitar su localización".
Cinco buques cambiaron de rumbo, dos de ellos con destino declarado hacia aguas abiertas del mar Rojo, según datos de seguimiento marítimo de LSEG y MarineTraffic, así como un análisis de la empresa británica de gestión de riesgos marítimos Vanguard.
Un sexto buque, un portavehículos denominado Liu Jiang Kou, también pareció dar media vuelta en el golfo de Adén el miércoles, después de haber señalado el puerto saudí de Yeda, en el mar Rojo, como su próximo destino, según los datos de navegación. El grupo chino COSCO Shipping, gestor del buque, no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Alternativa clave al estrecho de Ormuz
El cierre del acceso sur al mar Rojo eliminaría una alternativa fundamental al estrecho de Ormuz para Arabia Saudí, y aumentaría el temor a una posible escasez de suministros.
"Este embargo (hutí) plantea serias dudas sobre la viabilidad de las rutas hacia el este desde el puerto saudí de Yanbu, punto de salida del oleoducto este-oeste del reino", señaló en otra nota la firma de corretaje marítimo Braemar.
Los datos de seguimiento marítimo mostraban que el miércoles varios buques permanecían aún fondeados en las inmediaciones del puerto de Yanbu.
El tráfico marítimo en el mar Rojo todavía no se ha recuperado plenamente desde que los hutíes comenzaron a atacar buques frente a las costas de Yemen en noviembre de 2023, en lo que el grupo describió como una acción de solidaridad con los palestinos durante el genocidio de Israel en Gaza.
Los ataques contra buques mercantes sólo cesaron tras el alto el fuego en Gaza alcanzado el pasado octubre.
Los hutíes advirtieron además a las compañías navieras que no carguen ni descarguen mercancías en puertos saudíes, ya que, de hacerlo, sus embarcaciones podrían convertirse en objetivos militares.
"Advierten a todos los buques que tengan previsto dirigirse a puertos saudíes que serán considerados objetivos legítimos", afirmó una fuente del sector naviero que recibe información directa de una embarcación que opera en el mar Rojo.



















