El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Washington ha alcanzado “puntos importantes de acuerdo” en las conversaciones con Irán.
En declaraciones a la prensa el lunes, Trump señaló que funcionarios estadounidenses han mantenido lo que describió como “conversaciones sólidas” con representantes iraníes y que ambas partes parecen dispuestas a avanzar hacia una solución negociada.En ese sentido, añadió: “Hemos tenido conversaciones sólidas con Irán. Veremos a dónde conducen”, al tiempo que precisó que los contactos se desarrollaron durante el fin de semana y se prolongaron hasta la noche del domingo.
Según el presidente estadounidense, en estas conversaciones han participado figuras de alto nivel vinculadas a la administración, entre ellas Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes habrían mantenido contactos con interlocutores iraníes como parte del esfuerzo diplomático en curso.
A partir de estos contactos, Trump sostuvo que se han registrado avances en varios asuntos clave y aseguró que existen “15 puntos de acuerdo” entre ambas partes.
No obstante, sin ofrecer detalles específicos, subrayó que el principal objetivo de Washington sigue siendo impedir que Irán desarrolle armas nucleares. “Han acordado no tener armas nucleares”, dijo Trump, antes de añadir: “Buscamos que no haya armas nucleares y la paz en Oriente Medio”.
En paralelo, el presidente indicó que podrían producirse nuevos contactos en el corto plazo. “Hablaremos hoy, probablemente por teléfono”, señaló, sugiriendo que el diálogo podría intensificarse en las próximas horas. “Espero reunirnos pronto. Espero que podamos resolver esto”, agregó.
Trump también afirmó que ha habido interlocución con distintos niveles del liderazgo iraní. “Hemos hablado con altos cargos. Hemos hablado con un líder iraní muy respetado”, declaró, aunque matizó que no ha recibido comunicación del líder supremo y que no lo considera el dirigente del país.

Liderazgo iraní
Trump también abordó la cuestión del liderazgo iraní, en particular la seguridad del líder supremo. “No quiero que lo maten”, afirmó, en un contexto en el que reconoció la incertidumbre existente en los círculos de poder dentro de Irán.
A partir de ahí, el presidente estadounidense sugirió que la situación interna podría estar afectando a la capacidad de comunicación del país. “No tienen telecomunicaciones, así que imagino que tienen una falta de comunicación”, señaló, apuntando a posibles dificultades estructurales en los canales internos iraníes.
En paralelo, Trump reiteró que el objetivo de Washington es alcanzar un acuerdo que impida de manera efectiva el desarrollo de capacidades nucleares por parte de Irán. En ese sentido, aseguró que Teherán ya habría mostrado disposición a avanzar en esa dirección.
“Queremos polvo nuclear”, dijo, en referencia al desmantelamiento de los materiales nucleares. Asimismo, insistió en que Estados Unidos busca “no enriquecimiento”, aunque matizó que, en caso de lograrse un acuerdo, el uranio enriquecido podría ser retirado.
“Sería muy fácil que nosotros mismos retiráramos el uranio enriquecido si tenemos un acuerdo”, afirmó.
Asimismo, Trump enmarcó un posible entendimiento como un hito de alcance regional, no limitado al caso iraní. “Si se alcanza un acuerdo, es un gran comienzo para Irán y para la región”, concluyó.
‘Israel informado’
Trump también sugirió que Israel ha sido mantenido al tanto de los avances en las conversaciones, en un intento por subrayar la coordinación con uno de los principales aliados de Washington en la región. En este sentido, afirmó que había hablado con responsables israelíes poco antes de comparecer ante la prensa y anticipó que Tel Aviv quedaría satisfecho con el resultado de las negociaciones.
“Israel estará muy contento con lo que tenemos”, aseguró Trump. “Hablé con Israel hace un rato”.
Sin embargo, el propio presidente matizó ese optimismo al reconocer que un acuerdo final está lejos de estar garantizado. “No puedo garantizar un acuerdo”, admitió, introduciendo así una nota de cautela en sus declaraciones.
En cuanto al origen de los contactos, Trump sostuvo que el primer acercamiento habría partido del lado iraní. “Ellos llamaron. Yo no llamé”, afirmó, en un intento por enmarcar la dinámica inicial del diálogo.
Más allá del dossier nuclear, el mandatario amplió el alcance de las conversaciones al vincularlas con implicaciones económicas y estratégicas de mayor alcance, especialmente en relación con los mercados energéticos internacionales.
En caso de alcanzarse un acuerdo, señaló que los precios de la energía podrían descender de forma notable y que la seguridad marítima en el Golfo podría verse reforzada. “El precio del petróleo caerá en picado en cuanto haya un acuerdo”, dijo.
En esa misma línea, apuntó a que el estratégico estrecho de Ormuz podría reabrirse plenamente si las tensiones disminuyen. “El estrecho de Ormuz se abrirá muy pronto si hay un acuerdo”, afirmó.
Sin embargo, Trump evitó entrar en detalles sobre posibles escenarios militares y optó por la prudencia al ser preguntado por una eventual implicación de tropas estadounidenses. “No hablamos de estrategia”, respondió, dejando sin concretar cualquier posible despliegue.
“Presión económica”
En otro momento de su intervención, Trump subrayó que Irán continúa sometido a una fuerte presión económica, al tiempo que sostuvo que el país no estaría obteniendo ingresos significativos derivados del petróleo.
“No creo que estén recibiendo ningún dinero del petróleo”, afirmó, enmarcando esta situación dentro de un contexto más amplio de tensiones económicas que, según él, afectan a Teherán. En paralelo, añadió que su objetivo es que haya la mayor cantidad posible de crudo en el sistema global, con el fin de contribuir a la estabilidad de los mercados energéticos.
Por otro lado, el presidente estadounidense advirtió que, en caso de fracasar las negociaciones, el escenario podría derivar en cambios políticos de gran alcance dentro de Irán. “Habrá una forma muy seria de cambio de régimen”, señaló, aunque evitó ofrecer detalles sobre cómo podría materializarse un desenlace de ese tipo.
En este contexto, Trump enmarcó las conversaciones como una ventana de oportunidad para desescalar las tensiones y avanzar hacia una posible solución a uno de los principales focos de inestabilidad en la región. “Ellos quieren hacer un acuerdo. Nosotros también queremos hacer un acuerdo”, concluyó.









