Türkiye, otros 18 países, la Liga Árabe y la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) condenaron “en los términos más fuertes” una serie de recientes decisiones israelíes que buscan ampliar drásticamente el control ilegal de Tel Aviv sobre Cisjordania ocupada.
“Los cambios son de amplio alcance, reclasificando tierras palestinas como supuestas ‘tierras estatales’ israelíes, acelerando la actividad ilegal de asentamientos y afianzando aún más la administración israelí”, señalaron los ministros de Relaciones Exteriores de Türkiye, Brasil, Francia, España, Arabia Saudí y otros países, así como la OCI y la Liga Árabe, en un comunicado difundido este lunes.
En esa línea, la declaración subrayó que los asentamientos israelíes constituyen “una flagrante violación del derecho internacional”, incluidas resoluciones previas del Consejo de Seguridad de la ONU y la Opinión Consultiva de 2024 de la Corte Internacional de Justicia, considerado un fallo histórico.
Por eso, el comunicado sostuvo que “estas recientes decisiones forman parte de una trayectoria clara que busca cambiar la realidad sobre el terreno y avanzar hacia una inaceptable anexión de facto”, advirtiendo que las medidas socavan los esfuerzos por la paz y la estabilidad en la región, además de amenazar las perspectivas de una integración regional significativa.
Al pedir al Gobierno de Israel que revierta las decisiones de inmediato, los ministros instaron a respetar sus obligaciones internacionales y a abstenerse de acciones que alteren permanentemente el “estatus legal y administrativo del territorio palestino ocupado”.
“Estas decisiones se producen tras la aceleración sin precedentes de la política de asentamientos de Israel, con la aprobación del proyecto E1 y la publicación de su licitación. Tales acciones constituyen un ataque deliberado y directo contra la viabilidad del Estado palestino y la implementación de la solución de dos Estados”, añadió el comunicado.
En ese contexto, los ministros reiteraron su rechazo a todas las medidas “destinadas a alterar la composición demográfica, el carácter y el estatus del territorio palestino ocupado desde 1967, incluida Jerusalén Este”.
“Nos oponemos a cualquier forma de anexión”, remarcaron.

“Fin a la violencia de colonos contra palestinos”
Además, los ministros señalaron que “ante la alarmante escalada (de agresiones) en Cisjordania ocupada, también pedimos a Israel que ponga fin a la violencia de los colonos contra los palestinos, incluso responsabilizando a los autores”.
Destacando la importancia de preservar el statu quo histórico y jurídico en Jerusalén y sus lugares sagrados, especialmente durante el mes bendito de Ramadán, los ministros advirtieron que las violaciones reiteradas constituyen una amenaza para la estabilidad regional.
“Reafirmamos nuestro compromiso de adoptar medidas concretas, de conformidad con el derecho internacional, para contrarrestar la expansión de los asentamientos ilegales en territorio palestino, y las políticas y amenazas de desplazamiento forzoso y anexión”, señalaron.
Además, instaron a Israel a liberar de inmediato los ingresos fiscales retenidos que adeuda a la Autoridad Palestina conforme al Protocolo de París de 1994, señalando que los fondos son vitales para prestar servicios básicos a la población palestina en Gaza y en Cisjordania ocupada.
Al reafirmar su compromiso con una paz justa, integral y duradera, los ministros subrayaron que resolver el conflicto palestino-israelí sobre la base de una solución de dos Estados y conforme a las resoluciones pertinentes de la ONU y a las fronteras del 4 de junio de 1967 sigue siendo esencial para la paz, la estabilidad y la integración regional.
“Solo mediante la creación de un Estado palestino independiente, soberano y democrático podrá alcanzarse la coexistencia entre los pueblos y los Estados de la región”, concluyó la declaración conjunta.















