Estados Unidos sigue abriéndose paso en el Cono Sur para asegurar minerales críticos y tierras raras. Apenas semanas después de lograr con Argentina un acuerdo inédito, que en la práctica le otorga un acceso privilegiado al litio del país sudamericano, ahora aseguró un compromiso con el nuevo Gobierno de Chile, en cabeza del ultraconservador José Antonio Kast, quien asumió el cargo este miércoles.
Washington y Santiago firmaron el jueves una declaración conjunta para desarrollar proyectos sobre minerales críticos y tierras raras, esenciales en la fabricación de artículos tecnológicos y la transición energética, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. "El apoyo mutuo en el suministro de minerales críticos resulta fundamental para la seguridad nacional y las industrias comerciales de ambos países”, destacó la entidad.

El compromiso, que se dio en el marco de la reunión bilateral entre Kast y el vicesecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, incluye un proceso de consultas para "explorar mecanismos de financiamiento, tanto privados como estatales, para proyectos de inversión en minerales críticos", según un comunicado oficial. La primera ronda de consultas se realizará en 15 días.
Este acuerdo “reafirma los estrechos lazos de cooperación entre ambos países”, además de resaltar que “los minerales críticos son esenciales para la producción de tecnologías avanzadas”, se lee en el comunicado. Chile es el primer productor mundial de cobre y el segundo de litio, metales considerados "críticos" tanto por Washington, como por China su principal comprador.
De ahí que el compromiso firmado con Santiago forme parte de los esfuerzos que durante meses viene impulsando EE.UU. para reducir su dependencia de China en lo que respecta a minerales críticos y tierras raras. Beijing controla casi todas las cadenas de suministro correspondientes a estos dos sectores.
En concreto, bajo el término “minerales críticos” se agrupan los recursos considerados esenciales para la economía, la industria o la defensa de un país, con alto riesgo de interrupción del suministro y sin sustitutos fáciles. Se destacan el litio, el cobre, el cobalto, el níquel, el grafito y el manganeso. Por su lado, las tierras raras son un subgrupo específico de 17 elementos químicos utilizados para fabricar imanes de alta potencia, motores eléctricos y dispositivos tecnológicos.
Entonces, ahora EE.UU. va en busca de una acercamiento con los países productores de estas materias primas, al señalar a China de aprovechar su posición dominante e inundar los mercados internacionales con precios bajos.
En paralelo a su acuerdo con Argentina hace semanas y ahora con Chile, Washington comenzó a delinear un esquema más amplio de cooperación internacional en torno a estos minerales. Un encuentro a principios de febrero, que reunió a representantes de 55 países, marcó un punto de inflexión: a partir de allí se sucedieron anuncios y acuerdos de la administración del presidente Donald Trump con múltiples naciones.
“Queremos que los miembros formen un bloque comercial entre aliados y socios, que garantice el acceso de Estados Unidos a los recursos necesarios para su poder industrial y, al mismo tiempo, expanda la producción en toda la región”, afirmó en ese momento el vicepresidente J.D. Vance.
Recientemente, Washington también avanzó en otros acuerdos sobre minerales críticos con aliados como Japón, Australia, Arabia Saudí, Corea del Sur y Tailandia.
Aunque este llamado a la cooperación multilateral resulta inusual para el Gobierno de Trump, que ha privilegiado históricamente las negociaciones bilaterales, la búsqueda de minerales críticos se ha convertido en uno de los objetivos centrales de su política económica exterior.
Y es que para la Casa Blanca, se trata de una cuestión geopolítica. El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ya ha advertido que la “excesiva concentración” del suministro mundial de minerales críticos y materiales procesados en un solo país —en referencia a China, aunque sin nombrarla— puede transformarse en una herramienta de presión internacional.
















