Las incógnitas flotan en torno al bloqueo a los puertos iraníes anunciado por la Casa Blanca esta semana, una medida destinada a presionar a Teherán y contrarrestar las restricciones que esta impuso en el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra. Pero aunque Washington precisó que la medida entraría en vigor este lunes, el tráfico marítimo continuó: según reportes, al menos dos embarcaciones procedentes de puertos iraníes cruzaron la zona, además de un buque chino sancionado por Washington.
Así, durante las primeras 24 horas de la operación estadounidense –que inició el lunes a las 5:30 p.m., hora local en Irán– 21 barcos han atravesado la zona, según estadísticas reveladas por la agencia de noticias Anadolu. De estos, 14 buques han entrado en el Golfo y siete han salido del estrecho en ese periodo, detalló la agencia.
Asimismo, aunque el presidente de EE.UU., Donald Trump, enfatizó que cualquier buque iraní que se acerque al área del bloqueo será “inmediatamente eliminado”, el proveedor de datos marítimos Kpler indicó que al menos dos barcos procedentes de puertos iraníes cruzaron el estrecho de Ormuz el lunes.
El buque granelero Christianna, con bandera de Liberia, transitó la zona después de descargar 74.000 toneladas de maíz en el puerto iraní de Bandar Imam Khomeini, pasando cerca de la isla iraní de Larak alrededor de las 7:30 p.m. del lunes, según datos de Kpler.
Un segundo buque, el petrolero Elpis, con bandera de Comoras, se encontraba cerca de la isla de Larak alrededor de las 3:00 p.m. y completó el paso del estrecho hacia las 7:30 p.m. Transportaba 31.000 toneladas de metanol y había salido del puerto iraní de Bushehr el 31 de marzo, según la misma fuente.
Por otra parte, datos de MarineTraffic muestran que al menos un buque sancionado por Estados Unidos también atravesó el estrecho: un petrolero de propiedad china. El buque de transporte de petróleo y productos químicos Rich Starry pertenece a Shanghai Xuanrun Shipping, una empresa incluida en la lista de sanciones de Washington.
Los datos de seguimiento muestran que el buque cruzó el estrecho en la madrugada del martes. Había partido desde Sharjah, en los Emiratos Árabes Unidos, y se dirige ahora hacia China.
Mientras EE.UU. insiste en su bloqueo, Teherán informó que, desde marzo, cuando impuso sus propias restricciones, los ingresos petroleros han sido “satisfactorios”. Así lo señaló el ministro de Petróleo del país, Mohsen Paknejad, en declaraciones citadas por la agencia semioficial Fars.
Cabe recordar que Irán ha restringido parcialmente el tráfico marítimo sin llegar a cerrarlo, permitiendo el paso de buques de países que no considera hostiles —como China o España— y manteniendo sin limitaciones su propio flujo de exportaciones.
Paknejad añadió que Teherán utilizará parte de sus ingresos petroleros para reconstruir la infraestructura de petróleo y gas dañada por los ataques de Estados Unidos e Israel.
Llamados a reabrir el estrecho
En paralelo, crecen los llamados a poner fin a los bloqueos en la zona, en un contexto en el que los altos precios del petróleo afectan las perspectivas económicas globales.
China calificó este martes el bloqueo estadounidense como “peligroso e irresponsable”. Según el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, esta medida “solo agravará las tensiones, debilitará el frágil alto el fuego y pondrá en mayor riesgo la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz”.
El funcionario chino sostuvo que solo un “alto el fuego integral” puede crear condiciones reales para reducir la tensión en la zona, y pidió restablecer cuanto antes la “navegación normal” en el estrecho.
Por su parte, Arabia Saudí y otros Estados del Golfo están acelerando esfuerzos diplomáticos para evitar nuevas interrupciones en las rutas petroleras y una mayor escalada regional.
Según un informe del diario The Wall Street Journal, Arabia Saudí insiste a Estados Unidos en poner fin al bloqueo y retomar las negociaciones con Irán. Riad teme que la medida pueda provocar represalias de Teherán más allá del estrecho, especialmente en Bab Al-Mandeb, un corredor clave del mar Rojo para sus exportaciones petroleras.
“El Golfo no quiere que la ofensiva termine con Irán controlando el estrecho de Ormuz, su principal vía económica”, señala el informe, que destaca los altos riesgos para economías regionales dependientes de la energía.
Asimismo, Qatar afirmó este martes que cualquier solución a la crisis del estrecho de Ormuz “debe ser regional”, con participación de los Estados costeros y de los países que dependen de la vía marítima. “Todos deben trabajar hacia una solución sostenible”, declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores qatarí, Majed Al-Ansari, en declaraciones recogidas por Al Jazeera.
“La seguridad del estrecho de Ormuz no debe ser amenazada por ninguna parte, y no debe haber condiciones previas para su reapertura”, añadió. “El lenguaje de las amenazas es inaceptable”, afirmó, y destacó que las consecuencias de un cierre van más allá de los mercados energéticos.
Francia y Gran Bretaña acogen conversaciones sobre Ormuz
Por otra parte, Francia y Reino Unido anunciaron que organizarán el viernes una videoconferencia con países dispuestos a contribuir a una misión “puramente defensiva” para asegurar el estrecho de Ormuz, según informó la presidencia francesa.
El presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer copresidirán el encuentro para discutir un plan que permita “restaurar la libertad de navegación en el estrecho cuando las condiciones de seguridad lo permitan”, informaron.
Macron escribió en X que es necesaria la reanudación de las negociaciones suspendidas en Islamabad. Añadió que es “igualmente importante que el estrecho de Ormuz sea reabierto sin condiciones, sin restricciones ni peajes, lo antes posible”.
Asimismo, un portavoz de la oficina del primer ministro británico señaló que la cumbre busca avanzar hacia un plan coordinado, independiente y multinacional para proteger el transporte marítimo internacional “una vez termine la crisis”. El domingo, Trump afirmó que el Reino Unido y otros países se sumarían a las operaciones de desminado en la vía, sin embargo, Starmer señaló entonces que no apoyará el bloqueo y que su país no será arrastrado al conflicto.
Predisposición a retomar las conversaciones
Pese a la dura retórica pública de Washington y Teherán, informes revelan que ambas partes siguen en contacto a través de mediadores y están abiertas a retomar las conversaciones si las condiciones lo permiten, informó la Agencia Anadolu.
En tanto, la agencia de noticias Reuters, citando a un funcionario de la embajada iraní en Pakistán, indicó que la próxima ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán podría celebrarse esta semana o a comienzos de la próxima.
Uno de los desacuerdos clave en las conversaciones del fin de semana pasado habría sido el estrecho de Ormuz. El lunes, el vicepresidente del Parlamento iraní, Ali Nikzad, afirmó que Teherán rechazó una propuesta estadounidense para establecer un marco legal sobre la vía que incluyera la participación de Washington.
Medios iraníes atribuyeron el fracaso del acuerdo marco a lo que calificaron como exigencias excesivas de la Casa Blanca.







