Türkiye conmemora este miércoles el décimo aniversario del fallido intento de golpe de Estado del 15 de julio de 2016, llevado a cabo por miembros de la Organización Terrorista Fetullah (FETO), que dejó 253 muertos y buscó derrocar al gobierno democráticamente elegido del país.
Presentándose como un movimiento religioso mientras infiltraba instituciones del Estado, incluidas las Fuerzas Armadas de Türkiye, FETO intentó tomar el poder mediante un golpe de Estado militar tras años de organización encubierta dentro del aparato estatal.
Antes del intento de golpe de Estado, el grupo llevó a cabo varias operaciones contra el gobierno, entre ellas los intentos de citar a declarar al entonces subsecretario de la Organización Nacional de Inteligencia (MIT), Hakan Fidan. También destacan las investigaciones del 17 y 25 de diciembre, y de la interceptación de camiones del MIT.
Tras la victoria del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AK) en las elecciones del 1 de noviembre de 2015, y ante la posibilidad de que oficiales vinculados a FETO fueran apartados mediante decisiones del Consejo Militar Supremo, el grupo aceleró sus planes golpistas.
El cabecilla de FETO, Fetullah Gulen, llamó a los miembros de la organización infiltrados en las Fuerzas Armadas a dar un golpe de Estado durante una aparición televisiva el 19 de marzo de 2016.
Posteriormente, altos miembros civiles y militares terminaron de preparar el plan en reuniones celebradas en Türkiye y Estados Unidos, donde Adil Oksuz y Kemal Batmaz presentaron el proyecto a Gulen antes de regresar a Türkiye pocos días antes del intento de golpe de Estado.
El plan fue descubierto horas antes de comenzar
Horas antes del golpe de Estado previsto, un mayor en servicio en el Comando de Aviación del Ejército informó al MIT de que miembros de FETO planeaban detener a Hakan Fidan. La información fue transmitida al entonces subjefe del Estado Mayor, el general Yasar Guler, quien informó al entonces jefe del Estado Mayor, Hulusi Akar.
Akar ordenó que las aeronaves militares regresaran a sus bases, cerró el espacio aéreo e instruyó a los comandantes para restringir los movimientos militares. Al descubrir que sus planes habían sido expuestos, los golpistas adelantaron el inicio del golpe de Estado de las 3 a.m del 16 de julio a las 20:30 p.m. del 15 de julio.

Vehículos militares fueron desplegados por Ankara mientras los golpistas ocupaban puntos estratégicos y emitían órdenes de ley marcial. El sargento Bulent Aydin se convirtió en la primera víctima mortal del intento de golpe de Estado tras ser abatido en el Cuartel General del Estado Mayor.
Aviones de combate F-16 sobrevolaron Ankara a baja altura, mientras soldados bloquearon el entonces Puente del Bósforo y el Puente Fatih Sultan Mehmet en Estambul. El entonces primer ministro, Binali Yildirim, afirmó que el gobierno seguía en funciones, mientras los fiscales iniciaban una investigación penal.
La resistencia popular cambió el rumbo
Terroristas de FETO bombardearon el Departamento de Aviación de la Policía y el Departamento de Operaciones Especiales en Golbasi, Ankara; atacaron el complejo del MIT en Yenimahalle y tomaron el control de la cadena estatal TRT, obligando a su personal a leer el comunicado del golpe de Estado.
A las 12:24 a.m. del 16 de julio, el presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, apareció en directo en el canal de televisión CNN Turk y llamó a la población a salir a las calles. Miles de personas respondieron al llamado y enfrentaron a las fuerzas golpistas en todo el país pese a los continuos ataques.
El sargento Omer Halisdemir, siguiendo órdenes del comandante de las Fuerzas Especiales, el teniente general Zekai Aksakalli, disparó contra el general de brigada golpista Semih Terzi cuando llegó para tomar el control del Comando de Fuerzas Especiales. Halisdemir fue asesinado de inmediato por terroristas de FETO que lo acompañaban.
Los golpistas también bombardearon en dos ocasiones la Gran Asamblea Nacional de Türkiye y atacaron las instalaciones de TURKSAT, mientras la policía recuperaba el control de TRT y detenía a quienes ocupaban la emisora.
La violencia continuó hasta la mañana siguiente, cuando finalmente las fuerzas de seguridad recuperaron el control. El entonces primer ministro Yildirim autorizó al teniente general Ziya Kemal Kadioglu a derribar las aeronaves controladas por los golpistas.
Akar fue rescatado de la Base Aérea de Akinci y, por instrucciones de Erdogan, la pista principal de la base fue bombardeada para impedir nuevos despegues.

A las 12:57 p.m. del 16 de julio, Yildirim anunció que el intento de golpe de Estado había sido sofocado. El golpe de Estado fue derrotado en unas 21 horas gracias a la resistencia popular y a la actuación de las fuerzas de seguridad leales al gobierno.
Las cifras oficiales indican que 253 civiles y miembros de las fuerzas de seguridad murieron. Los golpistas desplegaron unos 9.000 militares, 35 aeronaves, 37 helicópteros, 246 vehículos blindados —entre ellos 74 tanques— y cerca de 4.000 armas ligeras.
El papel de Gulen y las consecuencias
Según las autoridades turcas, Gulen, fundador de la organización en la década de 1960 y fugitivo en Estados Unidos desde 1999, dirigió el intento de golpe de Estado del 15 de julio y otras operaciones desde Pensilvania.
Aunque Türkiye presentó siete solicitudes de extradición por un total de 27 cargos, las autoridades estadounidenses no lo extraditaron.
Gulen murió el 20 de octubre de 2024 en el campus Monroe del Hospital St. Luke's, en Pensilvania. Las autoridades turcas afirmaron que el Departamento de Estado de EE.UU. confirmó oficialmente su muerte mediante un documento formal.




















