Venezuela avanza en su impulso por abrir un nuevo capítulo energético, entre reformas a leyes clave y la presión política de Washington que no ha cedido un centímetro desde la captura del presidente Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero. Este jueves, la Asamblea Nacional aprobó en primer debate una reforma a la Ley de Hidrocarburos, que busca permitir la inversión de empresas privadas en el sector de crudo venezolano y que allana el camino para el regreso de las petroleras de EE.UU. De hecho, el presidente de ese país, Donald Trump, anticipó casi en paralelo que “muy pronto” se empezará a “perforar”.
De acuerdo al asambleísta Orlando Camacho, presidente de la Comisión Permanente de Energía y Petróleo y quien presentó el proyecto de ley, la reforma nace “como una necesidad imperativa de la legislación venezolana adaptada a los nuevos tiempos, permitiendo el desarrollo conjunto entre sectores públicos y sectores privados”.
El proyecto, al que tuvo acceso la agencia de noticias AFP, destaca que ahora "empresas privadas domiciliadas en la república" podrán operar en solitario, y deja atrás la exclusividad del Estado y la fórmula de empresas mixtas en la exploración y explotación de crudo. Durante los últimos años, para sortear las sanciones que EE.UU. impuso en 2019, las compañías privadas extranjeras debían asociarse con la petrolera estatal PDVSA como accionistas minoritarios para poder operar.
Asimismo, la reforma busca modificar la regulación de toda la cadena de valor, desde la exploración hasta la comercialización, y propone flexibilizar las regalías estatales, reduciéndolas del 30% hasta un 20% para empresas privadas y un 15% para las de carácter mixto con el fin de atraer inversiones y dinamizar el sector.

Durante la sesión, Camacho sostuvo que la ley de 2006 debe modernizarse para responder a la “acelerada transición energética” y a un mercado global altamente competitivo. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, coincidió con este planteamiento y afirmó que las reformas son necesarias para impulsar un rápido aumento de la producción petrolera nacional.
Ahora, la asamblea debe aprobar definitivamente la reforma en un segundo debate para que esta quede sancionada como ley. Entre ambas etapas se pueden proponer modificaciones a la legislación. Una vez se cumpla ese proceso las leyes se remiten al presidente, quien se encarga de su promulgación, y entran en vigencia a partir de su publicación en la Gaceta Oficial.
La semana pasada, Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta encargada de Venezuela ante la ausencia de Maduro, había anunciado una serie de reformas en el sector petrolero que se presentaron ante la Asamblea Nacional. Los cambios que pide el Ejecutivo permitirán que "los flujos de inversiones sean incorporados a nuevos campos, a campos donde nunca se ha hecho inversión y campos donde no hay infraestructura", dijo la mandataria en ese momento.
“Muy pronto”: Trump sobre perforaciones en Venezuela
Este reposicionamiento económico viene acompañado de señales políticas desde Washington. Mientras el debate avanzaba en Caracas, el presidente Trump reafirmó que las empresas petroleras estadounidenses comenzarán a perforar “muy pronto” en Venezuela.
“Vamos a empezar a perforar muy pronto”, dijo a periodistas a bordo del avión presidencial Air Force One, subrayando que Estados Unidos cuenta con “las empresas más grandes del mundo”, que ya se encuentran negociando su ingreso al mercado venezolano. "Las tenemos (las empresas) y van a entrar. Todos están negociando ahora mismo", insistió.
De hecho, el mandatario se refirió a la comercialización de petróleo venezolano tras el anuncio de Rodríguez sobre el ingreso de 300 millones de dólares. Trump dio a entender que Washington también se beneficia de estas operaciones, aunque evitó detallar los términos del acuerdo bilateral. “Nuestro país se enriquecerá, lo que significa que nuestros impuestos bajarán. A Venezuela le irá mejor que nunca con nosotros”, aseguró.
Respaldo a Delcy Rodríguez
Trump también confirmó que volvió a conversar con la líder opositora venezolana María Corina Machado, a quien dijo apreciar, pero defendió el liderazgo de Rodríguez al frente del Gobierno de Venezuela.
“En este momento están demostrando un liderazgo muy fuerte. También hablé hoy con María, pero Delcy ha mostrado un liderazgo muy firme, al menos hasta ahora”, afirmó, al ser consultado sobre la posibilidad de que Washington respalde la permanencia de Rodríguez durante el proceso de transición.
Machado, por su parte, ha insistido en que el actual Gobierno venezolano debe abandonar el poder por representar una continuidad de la figura de Maduro, y ha prometido trabajar junto al Gobierno de Trump para convertir a Venezuela en un país “libre”.
Este giro político coincide con un acercamiento diplomático sin precedentes. Rodríguez se prepara para visitar Estados Unidos, lo que la convertiría en la primera líder venezolana en funciones que lo hace en más de 25 años, según confirmó un alto funcionario estadounidense. Aunque aún no se ha fijado una fecha, la visita se interpreta como una señal clara de cambio en la relación bilateral tras años de sanciones y confrontación.
La última visita a EE.UU. por parte de un presidente venezolano en el cargo a Estados Unidos se remonta a 1989, durante el mandato de Carlos Andrés Pérez.
EE.UU. designa a una nueva jefa de misión para Venezuela
En ese mismo marco de recomposición diplomática, EE.UU. dio un nuevo paso institucional al designar este jueves a Laura Dogu como encargada de negocios de la Unidad de Asuntos para Venezuela, con sede en Colombia.
Esta unidad, que opera desde la embajada de Estados Unidos en Bogotá, es la instancia del Departamento de Estado responsable de gestionar las relaciones con Venezuela desde la suspensión de las actividades diplomáticas en Caracas en 2019.
Dogu reemplaza a John McNamara, quien ocupaba el cargo desde febrero de 2025 y viajó a Caracas en enero pasado para explorar con las autoridades venezolanas la posible reanudación de las operaciones de la embajada estadounidense.
Según el Departamento de Estado, además de asumir la jefatura de la Unidad de Asuntos para Venezuela, Dogu se desempeña como asesora de política exterior del jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine. Diplomática de carrera con rango de ministra, ha sido embajadora en Honduras y Nicaragua y ha ocupado cargos en México, Türkiye, Egipto y El Salvador. Habla español, turco y árabe, cuenta con formación de posgrado en ámbitos militar y empresarial, y ha recibido varias distinciones, entre ellas dos Premios Presidenciales al Mérito.












