Un acuerdo inédito entre Argentina y Estados Unidos coloca a Buenos Aires en el centro de la disputa internacional por los minerales críticos, hoy convertidos en una herramienta geopolítica. Se trata de un entendimiento que, en la práctica, le otorga a Washington acceso privilegiado al litio, un recurso muy buscado por su rol central en la transición energética.
El tratado se concreta al mismo tiempo que Estados Unidos comienza a delinear un bloque comercial más amplio para reducir su dependencia de China, que controla casi todas las cadenas de suministro tanto en estos minerales como en las denominadas tierras raras.
Tras una reunión convocada por Washington el pasado 4 de febrero, que reunió a representantes de más de 50 países, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó que “Argentina solo tiene la capacidad en términos de recursos naturales, no solo para Estados Unidos sino para el mundo”. Destacó además que el país “cuenta con conocimientos en procesamiento”, un punto estratégico porque permite reducir la dependencia en este punto específico frente otras naciones, precisamente como China, que es uno de los pocos que refina tales minerales.
En ese marco, ambos países firmaron el “Instrumento marco para el fortalecimiento del suministro en minería y procesamiento de minerales críticos”, mediante el cual “ratificaron su asociación estratégica y su compromiso con el desarrollo de un abastecimiento seguro, resiliente y competitivo”, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino.
El acuerdo contempla herramientas de financiamiento público y privado, la simplificación de los procesos administrativos para la obtención de permisos y la cooperación en áreas como el mapeo geológico, el reciclaje y la gestión de materiales críticos. En resumen, otorga prioridad a Washington para cooperar en esta área.
“Priorizar a Estados Unidos como socio comercial”
Horas después se conoció un segundo entendimiento de cooperación económica, de alcance más amplio y muy esperado por Buenos Aires, que buscaba avanzar en este frente desde hace meses. Según fuentes oficiales, la expectativa es que Argentina obtenga ventajas para sus principales exportaciones a Estados Unidos en varios aspectos, entre ellos, carne vacuna, acero, aluminio, recursos naturales y, nuevamente, los minerales críticos.
Dentro de este tratado, en el apartado sobre minerales, se puntualiza que Argentina trabajará junto a los gobiernos provinciales para facilitar la inversión de empresas estadounidenses en proyectos de minerales críticos, de acuerdo con las leyes y regulaciones vigentes. Además, el Gobierno nacional se comprometió a promover inversiones en infraestructura minera para mejorar el acceso al sector por parte de compañías del país norteamericano.
“Argentina tiene la intención de priorizar a Estados Unidos como socio comercial y de inversiones en cobre, litio y otros minerales críticos, incluyendo productos en estado bruto, procesados y terminados, por sobre economías o empresas que manipulan el mercado”, señala el texto del acuerdo.
El litio, la clave
Pero ¿qué minerales críticos tiene Argentina? El país latinoamericano ocupa un lugar relevante por sus importantes reservas de litio y cobre, dos insumos clave para la transición energética, las baterías y la industria tecnológica, especialmente para Estados Unidos y la Unión Europea.
Justamente, el término “minerales críticos” se refiere a recursos considerados esenciales para la economía, la industria o la defensa de un país, con alto riesgo de interrupción del suministro y sin sustitutos fáciles. Se destacan el litio, el cobre, el cobalto, el níquel, el grafito y el manganeso. Sin embargo, estos minerales no deben confundirse con las tierras raras, un subgrupo específico de 17 elementos químicos utilizados para fabricar imanes de alta potencia, motores eléctricos y dispositivos tecnológicos.
Actualmente, Argentina es el quinto productor mundial de litio y cuenta con una de las mayores reservas globales. Sin embargo, cerca del 70% de su producción tiene como destino China, según datos de Bloomberg, país que domina la cadena global de la electromovilidad.
De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, en 2025 la producción de carbonato de litio superó las 110.000 toneladas, el nivel más alto registrado en la historia del país. Estos resultados consolidan a la minería —en particular los minerales críticos como el litio y el cobre— como un sector clave para el crecimiento de las exportaciones.
En ese contexto, este acuerdo con Washington se inscribe en un momento delicado para Buenos Aires, que durante años mantuvo vínculos económicos y financieros estrechos con el gigante asiático y ahora busca equilibrar esa relación mientras profundiza su alineamiento con Estados Unidos, otro de sus principales socios comerciales.

El bloque que impulsa Estados Unidos
En paralelo al entendimiento con Buenos Aires, Washington comenzó a delinear un esquema más amplio de cooperación internacional en torno a estos minerales. El encuentro de la semana pasada, que reunió a representantes de 55 países, marcó un punto de inflexión: a partir de allí se sucedieron anuncios y acuerdos de la administración del presidente Donald Trump, entre ellos el firmado con el Gobierno del presidente de Argentina, Javier Milei.
“Queremos que los miembros formen un bloque comercial entre aliados y socios, que garantice el acceso de Estados Unidos a los recursos necesarios para su poder industrial y, al mismo tiempo, expanda la producción en toda la región”, afirmó el vicepresidente J.D. Vance.
Recientemente, Estados Unidos también avanzó en otros acuerdos sobre minerales críticos con aliados como Japón, Australia, Arabia Saudí, Corea del Sur y Tailandia. El secretario del Interior, Doug Burgum, señaló que otros 11 países se sumarían próximamente y que alrededor de 20 más ya manifestaron interés.
Aunque este llamado a la cooperación multilateral resulta inusual para el Gobierno de Trump, que ha privilegiado históricamente las negociaciones bilaterales, la búsqueda de minerales críticos se ha convertido en uno de los objetivos centrales de su política económica exterior.
Y es que para la Casa Blanca, se trata de una cuestión geopolítica. Rubio ya advirtió que la “excesiva concentración” del suministro mundial de minerales críticos y materiales procesados en un solo país —en referencia a China, aunque sin nombrarla— puede transformarse en una herramienta de presión internacional.
En ese contexto, Estados Unidos anunció además nuevas alianzas sobre minerales clave la Unión Europea, Japón y México, aunque en este caso no con los llamados minerales críticos –como los de Argentina–, sino sobre las tierras raras.Así, mientras Estados Unidos acelera la construcción de un bloque de aliados en torno a los minerales críticos, Argentina emerge como uno de los socios clave de esta estrategia.












