Después de meses prometiendo un regreso que no se concretaba, la líder opositora María Corina Machado volvió a pisar Venezuela este domingo. Machado reapareció luego de estar más de 10 meses fuera del país y varios intentos fallidos por retornar, según su equipo. Además, su llegada se produce en medio de una intensificación de los diálogos entre el Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y sectores de la oposición.
“Estoy aquí. Con ustedes”, escribió Machado en la red social X durante las primeras horas del domingo. Minutos después, su partido, Vente Venezuela (VV), difundió imágenes de la líder ingresando a una iglesia en la localidad de Santa Rosa, en el estado Lara, donde fue recibida por sus seguidores.
La opositora, de 59 años, no informó sobre cómo ingresó al país, después de que su equipo afirmara, sin ahondar en detalles, señalara que las autoridades habían impedido su regreso en siete ocasiones.
Machado había salido de Venezuela a finales de 2025 rumbo a Oslo para recibir el Premio Nobel de la Paz, tras permanecer más de un año en la clandestinidad, luego de denunciar irregularidades en las elecciones presidenciales de 2024, durante las que Nicolás Maduro, hoy detenido en una cárcel de EE.UU., fue declarado ganador. De hecho, su retorno se produce casi 10 meses después de la operación militar lanzada por Washington en Caracas que llevó a la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
El regreso de Machado vuelve a situarla en el centro del escenario político venezolano, aunque su movimiento aún permanece al margen de las conversaciones que actualmente se desarrollan con el Gobierno encargado de Rodríguez.
Una caravana a través de Venezuela
Tras reaparecer en el estado de Lara, Machado recorrió este domingo, a la cabeza de una caravana de vehículos, varias regiones del país hasta llegar a Caracas, la capital, acompañada de miles de personas que se congregaron a lo largo del trayecto para recibirla.
Durante el recorrido, que atravesó zonas de los estados Yaracuy, Carabobo y Aragua, la dirigente saludó y escuchó a sus seguidores desde uno de los vehículos, sin ofrecer declaraciones a los medios.
El viaje se prolongó durante más de ocho horas, casi el doble del tiempo habitual, y concluyó después de las 9 p.m., hora local, con su llegada a la capital venezolana.
Machado no ofreció declaraciones a los medios durante la caravana, sino que solo se dedicó a escuchar y saludar a la gente en las calles.
Su regreso, en medio de negociaciones
La llegada de Machado ocurre apenas cuatro días después de una nueva ronda de conversaciones entre el Gobierno de Rodríguez y un sector de la oposición, en un proceso respaldado por Estados Unidos.
Las negociaciones incluyen propuestas para reformar instituciones como el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Electoral, con vistas a futuras elecciones, además de abordar garantías para el ejercicio de la actividad política.
Aunque Machado no participa directamente en esta mesa de diálogo, anteriormente había manifestado que no obstaculizaría las conversaciones y expresó su disposición a negociar con Rodríguez.
Desde los sectores opositores que sí participan en las negociaciones, su regreso fue presentado como una muestra de los avances alcanzados.
“Desde la mesa de diálogo seguimos trabajando por el retorno de quienes han tenido que salir del país. El inicio de la discusión sobre garantías políticas ha abierto las puertas para un proceso en donde se concrete el regreso del liderazgo opositor”, escribió Dinorah Figuera, del partido Primero Justicia, jefa de la delegación opositora, en la red social X este domingo.
En la misma línea, el diputado Jorge Arreaza, integrante de la mesa de diálogo por el Gobierno de Rodríguez, defendió la continuidad de las conversaciones como mecanismo para resolver las diferencias políticas. “El proceso de diálogo en marcha no procura la neutralización o desaparición del otro, busca crear las condiciones para que el ejercicio de la política se haga sin confrontaciones desmedidas, cerrando filas con la Constitución”, expresó.

Por su parte, Carlos Alberto Fernández, integrante de la dirección nacional del partido de Machado, Vente Venezuela, afirmó que la dirigente regresó para “acelerar la transición” y vinculó las movilizaciones con la exigencia de nuevos comicios presidenciales, informó la agencia de noticias EFE.
El excandidato presidencial Edmundo González, quien reside en España y forma parte del mismo movimiento opositor, también confirmó el regreso de Machado y expresó su intención de reunirse próximamente con ella en Venezuela.
El debate sobre fecha de nuevas elecciones
Uno de los principales puntos de debate entre los sectores de la oposición y el gobierno sigue siendo la fecha para realizar nuevas elecciones presidenciales. Rodríguez reiteró en septiembre, durante la Asamblea General de la ONU, que Venezuela celebrará elecciones, aunque hasta ahora no ha establecido una fecha.
En cambio, el partido de Machado, Vente Venezuela, reclama que se establezca una fecha para 2027.
La posición de Washington tampoco coincide plenamente con la urgencia expresada por el movimiento de Machado. El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó en septiembre que todavía era “demasiado pronto” para considerar la celebración de elecciones en Venezuela, pese al respaldo de su administración al proceso de diálogo político.
El papel de Washington
Trump, en los últimos meses, ha elogiado públicamente a la presidenta encargada Rodríguez, y los acuerdos comerciales alcanzados con su gobierno. Ambas administraciones han estrechado sus vínculos, especialmente mediante acuerdos en materia de petróleo, minería y gas.
No obstante, el mandatario estadounidense también ha mantenido contactos con Machado, quien ha buscado cultivar el respaldo de Washington. La dirigente se reunió con Trump apenas 12 días después del operativo donde EE.UU. capturó al presidente Maduro, y le entregó la medalla de su Premio Nobel de la Paz.

En aquella ocasión, Trump planteó la posibilidad de involucrarla en un proceso de transición. Pero posteriormente el secretario de Estado, Marco Rubio, consideró que su liderazgo no constituía una alternativa realista para encabezar esa etapa en ese momento.
Machado volvió a reunirse con Trump en marzo y, a comienzos de octubre, el presidente la describió como una persona “fantástica”, aunque evitó pronunciarse expresamente sobre su eventual retorno. Su intención de regresar a Venezuela también había generado reservas entre funcionarios estadounidenses, que le pidieron retrasar el viaje, según informó la agencia de noticias Reuters en junio.
Tras conocerse su llegada al país, Trump aseguró que no sabía “nada” sobre el viaje ni sus circunstancias y expresó su deseo de que la opositora estuviera a salvo. “Es una mujer muy agradable. Me dio su Premio Nobel, así que ¿cómo puedo decir otra cosa? Y espero que esté a salvo”, declaró ante periodistas en Washington.
Por su parte, Rubio afirmó este domingo que el regreso de Machado es “resultado directo” del proceso de “reconciliación” impulsado mediante la mesa de diálogo respaldada por Estados Unidos. El secretario de Estado también instó a los distintos actores a respaldar las negociaciones, en una señal de que Washington mantiene su apuesta por ese mecanismo.

















