El ministro de Relaciones Exteriores de Türkiye, Hakan Fidan, ha abogado por una mejora de las relaciones entre Türkiye e India, al considerar que las diferencias derivadas de los estrechos vínculos de Ankara con Pakistán no deberían impedir la cooperación entre dos de las principales potencias regionales.
Durante la sexta edición de la Conferencia Raffles del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), celebrada la semana pasada en Singapur, Fidan afirmó que Türkiye e India no mantienen disputas bilaterales significativas y cuentan con sólidos motivos para preservar una relación positiva.
"Nos gustaría tener unas relaciones excelentes con India. No compartimos frontera con India y no tenemos ningún asunto bilateral pendiente con India", declaró Fidan durante la sesión de preguntas y respuestas posterior a la conferencia. El jefe de la diplomacia turca subrayó que ambos países tampoco comparten un historial de conflictos y que, por el contrario, tienen "todas las razones para mantener una buena relación".
Fidan defendió además los históricos lazos de Ankara con Pakistán, que calificó como fruto de una solidaridad arraigada en la historia, aunque insistió en que esa relación no debería interpretarse como un obstáculo para la cooperación con Nueva Delhi.
"Türkiye no es el único país que mantiene buenas relaciones con Pakistán y una solidaridad histórica con Pakistán en determinadas cuestiones", afirmó.
Al comparar esta situación con las relaciones de Türkiye con otras grandes potencias, Fidan sostuvo que los países deben ser capaces de gestionar sus desacuerdos sin que estos bloqueen los ámbitos de interés común.
"Tenemos diferencias con Rusia en algunos asuntos, con Estados Unidos en otros y con algunos países europeos en determinadas cuestiones, pero somos capaces de separar un problema negativo de los demás", explicó.

"Podemos dejar algunos problemas entre paréntesis y seguir avanzando con una agenda positiva".
Según Fidan, este mismo enfoque debería aplicarse a los vínculos entre Ankara y Nueva Delhi. "Creo que eso es precisamente lo que debe hacerse entre Türkiye e India, porque tenemos mucho en lo que cooperar, mucho de lo que beneficiarnos mutuamente, y somos lo suficientemente maduros para avanzar en esa dirección", señaló.
Las relaciones entre India y Türkiye atravesaron una etapa de tensión tras la guerra de cuatro días que enfrentó a India y Pakistán en mayo de 2025. Nueva Delhi criticó la condena de Ankara a los ataques indios y sus muestras de apoyo a Pakistán durante la crisis.
Cabe recordar que Türkiye fue uno de los primeros países en condenar el atentado terrorista contra civiles perpetrado el 22 de abril de 2025 en Pahalgam, en la región de Cachemira administrada por India, un ataque que posteriormente desencadenó el conflicto. Ese mismo día, el ministerio de Relaciones Exteriores turco emitió un comunicado en el que calificó el atentado de "ataque atroz".
Sin embargo, tras los bombardeos lanzados por India el 6 de mayo de 2025, que según diversas informaciones alcanzaron infraestructuras civiles en Pakistán, Türkiye condenó las acciones de Nueva Delhi y respaldó la petición de Islamabad de abrir una investigación sobre el atentado terrorista del 22 de abril.
Renovado acercamiento diplomático
Las últimas declaraciones de Fidan llegan en un momento en que comienzan a surgir tímidas señales de acercamiento diplomático entre ambos países, tras un periodo de tensiones marcado por los acontecimientos del verano pasado.
En abril, India invitó a la viceministra de Relaciones Exteriores de Türkiye, Berris Ekinci, a participar en la duodécima ronda de Consultas entre los Ministerios de Relaciones Exteriores de India y Türkiye, celebrada en Nueva Delhi. Se trató del primer encuentro de este tipo en cuatro años.
El veterano diplomático indio Talmiz Ahmad, exembajador de India en Arabia Saudí, Omán y Emiratos Árabes Unidos, consideró que tanto las declaraciones de Fidan como los recientes contactos diplomáticos constituyen señales alentadoras para las relaciones entre Ankara y Nueva Delhi.
"Parece haber voluntad por ambas partes de dejar el pasado donde corresponde y explorar cómo puede repararse la relación", afirmó.

Intereses compartidos
A pesar de las diferencias políticas existentes en algunos asuntos, Ahmad sostuvo que Türkiye e India comparten importantes intereses comunes y que la relación bilateral aún cuenta con un amplio potencial por desarrollar.
"Personalmente creo que, en el lado positivo, hay mucho que podemos hacer juntos", señaló, destacando las fortalezas de Türkiye en sectores como el desarrollo de infraestructuras, la manufactura, el tránsito energético y la logística.
"Türkiye es un actor fundamental en la industria de las infraestructuras. Son líderes mundiales. Tienen una experiencia única en materia de tránsito energético y comercial. Creo que las cuestiones energéticas van a adquirir una gran importancia", explicó.
Ahmad también subrayó el valor estratégico del diálogo entre Ankara y Nueva Delhi en un contexto de creciente inestabilidad en Asia Occidental.
"Como dos grandes países directamente afectados por lo que ocurre en Asia Occidental, India y Türkiye deberían mantener conversaciones permanentes entre sí", afirmó. "Puede que no siempre estemos de acuerdo, pero debemos seguir dialogando".
Más allá de las consideraciones estratégicas y económicas, Türkiye e India mantienen desde hace décadas sólidos vínculos culturales. En los últimos años, Türkiye se ha convertido en un destino cada vez más popular para los turistas indios y en uno de los lugares preferidos para la celebración de bodas de lujo de ciudadanos indios, especialmente en Estambul y a lo largo de la costa mediterránea del país.
Estos lazos también se han visto reforzados a través de la industria del entretenimiento. Varias producciones de Bollywood se han rodado en Türkiye durante las últimas décadas, acercando al público indio los paisajes, la cultura y el patrimonio histórico del país. De forma paralela, las series de televisión turcas han ganado popularidad en algunas regiones de India, contribuyendo a una mayor familiaridad cultural entre ambas sociedades.
Uno de los ejemplos más destacados de este intercambio fue la visita de la estrella de Bollywood Aamir Khan a Türkiye en 2017 y 2020. Sus viajes despertaron una notable atención mediática y pública en ambos países, poniendo de relieve el atractivo duradero de los intercambios culturales entre turcos e indios.
El papel de los foros multilaterales
Más allá de las relaciones bilaterales, Ahmad señaló que las plataformas multilaterales pueden ofrecer nuevas oportunidades de cooperación entre India y Türkiye.
Al referirse a espacios como BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), sostuvo que los países suelen ser capaces de dejar de lado sus diferencias bilaterales cuando existen intereses estratégicos más amplios en juego.
"Sí, existen diferencias entre algunos socios dentro de un foro multilateral, pero si los beneficios que puede aportar esa plataforma superan esas diferencias, entonces creo que podemos avanzar", afirmó.
El exdiplomático añadió que una cooperación más estrecha entre India y Türkiye beneficiaría a ambas organizaciones, al considerar que se trata de dos actores regionales de gran peso cuya colaboración podría reforzar las iniciativas multilaterales y la participación del Sur Global.
Por su parte, Fidan ya había dejado claro que Türkiye no mantiene problemas bilaterales con India y pidió a Nueva Delhi que no interprete la relación exclusivamente a través del prisma de los vínculos entre Ankara e Islamabad.
"Como he dicho, no tenemos ningún problema con India a nivel bilateral y pedimos a India que no vea esta cuestión desde una perspectiva diferente", declaró Fidan en Singapur.
Ahmad sugirió que, en el contexto de los recientes movimientos diplomáticos, se espera que Nueva Delhi responda de manera constructiva. "Si eso ocurre, encontrarán que India corresponderá de forma muy positiva", afirmó.
Por ahora, tanto Ankara como Nueva Delhi parecen transmitir un mensaje similar: aunque persistan algunas diferencias, el diálogo y la cooperación práctica no tienen por qué quedar supeditados a ellas.
Como resumió Fidan, el desafío consiste en dejar los desacuerdos "entre paréntesis" y concentrarse en las oportunidades más amplias que existen entre dos de las grandes potencias del mundo.























